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Museo de Historia y Culturas Lojanas
El
Museo de la Historia y Cultura Lojanas, con nueva museografía,
abrió sus puertas el 17 de noviembre de 1995, en la ciudad
de Loja. El Banco Central a través de sus museos, cumple
su objetivo de promocionar la cultura de los pueblos.
La
investigación histórica previa a la restauración
del edificio que hoy ocupada, realizada por Oswaldo Espinoza revela
que "cuando ocupó la casa el Distrito Judicial de Loja,
se pudo constatar que en el aldabón de seguridad de la puerta
principal, había una inscripción que decía;
se terminó de construir esta casa en el año de 1730".
El
inmueble tiene una dilatada historia, por su ubicación alrededor
de la plaza mayor. Su solar, al fundarse la ciudad, debió
ser adjudicado a uno de los más importantes personajes. Con
el transcurso del tiempo, pasó siempre a poder de personalidades
que tuvieron mucho que ver con el progreso de Loja.
"En
ella vivió Don Bernardo Valdivieso y González de las
Heras, cuando se avecindó para servir la función de
Regidor Fiel Executor Perpetuo, según Real Previsión
de Carlos III, 28 de enero de 1789".
Allí
funcionaron las oficinas de Estancos, de Alcoholes y Monopolios
del Estado, con su fábrica de cigarrillos. Ahí se
instalaron las dependencias y juzgados de la Corte Superior de Justicia
de Loja.
La casa, cuando fue propiedad de Don Daniel Alvarez Burneo, formó
parte de la fortuna que el filántropo legara a la ciudad
para la educación de la juventud lojana. Es a la institución
de ese nombre, cuando la edificación se encontraba al borde
del colapso, a la que el Banco Central compró el inmueble
con la condición, según cláusula del documento
de compra - venta, de destinarlo al Museo de Loja.
El
Banco lo restauró y desde 1986 funciona el Museo que reabrió
sus puertas con un enfoque didáctico de la historia y cultura
lojanas, y una concepción global de la historia de Loja,
presentada desde el más antiguo poblamiento de la provincia,
mostrando lo lojano dentro del contexto nacional y resaltando aquello
que lo distingue y caracteriza.
En
las tres primeras salas se viven las culturas aborígenes,
con ejemplos nobles de su creatividad artística hasta la
presencia incásica, en el primer tercio del siglo XVI. Otras
tres salas recuerdan la iniciación y el desarrollo del período
hispánico, desde la fundación de una cultura artística
y artesanal, durante los tres siglo de colonialismo.
Las
siguientes salas se ocupan de Loja en los siglos XIX y XX, poniendo
énfasis en la contribución lojana al desarrollo cultural
del Ecuador , que ha sido, a todas luces, de gran trascendencia.
El
Museo fue concebido con criterio dinámico, pues varias salas
se renovarán constantemente permitiendo que se aprecien diversas
facetas de las múltiples imágenes que proyecta Loja
dentro de su identidad, en el ámbito de un Ecuador grandes
con la contribución patriótica de todas las provincias.
Loja,
como otras provincias del país, requiere de una mayor profundización
en el conocimiento de sus culturas aborígenes, partiendo
de estudios de campo. El Banco Central anhela que la muestra incentive
la investigación en personas e instituciones.
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