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Crisis
de la prensa argentina
Federico Rey Lennon
La actual recesión ha hecho caer
la inversión publicitaria a los niveles más bajos
de los últimos 10 años
- La magnitud de la crisis argentina es
enorme en sus alcances y aún es difícil saber hasta
cuando se extenderá. Para comprender hoy la situación
de los diarios en la Argentina es imprescindible conocer la situación
de un contexto de crisis recesiva, como nunca antes se había
planteado en el país. A comienzos de este año,
los argentinos de un golpe despertamos del sueño de la
abundancia capitalista y caímos en la realidad de una
Nación políticamente caótica y económicamente
pauperizada.
Vale la pena detenerse en algunos indicadores económicos
(Fuentes: Indec; Clarín, La Nación, La Razón)
para poder valorar la brutal caída económica y
social del país.
· Grandes sectores de la población en situación
de pobreza o indigencia (19 millones).
· Cerca del 70% de los niños argentinos son hoy
pobres.
· 1,2 millones de jóvenes entre 15 y 24 años
no trabajan ni estudian.
· 1 de cada 4 trabajadores está desocupado.
· Entre enero y julio de este año, la compra de
artículos de primera necesidad se derrumbó en un
25%.
· Sólo en agosto último las ventas en supermercados
bajaron un 23,1%.
· Los niveles de ingreso reales descendieron a niveles
de 1989 y el PBI per cápita cayó un 25%.
· Alza de precios (la suma acumulada en los comercios
minoristas es del 74%) combinado con recesión económica.
· Devaluación de la moneda en un 260%, con empresas
endeudadas en dólares y una ruptura generalizada de contratos.
Esta terrible situación económica y social está
acompañada por una situación política frágil,
con un presidente interino elegido por el Congreso de la Nación
y elecciones generales planificadas para comienzos del 2003.
Sabemos que en democracias inestables como las que caracterizan
a la región, las situaciones preeleccionarias suelen
acrecentar la incertidumbre de los inversionistas y la pasividad
de la clase dirigente. Así, nos encontramos con una crisis
económica sin precedentes que es muy difícil de
resolver, por la carencia de las instituciones políticas
fiables.
Ya centrándonos en la realidad de los medios gráficos
argentinos, en su informe anual de 2001, la Asociación
Mundial de Periódicos (WAN) señalaba que la caída
más pronunciada de diarios en todo el mundo entre 1997
y 2001 correspondía a la Argentina, con un retroceso del
35,8%. Sólo Turquía, que padeció en ese
período una crisis comparable con la de argentina, descendió,
aunque menos, un 33,4%. José Claudio Escribano abordó
el tema en un articulo publicado en "La Nación",
el 28 de mayo y recogido por ADEPA en su página www.adepa.com.ar
. Chasqui N° 75, de septiembre de 2001, señaló
que la caída fue del orden del 10% en 1999 y que se agudizó
aún más en el año 2000, según el
informe de la Asociación Mundial de Diarios (WAN) de ese
año, cuando los diarios argentinos perdieron el 23 % de
su circulación. Este índice no incluye los primeros
meses del presente año, en los cuales la crisis económica
se hizo sentir fuertemente, lo que indicaría que dicha
caída en la circulación posiblemente sea mayor
a la señalada.
- De 1997 al 2001 la circulación
de la prensa argentina cayó en el 36%
-
- La pregunta que nos hacemos es ¿cómo
se puede explicar la caída de los medios gráficos
en la Argentina? Intentaré darle una respuesta lo más
precisa posible.
-
- Las causas de la coyuntura
-
- Antes de iniciar estas reflexiones, es
conveniente señalar que la multicausalidad de los hechos
sociales nos indica, que si bien es posible encontrar algunas
variables que sirvan para explicar la caída en la circulación
de los diarios en la Argentina, se hace muy complejo hacer una
ponderación adecuada de cada una de ellas y, asimismo,
habrá algunas otras que escapen a este análisis.
Una primera cuestión por considerar, hablando específicamente
de los diarios, son las deudas que el último gobierno
surgido del voto popular el de Fernando de la Rúa
y el actual impuesto por las circunstancias de finales del 2001
el de Eduardo Duhalde contrajeron con estos medios
en lo que se refiere al pago de la publicidad de organismos estatales.
