EL "TERCER MUNDO"
EN LOS MEDIOS EUROPEOS UN CUADRO PATOLÓGICO
- "Al hombre como bomba de tiempo,
¿quién lo podrá parar? Se avecina un peligro,
ya que los países del mundo blanco industrializado comienzan
a sentir miedo de la explosión demográfica que
se da en el extremo sur de la esfera terrestre." (cita de
reportaje televisivo emitido en un canal alemán).
-
- "A lo largo de quinientos años,
desde el descubrimiento de Cristóbal Colón, América
Central y América del Sur han pasado como un continente
de violencia...Mas el concepto que se tiene de la misma se ha
modificado fundamentalmente en los últimos diez años...(¡)"
(artículo de semanario).
-
- (En Africa) "los relojes no solamente
se han quedado parados, sino que han retrocedido" (reportaje
televisivo para cadena alemana).
-
- Agencias alternativas han hecho un intento
de mejorar la información sobre el Tercer Mundo
Desde qué perspectiva se está informando? ¿Cómo
se ha enfocado el acontecimiento? ¿El lenguaje utilizado
es objetivo y neutral? ¿Qué intención se
esconde tras la selección de esta información?
¿Y por último, qué imagen se está
sugiriendo con estas generalizaciones?
Muchas de estas interrogantes flotan en el aire a la hora de
leer, ver u oír noticias en los medios europeos sobre
el hemisferio sur. El más atónito es el público
que, de una u otra manera ha vivido, simplemente palpado, un
poco de la realidad del llamado "tercer mundo", o se
ha acercado científicamente a los países en desarrollo.
Y observan cómo se resume toda esa complejidad en un reportaje
de algún acontecimiento puntual, que pretende en cuestión
de líneas o minutos hacer amplias generalizaciones sobre
la "problemática" de éste o aquél
continente. Ciertamente, Latinoamérica, Africa y Asia,
son algo más que pobreza, criminalidad, sobrepoblación,
exilio, terrorismo, guerrilla, analfabetismo, corrupción,
cólera, sida, catástrofes y similares.
Sin pretender querer tapar el sol con un dedo y reconocer como
nuestras, muchas de estas dolencias, también hay que admitir
que la forma de enfocar los temas de los países en desarrollo,
dentro de la cobertura noticiosa europea, peca, en continuas
ocasiones, de ser poco reflectiva. Como respuesta, y ya desde
hace algún tiempo, tanto en Estados Unidos como en Europa,
se han articulado sectores organizados de la sociedad para protestar,
a viva voz, por la forma parcial, discriminatoria, poco diferenciada
o simplista de las noticias del "tercer mundo". A su
vez, organismos autoreguladores de prensa y medios, gremios de
periodistas y asociaciones interdisciplinarias también
se han comprometido con la causa de la equidad o veracidad en
la cobertura de noticias sobre estos países, y según
sus fines ideológicos han abierto espacios de diálogo
y debate en torno a ellos.
Ambas iniciativas controladoras se diferencian, por su parte,
en el móvil y la justificación de su enfoque crítico.
Las primeras representan grupos específicos del disperso
público lector, televidente o radioescucha. Y que, legitimadas
en toda sociedad pluralista y democrática, pueden ser
de diferente índole. Así como existen agrupaciones
civiles orientadas a los temas del "tercer mundo",
también hay las que resguardan los valores propios de
una confesión, o la integridad familiar en la televisión,
o buscan un trato más igualitario e íntegro de
los homosexuales en los medios, o salvaguardan los valores patrióticos
y nacionalistas, etc. Es decir, que independientemente del poder
de influencia que tengan las iniciativas civiles, simplemente
ejercen exigencias y sanciones morales desde su punto de vista
ideológico y valorativo.
