Periodismo latinoamericano
Los casos más
comunes de corrupción
- Es tiempo de que el periodismo asuma
la tarea de frenar su propia corrupción
-
- El periodismo es un servicio público
y administra uno de los recursos más valiosos y poderosos
de las sociedades modernas: las noticias.
Una noticia puede desencadenar la caída de un funcionario,
el retroceso de una medida gubernamental, la huida de inversionistas
o que los ciudadanos prefieran quedarse en casa el día
de las elecciones.
Normalmente en nuestras sociedades la noticia refleja y es entendida
como la "verdad" de los hechos. Y de ahí deriva
el poder del periodismo y su capacidad de influir e incidir en
las conductas y relaciones sociales.
El periodismo selecciona qué hechos pueden constituirse
en noticia y decide la presentación de la información,
optando por un enfoque y asignándole un espacio o tiempo
de exposición determinados. En otras palabras, es el
periodismo el que moldea y construye la "verdad noticiosa",
la que debería ser siempre una representación fiel
de los hechos.
Pero, ¿a quién responde ese poder? Teóricamente
debe responder a la verdad, a la búsqueda del bien común
y a la estricta observancia de la ética periodística.
Sin embargo, en la práctica, responde a la voluntad de
un periodista, con sus particulares prejuicios e intereses; a
un editor leal a la línea establecida por los propietarios
del medio; a un departamento de mercadeo de prensa que debe decir
"sí" en todo a los anunciantes; a dueños
que miden su "compromiso con la verdad" según
las utilidades de los estados financieros y sus relaciones con
la elite económica y política; y todos ellos influenciados
o presionados por el gobierno, partidos políticos, grupos
empresariales y otros que buscan beneficiarse o evitar salir
perjudicados con los contenidos noticiosos.
En América Latina el periodismo funciona y se ha desarrollado
bajo un equilibrio de reglas escasamente compatibles entre política,
mercado y servicio público. Sus resultados comprenden
una extensa gama de perfiles de medios: entre el oficialismo
y la independencia, entre la izquierda y la derecha, entre el
profesionalismo y el amarillismo, entre la verdad y la mentira.
Así como hay muchos buenos ejemplos de periodismo en la
prensa escrita, la radio, la televisión e Internet, también
están los vergonzantes que subsisten y prosperan mediante
relaciones promiscuas con el poder, contenidos inescrupulosos
y falsos discursos.
- Retos del periodismo en América
Latina
-
- El periodismo en América Latina
enfrenta enormes retos y compromisos frente a la corrupción,
el crimen organizado, la devastación del medio ambiente,
los modelos mercantilistas y otros graves problemas. Nuestra
región requiere de un periodismo que contribuya a formar
un público informado y consciente, que canalice la indignación
ciudadana y que estimule actitudes y acciones para proteger y
consolidar los aún débiles procesos de desarrollo.
-
- Sin embargo, mientras haya prácticas
dentro del periodismo que socaven su independencia, solvencia
y credibilidad, todos los buenos esfuerzos seguirán siendo
opacados y desacreditados. En otras palabras, para fortalecerse,
el periodismo tiene una enorme necesidad de señalar y
limpiar la corrupción que pueda existir en su interior.
Por esa razón la ética periodística y la
responsabilidad social no deben ser enunciados abstractos y utópicos,
aspiraciones hipócritas o falsos referentes. Deben ser
medidas prácticas, sobre las que se pueda monitorear la
conducta del periodismo, exponer públicamente sus desviaciones
y facilitar su depuración.
-
- Corrupción en el periodismo
-
- Cuando se habla de corrupción en
el periodismo normalmente se evoca la imagen de un comunicador
que recibe un soborno o un favor a cambio de alterar una noticia.
Sin embargo, este enfoque es demasiado limitado e injusto, y
dice muy poco sobre las manifestaciones de la corrupción
en el periodismo, los actores que intervienen en ella y más
importante aún, cómo puede ser enfrentada.
Corrupción en el periodismo es el uso de los recursos
y el poder noticioso para favorecer o beneficiar intencional
e ilegítimamente los intereses de un partido político,
una empresa, un funcionario público, un pariente o amigo,
en detrimento de la veracidad y en perjuicio de la colectividad.
En otras palabras, es el uso irregular de la información
por quienes inciden e influyen -directa o indirectamente- en
los contenidos noticiosos.
Sus responsables directos son los periodistas, editores y dueños
de medios que se prestan a jugar con la información, e
indirectamente intervienen los gobiernos, partidos políticos,
anunciantes, empresas de publicidad y "amigos" del
medio.