De fuentes off the record se puede inferir con bastante certeza
que esa deuda asciende, en el primer caso, a cerca de 30 millones
de dólares y en el segundo a los 8 millones. Recientemente,
el ministro de economía Lavagna ha comentado en círculos
íntimos que estaría dispuesto a reconocer sólo
la deuda generada por la administración Duhalde.
Una segunda cuestión por analizar es la crisis por la
que atraviesan los dos diarios más importantes del país:
Clarín y La Nación, que a su vez son socios en
algunos emprendimientos (los diarios de Mendoza Los Andes y de
Córdoba La voz del Interior, entre otros). Ambos diarios
se endeudaron en el exterior con préstamos en dólares
y la devaluación los complicó enormemente, mucho
más en el caso del Grupo Multimedia Clarín. Dicho
de otra manera, tenemos hoy grandes medios endeudados en dólares
y ofreciendo un producto el diario que se vende en
pesos devaluados y que, por si fuera poco, en tiempos de crisis
extrema es un producto que para gran parte de la población
se torna "prescindible".
-
- Tras la recesión cayó
la publicidad
-
- Por otra parte, la actual recesión
ha hecho caer la inversión publicitaria a los niveles
más bajos de los últimos 10 años; según
algunas estimaciones del sector la caída sería,
para esta primera mitad del año, del 25%. Para darle mayor
significado a este número, tengamos en cuenta que en el
2001 la caída fue del 14% y en dicho período los
medios que cuantitativamente cayeron más fueron los diarios
y revistas, según la Asociación Argentina de Agencias
de Publicidad (AAAP). Esto ha significado un violento descenso
en la rentabilidad de los grandes medios de la ciudad de Buenos
Aires y llevó a una situación mucho más
apremiante a los medios del interior del país (que representan
el 45% del mercado nacional, según la Asociación
de Diarios del Interior de la República ArgentinaADIRA),
donde el techo publicitario es significativamente menor.
Ésta ha sido la razón principal de la caída
de los diarios gratuitos que hicieron su entrada triunfal en
la Argentina hace sólo unos años. En el análisis
publicado por Chasqui hace más de un año, señalábamos
como un fenómeno en alza el del ascenso de la prensa gratuita,
una modalidad que no es nueva, pero que se convirtió en
una presencia visible en el mercado argentino. La prensa gratuita
logró que mucha gente volviese a leer el diario, en un
país donde se estima que el 70 por ciento de la población
no compra ningún diario. Hoy, de los tres grandes diarios
gratuitos que se disputaban el mercado de la ciudad de Buenos
Aires apenas queda uno, La Razón, perteneciente al grupo
Clarín. El diario Metro y el Diario de Bolsillo desaparecieron.
Éste último solo continúa en las ciudades
de Mendoza y Córdoba con gran esfuerzo.
- El bajón de los precios
-
- Asimismo, entre el 2000 y el 2001 se desató
en nuestro país una "guerra comercial" entre
los diarios, en especial en el interior del país, por
ofrecer sus ediciones a precios cada vez más bajos (AAAP).
Esta tendencia fue contraproducente para los acontecimientos
del 2002: el costo del papel, la tinta y demás insumos
muchos de ellos importados se han disparado ante la
devaluación del peso y evidentemente la salida lógica
hubiera sido elevar el precio de tapa. En un contexto recesivo,
como el actual, el valor de tapa no pudo seguir este ritmo inflacionario
de los insumos, lo que contribuyó también a bajar
aún más la rentabilidad de los medios.
"La situación es crítica", dice Raúl
Kraiselburd, director del diario El Día de La Plata, y
presidente del Instituto de la Prensa de la Sociedad Interamericana
de Prensa, en declaraciones a la revista Hora de cierre, "el
costo mensual del diario en los Estados Unidos ronda en un medio
por ciento del ingreso de una familia promedio; en la Argentina
supera hoy el 10% del salario mínimo".