La información referente a los países del sur ocupaba
tan solo un 4,5 por ciento de toda la información sobre
el extranjero
-
- En cambio, los organismos formados por
comunicadores, llamados media watchdogs, apelan al imperativo
de conservación de las normas profesionales y éticas
del periodismo y la comunicación y por lo general, buscan
el sano pluralismo informativo. De una manera plausible, Toralf
Staud, redactor del semanario Die Zeit, compara en un estudio
referente a grupos reguladores de los medios, a estos colectivos
como una especie de Greenpeace o Amnistía Internacional
para los medios. Con estas herramientas se movilizan y actúan
como observatorio y tribuna, se dirigen a las redacciones, cadenas
de televisión, o a periodistas en particular. Pues son
justamente estas iniciativas las que han puesto el grito en alto
y han aclamado por un trato más equitativo para los temas
de los países en desarrollo.
A continuación, me valdré, entre otros, de estudios
y discusiones surgidas dentro de estas iniciativas, para plasmar
un poco cuál es el cuadro patológico que divulgan
los medios impresos y audiovisuales sobre los países en
desarrollo, centrándome principalmente en los medios de
lengua alemana
-
- Conflictos del este europeo son preferidos
-
- Según un estudio del Ministerio
de Cooperación para el Desarrollo Alemán, para
el año 1983, la información referente a los países
del sur ocupaba tan solo un 4,5% de toda la información
sobre el extranjero. Lo cierto es que desde la caída del
muro y la conversión de los países, que se cobijaban
tras la "cortina de hierro", la relevancia y cercanía
de las noticias del "tercer mundo" ha bajado muchos
casilleros.
-
- Se han articulado sectores organizados
de la sociedad para protestar, a viva voz, por la forma parcial,
discriminatoria, poco diferenciada o simplista de las noticias
del "tercer mundo"
-
- Los conflictos del Este europeo son, desde
todos los puntos de vista (humano, económico, político),
más urgentes de ser transmitidos que cualquier guerrilla
al otro lado del hemisferio.
Con esta sobresaturación de noticias, es difícil
que los medios informativos cumplan al mismo tiempo con todos
los criterios de actualidad, objetividad, o cobertura completa.
Y se enfrentan al problema de la selección de noticias.
Como bien es sabido, la "cotización" de una
noticia en el mercado de las informaciones se mide según
el vínculo que tenga con el lugar donde se la publica,
aparte del grado de particularidad o sensacionalismo de la noticia,
las posibles consecuencias, prominencia de sus protagonistas.
En el caso político se diferencia su relevancia para países
con status internacional, la distancia política o la cercanía
geográfica del acontecimiento, etc. Acertadamente, como
lo han manifestado periodistas observadores, la lejanía
geográfica de una remota región puede aparecer
de pronto bastante cerca...si es que existen catástrofes
de por medio. Así, el tema de Somalia fue agotado en los
medios alemanes hasta la saciedad, debido a la intervención
de la ONU, en la que se encontraban soldados alemanes. Como señala
el periodista free-lance austríaco, Ralf Leonhard, en
una publicación en Internet, el drama filipino del secuestro
en la isla de Jolo fue la comidilla diaria de los noticieros
y reportajes europeos, justamente por la nacionalidad de sus
rehenes. "Nunca nos enteramos realmente del móvil
del secuestro de la guerrilla filipina musulmana...Antes que
eso, nos alimentaron con las repetidas imágenes del campamento
donde escondían a los rehenes, y el único debate
que nos presentó la ORF (canal austríaco) fue en
torno a la peligrosidad de realizar viajes hacia este tipo de
países".
Pero la razón turística impera también en
nuestro continente, y es la causante de que a países como
la República Dominicana se le dediquen documentales y
reportajes para que aparezca, de vez en cuando, en los compactos
noticieros alemanes. Los temas tipo: el posible engatusamiento
del turista, el estado catastrófico de los aviones que
viajan a Europa, la prostitución (enfocada desde la perspectiva
turística), la condición insalubre de los hoteles,
la conveniencia de aprender a bailar merengue, la belleza de
sus playas, entre otras. Pero son realmente pocos los medios
de información que se han adentrado un poco más
en la realidad de este país. Lo cierto es que los platos
fuertes de la noticia latinoamericana se concentran en la actualidad
puntual que, en su momento, confieren el motín de la cárcel
en Río de Janeiro, la guerrilla colombiana, la delincuencia
juvenil en Lima, o la catástrofe ecológica de Galápagos.