Algunas formas de corrupción en el periodismo son: la
creación artificial de hechos noticiosos para confundir
o distraer la opinión pública y evitar así
que temas que sí son de relevancia obtengan la atención
que merecen; las campañas infundadas para destruir la
imagen de una persona o grupo que no es afín a la ideología
de los dueños de los medios o que amenaza el "status"
de los grupos económicos y políticos a los que
está vinculado el medio; la promoción desproporcionada
de candidatos a puestos
públicos, afines con la orientación política
del medio; la presentación descontextualizada de las noticias
para distorsionar las conclusiones del público; la censura
sobre temas y contenidos noticiosos que puedan ofender a los
anunciantes o al partido gobernante; las tendencias y acciones
para monopolizar la propiedad de los medios de comunicación
y el control de las frecuencias radioeléctricas, y la
exclusividad de las fuentes informativas; los cruces y dualidades
de periodistas con funciones de relacionistas públicos
o promotores en oficinas gubernamentales; y la complicidad en
las regulaciones y prácticas gubernamentales que comprometen
la independencia periodística, como las leyes anti-prensa
o el uso arbitrario de la publicidad oficial.
La corrupción dentro del periodismo también incluye
las acciones que ayudan a disimularla, encubrirla y tolerarla.
Al difundirse noticias falsas, incompletas o tendenciosas se
introducen serias distorsiones en todos los órdenes de
la vida social. En el caso de los países latinoamericanos,
la corrupción en el periodismo contribuye a encubrir las
violaciones a los derechos humanos, la destrucción del
medio ambiente, el saqueo de los bienes y recursos públicos;
fomenta el morbo, el amarillismo y la pobreza espiritual; aliena
las conciencias y conduce a la pérdida de identidad de
los ciudadanos; favorece las relaciones y estructuras de inequidad
en la sociedad y en otras maneras promueve una falsa imagen de
democracia.
-
- El periodismo es un servicio público
y administra uno de los recursos más valiosos y poderosos
de las sociedades modernas: las noticias
-
- La corrupción en el periodismo
puede tener diversas magnitudes y visibilidad. Hay unos casos
donde se habla de recompensas millonarias y otros donde hay coacción
o temor de por medio. Unos que sí son reconocidos como
corrupción y otros que se consideran prácticas
normales. Están los casos escandalosos y los que normalmente
pasan desapercibidos.
- Para tener una percepción vivencial
acerca de qué es la corrupción en el periodismo
citamos algunos ejemplos.
Un periodista guatemalteco cuenta lo que otro colega le dijo
para tratarlo de influenciar en una investigación en marcha:
Periodista: ¿Quiere que detenga el trabajo?
Influenciador: No, sólo me preguntó sobre el chance
que estás trabajando.
P: No entiendo...
I: Que me contaras la profundidad del tema; si es algo muy especial,
si existían posibilidades de desgastarlo..., hablando
claro: matar el rollo...
En el caso citado, el "influenciador" habló
en nombre de una red de funcionarios y periodistas que en conjunto
operaban para manipular la agenda informativa de los medios.
I: "Por supuesto, esto viene desde arriba, soy un intermediario,
ellos tienen un grupo de asesores alrededor de Francisco Reyes
(Wyld) y este grupo de asesores tal vez va a presentar su trabajo
a base de la ayuda de otro grupo, y estos asesores que a ellos
les van a presentar el trabajo son los que hacen el contacto
con nosotros, que nos pueden ir barajando la cuestión
y nosotros hablamos con los cuates y les decimos: Bueno, se puede
no se puede, le entrás o no le entrás, ahí
tu ética, tu rollo, pues la cosa queda muerta... y esto
no es un trabajo que hasta ahora se esté descubriendo..."
Afortunadamente el periodista Francisco González del periódico
Siglo XXI no se dejó influenciar, denunció el incidente
y continúo con su investigación.
En otro caso, es de conocimiento común que por los famosos
"vladivideos" peruanos desfilaron, además de
muchos funcionarios, periodistas y dueños o directores
de medios. Uno de ellos fue Eduardo Calmell del Solar, ex-director
del diario El Expreso, quien actualmente se encuentra en prisión.
En enero/2001, Agencia Perú reportó lo siguiente:
"Las mismas fuentes judiciales precisaron a agenciaperu.com
que el pasado martes Calmell del Solar admitió ante la
fiscal Ana Cecilia Magallanes que en 1999 el ex asesor presidencial
Vladimiro Montesinos 'le regaló' un millón de dólares
en efectivo 'para que pudiera pagar sus deudas' y seguir dirigiendo
el diario Expreso sin preocupaciones".
Se estima que entre 1999 y 2000, Calmell del Solar recibió
un total mínimo de 3 millones 850 mil dólares de
manos del ex-asesor presidencial y ex jefe del Servicio de Inteligencia
Nacional (SIN), Vladimiro Montesinos. Calmell del Solar también
apareció en un video como testigo de la entrega de 2 millones
de dólares al ex-presidente del directorio de Cable Canal
de Noticias (CCN), Vicente Silva Checa, por la adquisición
de acciones de dicho medio para el Ministerio de Defensa.
