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Museo Arqueológico de la Sierra
Norte
El
Museo fue creado para contribuir al conocimiento del pasado y crear
conciencia de identidad en la zona. La Dirección Cultural
Regional Quito en 1996, inició la investigación, conservación
y restauración de las piezas arqueológicas y la elaboración
de los guiones museológico y museográfíco.
Se inauguró el 6 de noviembre de 1998.
Las
398 piezas arqueológicas constituyen uno de los más
variados atractivos, porque provienen de los grupos humanos asentados
en el territorio comprendido entre el río
Guayllabamba - en el norte de Pichincha -, hasta las actuales provincias
de Imbabura y
Carchi, representando los contactos entre los pobladores serranos,
del Litoral y la Amazonia.
La
Sierra Norte del Ecuador abarca ese territorio, espacio geográfico
que fue escenario de un proceso de desarrollo cultural en el que
participaron los grupos humanos de cazadores y recolectores pertenecientes
al período Paleoindio. Ese desarrollo ha sido evidenciado
por los hallazgos de puntas de proyectil elaboradas en obsidiana
y basalto, que eran utilizadas en la caza. Estos instrumentos líticos
son tecnológicamente similares a los del sitio El Inga, de
Quito, y datan de los años 10.000 y 4.000 a.C.
En
la etapa fínal del período Formativo, caracterizado
por agricultores sedentarios, el sitio más antiguo conocido
hasta hoy en la Sierra Norte es La Chimba (700 a.C.), cuyos alfareros
estaban relacionados con la cerámica de Cotocollao. Otro
indicio es el hallazgo de obsidiana en La Chimba extraída
de los fiujos cercanos a Quito e intercambiada por la gente Cotocollao.
La
ocupación de La Chimba continuó durante el período
de Desarrollo Regional, para el que se conocen también otros
sitios como Tababuela, Espejo, y Los Soles.
La
conexión con la Costa se constata con los hallazgos de cerámica
de La Tolita, por lo
que esa alfarería adquirió formas y decoraciones costeñas.
Esta red de contactos interétnicos se amplió hacia
la Amazonía, lo que se evidencia gracias a la presencia de
cerámica
Cosanga que aparece en las tierras altas andinas, como una cerámica
intrusiva, suntuaria
y funeraria, asociada siempre a la cerámica gruesa local,
incluso en períodos posteriores.
La
fase tardía del período de Integración (1250
- 1500 d.C.) cuenta con datos arqueológicos y etnohistóricos
que aseguran la conformación de una confederación
de señoríos, denominada "País Caranquf,
localizada dentro de los límites marcados por los ríos
Chota - Mira al norte y Guayllabamba al sur, zona donde existen
innumerables montículos artificiales, conocidos como tolas.
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