Ante esta situación de encarecimiento de insumos e imposibilidad
de aumento del precio, muchas revistas de calidad y larga trayectoria
han pasado de mensuales a bimensuales o amenazan con cerrar definitivamente,
tales los casos de la deportiva El Gráfico o la revista
empresaria Mercado. Esta última publicación ha
implementado, como estrategia de rescate extrema, un llamado
a sus lectores más fieles solicitándoles adelantar
las suscripciones anuales. Entre los grandes diarios el popular
Crónica se encuentra en convocatoria y en una difícil
situación económica.
Pero no se trata sólo de un problema de la prensa gráfica.
En efecto, de los 484 portales de Internet abiertos en la Argentina
en el año 2002, sólo sobreviven 90 (el 18,6%) y,
en el caso de la TV pagada, la empresa Sky de TV satelital que
desembarcó con amplias expectativas en el país,
dejó de operar este año.
Otro aspecto del problema de pérdida de rentabilidad de
los medios gráficos es el de las cargas impositivas. En
abril de 2001, el presidente Fernando de la Rúa y su superministro
de economía, Domingo Cavallo, en su afán de aumentar
las menguadas arcas del Estado, resolvieron aplicarle a la prensa
gráfica el 21% del impuesto al Valor Agregado (IVA). Ya
en su momento, esta medida generó la protesta de las organizaciones
empresarias de la prensa argentina (ADEPA y ADIRA), de la Sociedad
Interamericana de Prensa (SIP) y de las Organizaciones de Libertad
de Prensa. Estas últimas, reunidas el 6 de mayo de 2001
en Namibia, condenaron duramente el nuevo impuesto, considerándolo
discriminatorio y contrario a la libertad de prensa y al derecho
a la libertad de información.
- El riesgo de hoy en Argentina es la
eventual extranjerización de casi todos los medios de
comunicación
-
- Como señalaba Robert Cox, titular
de la SIP, en su carta dirigida al actual presidente de la Argentina,
Eduardo Duhalde, en la actualidad los diarios "deben sortear
el pago de sus insumos importados con un incremento del 270%
después de la devaluación y el aumento del 100%
registrado por el papel periódico, porcentajes que no
pueden trasladarse a sus precios de tapa." A ello hay que
sumarle la carga que significa el 21% del IVA. Así, afirma
Cox "con esta carga impositiva Argentina es el país
con el impuesto más alto a la circulación de diarios,
revistas y periódicos".
-
- Las causas estructurales
-
- A estas causas, que son fruto del descontrol
general de la economía y la política argentina,
habría que agregarle algunas variables que considero son
estructurales.
La primera de ellas es la creciente competencia de los diarios
on line a través de la red Internet. Al igual que en otros
países, en la Argentina durante la década pasada
los diarios apostaron por la reconversión de las nuevas
tecnologías de la información e instalaron sus
versiones on line en la Web. Si bien esto generó un importante
caudal de jóvenes lectores "ciberespaciales"
no logró la contrapartida de generar beneficios económicos,
ni en el corto ni en el mediano plazo. Este fenómeno también
contribuyó a agravar la situación económica
de los medios.
En segundo término, la competencia de la radio AM y de
la televisión. Para los sectores medios y bajos, que se
han empobrecido brutalmente en menos de dos años, se empieza
a notar una fuerte caída en la compra de los diarios y
en las suscripciones a la TV por cable y satelital y a la Internet
y, en consecuencia, un uso cada vez más intensivo de la
TV abierta y la radio AM como medios de información. Este
cambio de hábito de consumo de medios se ve reforzado
por los nuevos formatos de programas periodísticos de
la TV abierta, además de los clásicos telediarios,
y por la gran fortaleza y credibilidad de las radios AM de la
ciudad de Buenos Aires, como Radio 10, Mitre, La Red y Continental.
Un fenómeno similar se advierte en las principales ciudades
del interior del país.
La prensa gráfica se encuentra en una difícil situación,
es el último refugio de racionalidad en el discurso periodístico
argentino y, según me confesaba una de las grandes plumas
del matutino La Nación, Joaquín Morales Solá,
se ve obligada, no en pocas ocasiones, entre elegir decirle a
la gente cosas que no quiere escuchar y correr el riesgo de perder
lectores, o seguir la encuesta del día y representar la
corriente de turno para no perder el tren del "rating".
