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FRAGMENTOS DE UN EVANGELIO APÓCRIFO
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| · No odies a tu enemigo,
porque si lo haces, eres de algún modo su esclavo. Tu
odio nunca será mejor que tu paz. · No exageres el culto de la verdad; no hay hombre que al cabo de un día, no haya mentido con razón muchas veces. · No jures, porque todo juramento es un énfasis. · Resiste al mal, pero sin asombro y sin ira. A quien te hiriere en la mejilla derecha, puedes volverle la otra, siempre que no te mueva el temor. · Yo no hablo de venganza ni de perdones; el olvido es la única venganza y el único perdón. · Hacer el bien a tu enemigo puede ser obra de justicia y no es arduo; amarlo, tarea de ángeles y no de hombres. · Hacer el bien a tu enemigo es el mejor modo de complacer tu vanidad. · No acumules oro en la tierra, porque el oro es padre del ocio, y éste, de la tristeza y del tedio. · Busca por el agrado de buscar, no por el de encontrar. · Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena. · Feliz el pobre sin amargura o el rico sin soberbia. · Felices los valientes, los que aceptan con ánimo parejo la derrota o las palmas. · Felices los amados y los amantes y los que pueden prescindir del amor. |