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América Latina:
¿Qué hacen
los periodistas frente a los políticos corruptos?
- Medios como La Prensa, El Nuevo Diario
y otros no han desistido de exponer la corrupción gubernamental
a pesar de las campañas de desprestigio realizadas desde
el gobierno, cortes de la publicidad oficial y agresiones físicas
y verbales contra periodistas
Sin duda, las prácticas
de corrupción más peligrosas y desestabilizadoras
para los países de la región han sido las alentadas
desde los más altos centros del poder, especialmente cuando
han sido los máximos gobernantes los principales promotores,
gestores o encubridores de tales prácticas. La historia
reciente de América Latina da testimonio de la anterior
aseveración. Veamos solo algunos casos:
* Arnoldo Alemán, ex-presidente de Nicaragua y actualmente
presidente de la Asamblea Nacional de ese país. Son muchas
las acusaciones de corrupción contra él. La más
reciente, presentada en agosto de 2002 por la Procuraduría
ante los tribunales de Managua, estima una defraudación
en perjuicio del Estado por cerca de 100 millones de dólares.
( DPA ). Acusado de fraude por $100 millones. Abren juicio contra
Alemán. 09 de agosto de 2002
* Alfonso Portillo, presidente de Guatemala. Entre otros casos,
en marzo 2002, Portillo y su vice presidente, junto a otros dos
altos funcionarios del Ejecutivo, fueron implicados en la apertura
de 13 cuentas bancarias y 4 empresas "de cartón",
en Panamá, que según versiones periodísticas,
utilizaron para transferir fondos de dudosa procedencia.
* Luis González Macchi. Presidente de Paraguay. Fue acusado
en abril de 2002 por la Fiscalía de haber sido quien incitó
un desvío ilegal de 16 millones de dólares pertenecientes
a la liquidación de los bancos Unión y Oriental.
* Carlos Menem. Ex-presidente de Argentina. Implicado como presunto
jefe de una "asociación ilícita" que
vendió armas a Ecuador y Croacia.
* Alberto Fujimori. Ex-presidente de Perú. En noviembre
2000 fue destituido por incapacidad moral por el Congreso peruano,
después de huir del país y renunciar a la presidencia
desde Japón, en medio de masivas protestas. Los sobornos
que ejercía su Asesor de Seguridad, Vladimiro Montesinos,
han superado cualquier otro antecedente de corrupción
en la región.
Claro, hay una cantidad mayor de ejemplos, varios de los cuales
han sido identificados en la "Galería de los corruptos
latinoamericanos", lanzada por Probidad en abril de 2002.
-
- (http://www.probidad.org/regional/recursos/galeria).
Estos presidentes o ex-presidentes comparten entre otras características
que: la corrupción floreció en sus gobiernos por
carecer de controles y por faltas en la aplicación del
estado de derecho; se prevalieron del poder que les había
sido atribuido y de su inmunidad para obstaculizar las investigaciones
en su contra; y mantuvieron o mantienen relaciones muy tensas
con los medios independientes con el afán de acallar las
críticas o la exposición de la corrupción
en que se vieron implicados.
- Además de los perjuicios económicos
y de impacto social, la corrupción practicada directamente
por los gobernantes, desmorona los mecanismos institucionales
de pesos y contrapesos del Estado. Entes fiscalizadores, tribunales
de justicia, comisiones investigadoras parlamentarias y otros
mecanismos de control son anulados o atenuados por el poder político
concentrado en estos mandatarios o en los partidos a los que
representan.
La desarticulación institucional no solo alcanza a las
instituciones gubernamentales. También afecta a los movimientos
de la sociedad civil (ONG, gremiales empresariales, iglesias,
etc.) que por seducción de la propaganda o a fuerza de
intimidación, ven destruidos los espacios para exigir
rendiciones de cuentas y hacer denuncias. En condiciones así,
las sociedades prácticamente quedan indefensas ante los
abusos y arbitrariedades de las autoridades.