Los hechos están enraizados en contextos que gritan por
una cobertura y tematización más detallada, pero
ésta es literalmente negada.
-
- Corresponsales vs. agencias de noticias
-
- La falta de cobertura noticiosa sobre
los nombrados países, no es meramente un desliz de los
corresponsales de las cadenas de televisión y de los principales
diarios de los países industrializados. Las agencias de
noticias, como principales informantes también tienen
un rol importante, así como las exigencias de las redacciones
nacionales, que siempre están receptivas a todo tipo de
catástrofes.
En una reproducción escrita del documental alemán
de Michael Franzke "Pero las agencias no declararon nada...",
los corresponsales toman la voz y describen la situación
de manera patética. Un periodista radial manifiesta que
si las grandes agencias de noticias como Reuters, Agence France
Press o Deutsche Presse Agentur no tienen una mención
del hecho, la noticia es descartada por la redacción,
a pesar de que el corresponsal disponga de información
de primera mano. En otras ocasiones, puede ser también
la falta de cobertura de una región, o mejor dicho, de
un continente entero, la causante de la poca fluidez informativa.
Este es el caso de muchos corresponsales europeos, que tienen
cada uno la responsabilidad de cubrir las noticias de hasta 53
países africanos al mismo tiempo! En su incapacidad de
ser omnipresentes, los corresponsales optan por hacer uso de
los servicios de las agencias internacionales. Este paso puede
tener repercusiones directas en el posterior enfoque de las noticias
que se vayan a difundir en el "primer mundo".
Las cadenas de televisión y los principales diarios siempre
están receptivos a todo tipo de catástrofes
-
- Las agencias o pools alternativos de noticias
han hecho un intento de diversificar la información proveniente
de estos países. Por ejemplo, el "Pool de Nuevas
Agencias de América Latina", que es un agrupamiento
noticioso que trabaja con agencias noticiosas latinoamericanas,
ofrece su información a medios, periodistas, instituciones
de desarrollo político y ONG alemanas que tienen interés
en esa región del mundo. Los temas son redactados por
periodistas latinoamericanos y enviados a la sede alemana, donde
son traducidos a este idioma.
Así como la elección de fuentes alternativas puede
llegar a evitar distorsiones en la focalización de un
tema, existe la idea de un trabajo en cooperación de periodistas
europeos con colegas de los países en vías de desarrollo.
El objetivo es justamente llegar a un pluralismo de las perspectivas
y voces de los informantes. Según una entrevista a Mekonnen
Mesghena, portavoz del extinto organismo denominado Media Watch,
y concedida al documental de Michael Franzke, el criterio europeo
es considerado como verdadero y sirve como regla de medición
para calcular la veracidad de las noticias extranjeras. "Las
declaraciones formuladas por informantes del extranjero van acompañadas
de frases cuestionadoras, como "supuestamente", "se
dice que...", "parece ser...". Todo lo que no
provenga de las fuentes fidedignas occidentales es puesto en
tela de juicio o en duda.
Aparte de eso, señala Mesghena, el lenguaje calificativo
denota la perspectiva del informante: ¿Cuáles son
los términos utilizados en el reportaje de la última
inundación o explosión volcánica?, ¿cómo
son descritos los daños materiales en casuchas de barro,
de caña, domicilios míseros, o son simplemente
casas? Este uso, casi subliminal del lenguaje, apela a una revisión,
un análisis y abre en todo caso, un debate.
Una de las iniciativas encargadas de este fin, fue Media Watch,
que recopiló en la década de los 90, una serie
de noticias, reportajes y documentales para discutirlos directamente
con sus autores. A base de foros, estudios, análisis de
contenido de todo tipo se intentó dialogar a favor de
un trato informativo menos eurocentrista y más igualitario.
Esta iniciativa hizo escuela en Austria también. Y a pesar
de que un par de años después desaparecieron, considero
que dejaron huella en la conciencia de muchos comunicadores y
sectores del público consumidor de medios de estos países.
Ya que esta crítica sirvió como espejo y al mismo
tiempo como estímulo para un trabajo periodístico
más equitativo y diferenciado, sin sofocar las libertades
de prensa, de las que gozan los medios.
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