-
- Después de la caída del
régimen presidencial de Alberto Fujimori, El Expreso llamó
la atención, por atacar sistemáticamente al nuevo
gobierno de transición, al procurador Jorge Ugaz y a los
parlamentarios que estaban investigando casos de corrupción.
También se opuso a las nuevas leyes anticorrupción,
como lo mostró en su editorial "Anticorrupción
sí, cheque en blanco no", donde señaló
que:
"No es ético que un gobierno transitorio al que le
quedan escasos meses de vida quiera legislar por su cuenta y
riesgo en una materia que se está prestando ya a malas
interpretaciones" (4/enero/2001).
- Antes de juzgar
-
- Quién sabe cuántas historias
similares a las anteriores pueden encontrarse, además
de otras que evidencian los problemas éticos que enfrenta
el periodismo.
Ahora bien, antes de comenzar a decir "este medio o este
periodista es corrupto", hay que señalar que la corrupción
en el periodismo no es un fenómeno que surge y progresa
de forma aislada.
Siempre que hablemos de corrupción tenemos que verla como
un tejido, una interacción de diversos sectores que se
alimentan y benefician de ella, de un sistema que -si no es frenado-
va penetrando en todas las relaciones sociales.
Evadir los impuestos en la aduana, obtener un cargo público
para un familiar, obtener un título profesional en forma
fraudulenta o alterar una noticia son manifestaciones del mismo
patrón de corrupción.
De igual modo, la veracidad y la calidad del periodismo no sólo
son afectadas por sus problemas de corrupción. Los países
de América Latina han sido - y lo siguen siendo - terrenos
hostiles para el periodismo profesional e independiente. Bloqueo
de información, amenazas, represalias y asesinatos, son
algunos de los obstáculos a los que constantemente se
tiene que enfrentar el periodismo, y normalmente lo hace solo.
Cuando los medios denuncian que están sufriendo cortes
en su pauta publicitaria, en represalia por su línea informativa,
los organismos de derechos humanos latinoamericanos normalmente
no toman el caso, a pesar de ser una violación a la libertad
de expresión. Piensan en los medios como negocios y ven
el problema publicitario como un problema empresarial.
Por su parte, los ciudadanos, cuando se descubre la conducta
irregular de un medio o periodista, normalmente toman el asunto
en forma irresponsable. Hacen uso del morbo y el amarillismo
para decir "ya ven, los periodistas también son corruptos",
fácilmente generalizan y culpan a toda la prensa, o toman
con indiferencia lo ocurrido.
También hay que señalar que la corrupción
en el periodismo no es un problema solo de periodistas y medios;
es en esencia un problema de los ciudadanos, porque son ellos
los afectados cuando las fuentes de información fallan.
Lamentablemente, esta lógica aún parece no ser
comprendida.
Como, reiteramos, América Latina sigue siendo tierra hostil
para el periodismo.
-
- ¿Supervivencia o corrupción?
-
- Para lograr subsistir, el periodismo latinoamericano
ha buscado equilibrios -algunos inofensivos, otros comprometedores
y cuestionables- y de alguna forma en las salas de redacción
se han ido construyendo códigos silenciosos que dictan
la verdadera política informativa.
Unos medios guardan una buena relación con sus anunciantes,
al mantener secciones de economía y negocios casi promocionales
y noticias políticas incisivas; otros sólo investigan
la corrupción en el Parlamento, pero no tocan al Poder
Ejecutivo; otros omiten los nombres de sus patrocinadores en
noticias que pueden comprometerlos, etc. También hay
listas no escritas ("tácitas") de personas a
quienes nunca se debe tocar.
- Por ejemplo, en El Salvador: ningún
medio de comunicación hizo eco de reportajes aparecidos
en Perú sobre supuestas irregularidades en la concesión
de permisos a la aerolínea salvadoreña TACA;los
reportajes de impuestos a los cigarrillos han puesto de víctimas
a British American Tobacco y Phillip Morris, cuando internacionalmente
se sabe que son estas empresas las que, como parte de su guerra
comercial, notoriamente practican el contrabando y la evasión
de impuestos; cuando el Superintendente de Electricidad y Comunicaciones
fue obligado a renunciar, en septiembre de 2001, después
de denunciar fraudes hechos por las compañías telefónicas,
los medios reportaron en la forma más simple el incidente,
sin investigar los abusos de tales empresas; tampoco han investigado
las operaciones y vínculos en El Salvador de terroristas
internacionales, como el argentino Ricardo Cavallo y el anticastrista
Luis Posada Carriles; y con los terremotos de principio de año,
la mayoría de medios evitaron investigar las inconsistencias
en los reportes de daños e intensidad de los sismos y
las constantes denuncias de irregularidades en la distribución
de la asistencia humanitaria.