-
- La responsabilidad de los periodistas
-
- Es difícil imaginar por ejemplo
que el ex-presidente Alemán de Nicaragua se encuentre
tan cerca de enfrentar los tribunales, si varios medios nicaragüenses
no hubiesen sido tan persistentes en investigar y reportar sus
casos de corrupción. Uno de los casos a que los medios
dieron más atención es el conocido como "checazos",
referente a un millonario desvío de fondos que fueron
a parar una parte a una empresa donde eran accionistas Alemán
y algunos de sus familiares y funcionarios cercanos, y la otra
a una cuenta en el extranjero del Director General de Ingresos,
Byron Jerez, ahora en prisión. Medios como La Prensa,
El Nuevo Diario y otros no han desistido en exponer la corrupción
gubernamental a pesar de las campañas de desprestigio
realizadas desde el gobierno, cortes de la publicidad oficial
y agresiones físicas y verbales contra periodistas. Aun
la Iglesia Católica ha lanzado acusaciones contra los
medios, como un pronunciamiento de la Conferencia Episcopal,
publicado en mayo de 2002, donde los obispos señalaron
que "es preocupante cómo los nicaragüenses nos
vemos avasallados diariamente por los títulos sensacionalistas
en los diarios y radioperiódicos: las circunstancias actuales
están siendo hábilmente dirigidas por los Medios
de Comunicación, quienes realizan lo que se llama la "manipulación
dominante"(http://portalpfc.org/perseguidos/2002/027.html.
En enero de 2002 el Cardenal Miguel Obando Bravo declaró
que "ha habido corrupción, pero no en la forma que
lo han exagerado algunos medios, porque si lo hacemos en retrospectiva,
la cosa sería más seria en el pasado. Ha habido
sus fallas, pero hay que reconocer que (el Presidente Arnoldo
Alemán) ha hecho obras que no se veían". (http://www.portal-pfc.org/libexp/docs/2002/006.html).
En el caso de Guatemala han habido muchos casos de corrupción
durante el período del presidente Portillo, siendo uno
de los más sonados el desvío de unos 12 millones
de dólares del Ministerio de Gobernación, por el
cual esta siendo procesado el ex-titular de esa cartera, Byron
Barrientos y otros funcionarios. Sin embargo, el mandatario no
fue implicado directamente hasta que el diario Siglo XXI publicó
en marzo de 2002 una investigación, realizada conjuntamente
con La Prensa de Panamá, que puso al descubierto la cuentas
y empresas creadas en el extranjero para canalizar millonarias
transferencias de fondos, como se mencionó al inicio de
este artículo. En este caso, si bien es cierto es muy
probable que el Congreso, ente controlado por el partido de Portillo
(Frente Guatemalteco Republicano), lo dé por cerrado,
la revelación periodística, y la permanente cobertura
sobre los casos de corrupción que mantienen otros medios
como, Prensa Libre y El Periódico, han alentado el movimiento
anticorrupción en ese país que en los últimos
meses ha visto la incorporación de nuevos actores, más
alianzas y un intenso activismo. Por ejemplo el Movimiento Cívico
por Guatemala (MCG) ha realizado numerosas protestas y llevó
a cabo una campaña para recoger 500 mil firmas de respaldo
a una petición para que Portillo y su vicepresidente renuncien
a la inmunidad y se sometan a los tribunales de justicia (http://www.probidad.org/regional/reconocimientos/cacerolazos.html).
- En América Latina la mayor parte
de las agresiones contra periodistas y medios son en represalia
a sus reportajes sobre casos de corrupción, con la excepción
de Colombia
-
- Hay más ejemplos y son numerosos
en los países latinoamericanos. Por cada uno de los mandatarios
de la región que han sido expuestos y demandados por los
abusos que cometieron durante sus gestiones, al revisar el papel
desempeñado por la prensa independiente, se puede afirmar
que las investigaciones y reportajes periodísticos son
un factor de mucha incidencia y en algunos momentos determinantes
para frenar la corrupción.
- La corrupción de la alta cúpula
en la tarea periodística
-
- Entre otros impactos del trabajo periodístico
con relación a los casos de corrupción, se pueden
mencionar:
a) Mantiene el tema de la corrupción en la agenda pública.