-
- ¿Qué se pierde cuando
los medios se pierden?
-
- Este contexto crítico de Argentina
ha provocado que numerosas empresas periodísticas enfrenten
la depreciación de sus activos, el peso creciente e insostenible
de sus cargas financieras las tasas de los préstamos
están con valores astronómicos y, en suma,
señala la Asociación de Entidades Periodísticas
Argentinas en una declaración del 27 de mayo último
(www.adepa.com.ar), se ha provocado una acelerada degradación
patrimonial y de iliquidez. Esta situación puede llevar
a que estas empresas periodísticas sean adquiridas por
capitales extranjeros a precios irrisorios.
- Los medios de comunicación tienen
un interés estratégico para el país, equiparándolos
con aquellos que pertenecen al área de Defensa, dice el
presidente Duhalde
-
- Un ejemplo de lo que significa esta pérdida
de valor de los medios en la Argentina lo demuestra el hecho
de que a fines de 1997 Alejandro Romay, el zar de la televisión
argentina, por entonces dueño del Canal 9 de TV abierta,
vendió el 75% del paquete accionario al grupo australiano
Prime, en 150 millones de dólares. Dos años después,
el grupo español Telefónica lo compró por
120 millones de dólares. Hace menos de un mes, el periodista
y empresario de los medios argentino Daniel Hadad adquirió
el control del mismo canal por tan sólo 15 millones de
dólares, informaron El Clarín y La Nación.
Evidentemente aquí se plantea una cuestión estratégica,
en el ámbito político nacional, más que
tan sólo un problema económico. Sin desconocer
la importancia de las inversiones extranjeras, el llamamiento
de ADEPA es una defensa abierta a la presencia mayoritaria de
capitales nacionales en los medios de comunicación y es
la línea que han seguido muchos países vecinos
como Brasil, Uruguay y Paraguay. "El riesgo de hoy, señala
Morales Solá, es la eventual extranjerización de
casi todos los medios de comunicación", y continúa,
"esto significaría una herida incurable en la construcción
de la identidad cultural de la Nación".
- Contra la posibilidad de que los acreedores,
Bancos y Fondos de Inversión extranjeros, asuman el control
de los medios de comunicación se ha pronunciado el presidente
Eduardo Duhalde. Éste adujo que determinadas empresas,
como los medios de comunicación, tienen un interés
estratégico para el país, equiparándolas
con aquellas que pertenecen al área de Defensa. En estos
momentos se encuentra en tratamiento en el ámbito del
Parlamento Nacional, una ley sobre las industrias culturales
que traería algún tipo de solución a esta
cuestión tan delicada, aplicando límites a la participación
de capitales extranjeros.
"Ante la inédita crisis económica que sacude
al país, expresaba en la declaración de mayo ADEPA,
es imperativo para la sociedad argentina que se resguarden los
valores culturales que expresa, como lo ha hecho desde el comienzo
de la nacionalidad, una prensa esencialmente identificada con
los ideales patrios."
"Lo que nos falta en esta república, sostiene Natalio
R. Botana, es el imperio de la conciencia" y, apunta, "uno
de los vehículos más extraordinarios en el mundo
para transmitir contenido de conciencia es precisamente la prensa
libre". Lo más grave de la actual situación
es que, además del riesgo de cierre de muchos medios,
los grandes que sobrevivan no tendrán la independencia
necesaria para realizar la noble tarea de informar. Sabido es
que la rentabilidad asegura, en buena medida, la independencia
del medio periodístico, tanto del poder político
como de los actores económicos, y una prensa libre es
algo que la aún frágil democracia argentina no
puede darse el lujo de desperdiciar.
-
- Uno de los vehículos más
extraordinarios para transmitir contenidos de conciencia es precisamente
la prensa libre
-
- MAYOR INFORMACIÓN
- · Revista "Hora de Cierre",
junio 2002 Instituto de Prensa de la Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP), con sede en Miami, Estados Unidos. La publicación
puede ser leída en la página www.sipiapa.org
· Chasqui No. 75 de Septiembre de 2001, incluyó
un artículo sobre el diagnóstico de los medios
de comunicación argentinos. El artículo puede ser
leído en la página www.comunica.org/chasqui
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