- La posible explicación a esta situación
es que en El Salvador los principales clientes de los medios
son unos pocos y poderosos grupos empresariales que fácilmente
pueden ahogarlos con el corte de la publicidad, y que, además,
son temidos por sus vínculos con el terrorismo, el lavado
de dinero y el tráfico de drogas y armas.
En América Latina el periodismo funciona y se ha desarrollado
bajo un equilibrio de reglas escasamente compatibles entre política,
mercado y servicio público
-
- ¿Corrupción o supervivencia?
Probablemente ambas cosas.
-
- Enfrentando la corrupción en el
periodismo
-
- Ahora bien, sería irresponsable
y peligroso señalar la corrupción dentro del periodismo,
si no se reflexiona sobre cómo forjar compromisos para
enfrentarla, y se toman medidas concretas para erradicarla.
Es tiempo de que todos los involucrados en el periodismo asuman
la tarea de ir frenando la corrupción interna.
- Lo primero es entender el problema. Para
ello no basta con tener un concepto genérico, como el
que desarrollamos líneas atrás, sobre qué
es la corrupción en el periodismo. Necesitamos conceptos
en términos aplicados y concretos de las oportunidades
que facilitan las irregularidades informativas, las conductas
más frecuentes, los actores involucrados y los esquemas
de protección y encubrimiento.
- Una vez identificadas las prácticas
corruptas en el periodismo, y con la voluntad necesaria, hay
muchas formas en las que éstas pueden irse eliminando.
Por ejemplo, si un medio es víctima del ahogamiento publicitario
por parte del gobierno en conspiración con otros medios,
puede investigar bajo qué criterios y en qué cantidad
se asigna la publicidad oficial y quiénes son los beneficiados.
Luego puede emprender un caso por violación a la libertad
de expresión ante los organismos internacionales de derechos
humanos, o bien formar una alianza con organizaciones de la sociedad
civil y otros grupos, con el fin de presionar por conseguir regulaciones
en la asignación de la publicidad oficial.
- La corrupción en el periodismo
no es un fenómeno que surge y progresa de forma aislada
-
- Entre otras muchas medidas para enfrentar
la corrupción en el periodismo se pueden mencionar: mecanismos
éticos, que comprenden la definición de las pautas
de conducta para ser observadas por todos los miembros del medio
(deben ser muy concretas), el monitoreo de tales conductas, la
recepción de denuncias, la investigación independiente
de los casos, la aplicación de sanciones o depuraciones
y la exposición pública de todo el proceso; fortalecimiento
y depuración de los gremios de periodistas y de medios
de comunicación, a través de acciones que los defiendan
ante censuras o represalias, y también para ejercer una
vigilancia del comportamiento entre unos y otros; cláusulas
de conciencia en los contratos laborales de periodistas, editores
y directores de medios, para protegerlos ante problemas de censura,
y la creación de instancias independientes que puedan
investigar estos casos e imponer sanciones; aprobación
y aplicación rigurosa de legislación antimonopolios,
para regular la propiedad de los medios y la asignación
de las frecuencias radioeléctricas; mecanismos de información
pública sobre los propietarios de los medios, de las agencias
de publicidad y de las empresas anunciantes, y de los vínculos
entre estos; además sobre el "pastel publicitario",
es decir, las cifras gastadas en publicidad, y cómo éstas
han sido distribuidas; veedurías para los medios de comunicación,
integradas por ciudadanos independientes que monitoreen la agenda
noticiosa, analicen su comportamiento y rindan informes públicos;
y eliminación de cualquier restricción o inequidad
para acceder a las fuentes públicas de información,
o de otras medidas que fomenten los privilegios y competencia
desleal entre los medios de comunicación.
Obviamente enfrentar la corrupción en el periodismo no
es una tarea fácil, ni algo que los periodistas y medios,
trabajando en forma aislada, puedan lograr. Lo importante es
comenzar y hacerlo con acciones y alianzas que, aunque pequeñas,
sean concretas y tengan impacto. El presente y el futuro de
nuestra región lo requiere y exige.
-
- El 10 de septiembre de 2001, la Organización
"Periodistas contra la corrupción" (PFC) divulgó
en la red, el siguiente informativo:
-
- RECOPILACIONES DE PFC
¿Existe interés en recibir en un buzón de
correo electrónico los titulares sobre la corrupción
de las principales fuentes noticiosas latinoamericanas?
Este es un nuevo servicio proporcionado por Periodistas Frente
a la Corrupción (PFC), de lunes a viernes, que consiste
en el envío por correo electrónico de titulares
de reportajes y editoriales sobre la corrupción, obtenidos
de la revisión de más de 50 periódicos o
fuentes noticiosas latinoamericanas. Cada titular tendrá
su dirección de Internet (o "link") para que
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