La percepción de los ciudadanos sobre el problema de la
corrupción es influenciado y es proporcional a la relevancia
que la prensa le dé al tema. Cuando los medios callan
o no tienen interés en exponer el problema, entonces la
propaganda oficial comienza a prevalecer y a imponerse, a tal
grado que la gente llega a creer que en su país la corrupción
no es un problema de importancia. Tal situación ocurrió
en buena parte de los períodos de Fujimori en Perú
y Menem en Argentina, cuando la popularidad de estos mandatarios
era bastante elevada.
b) Descubre hechos de corrupción que en otra forma quizás
nunca serían conocidos. En varios países de la
región las principales fuentes de denuncias de casos de
corrupción se originan en los medios de comunicación,
para luego ser retomadas por las contralorías o fiscalías.
Los denunciantes en la mayoría de los casos prefieren
acercarse a un periodista que a una ventanilla gubernamental,
porque saben que en esta última su caso no tendrá
la misma atención y es más fácil que sean
víctimas de represalias. De ahí la importancia
y necesidad de que la legislación proteja eficazmente
el secreto profesional de los periodistas y garantice el libre
acceso a los documentos y archivos gubernamentales, otra causa
que está tomando gran auge en la región y que afortunadamente
está mostrando avances.
c) Presiona a las instituciones fiscalizadoras y de justicia
para abrir expedientes, y a través de su seguimiento ejerce
una función de vigilancia para que los casos sean procesados
diligentemente. En esta etapa es donde queda en evidencia otra
de las formas de corrupción, quizás mucho más
perjudiciales que los mismos casos, como lo es el encubrimiento
por parte de auditores, fiscales o jueces, cuando estos buscan
favorecer ilegítimamente a los implicados.
d) La prensa aún no muestra mucho interés o creatividad
para presentar las iniciativas anticorrupción (como legislación,
creación de oficinas, organización de grupos cívicos,
protestas populares, informes de veedurías ciudadanas,
activistas perseguidos, etc.). O cuando tratan casos de corrupción,
se hace poco para iluminar qué acciones o medidas pueden
ser adoptadas para evitar que los abusos o arbitrariedades no
vuelvan a repetirse en el futuro. Sin embargo, cuando lo hace
es evidente que contribuye a elevar el valor de tales iniciativas
y a promover su emulación, a nivel local o internacional.
Por ejemplo, la publicación de una foto en La Prensa de
Nicaragua donde mostraba a dos manifestantes con una pancarta
"Fuera Alemán", dio un importante aliento a
la campaña de recolección de firmas del movimiento
cívico por la desaforación del ex-mandatario (http://www-ni.laprensa.com.ni/archivo/2002/agosto/06).
e) Y en otros, es de los mejores ejemplos de fiscalización
social.
-
- Hasta donde llegar
-
- Los periodistas no pueden suplantar
el papel que les corresponde a los fiscales y jueces, ni tampoco
pueden lograr mucho en sociedades que están apáticas
o temerosas o excesivamente polarizadas
-
- Cabe destacar que al hablar del papel
de la prensa frente a la corrupción, nos estamos refiriendo
a la prensa independiente, es decir, a aquellos medios y periodistas
que han adoptado, o intentan hacerlo, una posición distante
del poder económico y político y que han asumido
como parte íntegra y prioritaria de su agenda informativa
la fiscalización de las instituciones y el papel de tribuna
pública. Claro, también está la prensa al
servicio o que evita ser un estorbo para los grupos de poder,
y la prensa politizada, cuyos análisis quedan fuera de
los objetivos de este artículo.
El problema de la corrupción en América Latina
es sistémico y alentado desde los centros de poder, como
en los casos de los mandatarios que hemos visto arriba. En los
últimos quince años se han aprobado una cantidad
importante de nuevas leyes y se han abierto o se han fortalecido
oficinas gubernamentales, entre otras medidas; sin embargo, la
corrupción sigue siendo rampante y se ha sofisticado.
Ahora, cada vez es más frecuente observar que los casos
de corrupción implican a personas y operaciones en diferentes
países simultáneamente, y su vinculación
con el lavado de dinero, y el tráfico de drogas, armas
y seres humanos, hace que los controles nacionales resulten ineficaces
o inoperantes.
- La situación de la corrupción
en América Latina
- La organización Transparencia Internacional,
cuya sede está en Berlín, publicó el 28
de agosto, su cuadro anual sobre el panorama de la corrupción
en el mundo. La situación, por país, en América
Latina, es la siguiente:
- Rango del país
|
- Nombre del país
|
- Puntuación 2002
|
- Puntuación 2001
|
- 17
- 32
40
45
45
57
57
59
62
67
70
71
81
81
81
89
89
98
|
- Chile
- Uruguay
- Costa Rica
- Brasil
- Perú
- Colombia
- México
- Rep. Dominicana
- El Salvador
- Panamá
- Argentina
- Honduras
- Guatemala
- Nicaragua
- Venezuela
- Bolivia
- Ecuador
- Paraguay
|
- 7.5
- 5.1
- 4.5
- 4.0
- 4.1
- 3.6
- 3.7
- 3.5
- 3.4
- 3.0
- 2.8
- 2.7
- 2.5
- 2.5
- 2.5
- 2.2
- 2.2
- 1.7
|
- 7.5
- 5.1
- 4.5
- 4.0
- 4.1
- 3.8
- 3.7
- 3.1
- 3.6
- 3.7
- 3.5
- 2.7
- 2.9
- 2.4
- 2.8
- 2.0
- 2.3
- no evaluedo
|
-
- Más detalles pueden obtenerse en
las siguientes páginas de Internet: http://www.transparency.org
y http://probidad.org/regional/ti
-
- Frente a ese escenario de corrupción,
hoy por hoy los actores más consistentes y exitosos combatiéndola
son los periodistas con sus investigaciones. Ellos han contribuido
a la formación de un público informado y consciente
de los costos e impacto de la corrupción, han catalizado
la indignación ciudadana y la han conducido a adoptar
actitudes y acciones para prevenir y controlar el flagelo.
Sin embargo, los periodistas no pueden suplantar el papel que
le corresponde a los fiscales y jueces (ni deben hacerlo), ni
tampoco pueden lograr mucho en sociedades que están apáticas
o temerosas, como en El Salvador, o excesivamente polarizadas,
como ocurre actualmente en Venezuela. Su trabajo tampoco sirve
de mucho si la exposición de los casos de corrupción
se limita al traslado de denuncias o a la reproducción
de informes oficiales, es decir, si los periodistas no cuentan
con recursos para sustentar su trabajo en un proceso investigativo
y sin las condiciones para darle seguimiento. Además no
debe perderse de vista que en América Latina, la mayor
parte de agresiones a periodistas y medios son en represalia
a sus reportajes sobre casos de corrupción, con la excepción
de Colombia y su conflicto armado (http://portal-pfc.org/libexp/informes/2001.html),
y esto produce un efecto de inhibición y temor.
Por eso es tan importante que funcionarios de gobierno honestos,
grupos cívicos, organizaciones de derechos humanos y empresarios,
entre otros, reconozcan la enorme relevancia que tienen los periodistas
en los esfuerzos para frenar la corrupción, y les den
su apoyo, en forma de asistencia, defensa o promoción.
Y que los medios o periodistas que aún no definen su compromiso,
por falta de conciencia, temor o conflictos de intereses, hagan
lo necesario para resolverlos y sumarse a la causa de la anticorrupción.
-
- PREMIO PARA PERIODISTAS
-
- El Instituto Prensa y Sociedad (IPYS)
y Transparencia Internacional para Latinoamérica y el
Caribe (TILAC), con el patrocinio del Open Society Institute,
anunciaron el 12 de septiembre la convocatoria al "Premio
a la Mejor Investigación sobre Corrupción"
que otorgará anualmente 25.000 dólares al mejor
trabajo publicado en un medio impreso, radial, televisivo o electrónico
latinoamericano.
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- BASES:
Las bases del concurso pueden consultarse en la siguiente página
del Web: Http://www.ipyspe.org.pe/premio/bases.htm
Participarán investigaciones publicadas entre el 1 de
julio de 2001 y el 31 de diciembre de 2002.
La última fecha de entrega de trabajos será el
31 de enero de 2003.
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- JURADO:
· Tina Rosenberg (The New York Times)
· Michael Reid (The Economist)
· Marcelo Beraba (Folha de S. Paulo)
· Gustavo Gorriti (IPYS)
· Juan Lozano (Citytv, Bogotá)
Los interesados pueden obtener mayor información en la
página web del Instituto Prensa y Sociedad (http://www.ipyspe.org.pe)
o remitir un correo a la dirección electrónica:
premio@ipyspe.org.pe
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