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Irak-Estados Unidos
Reacción de la
prensa chilena y mexicana
- Mientras un grupo de Inspectores de
las Naciones Unidas recorrían Irak buscando "armas
de destrucción masiva", el Secretario de Estado Colin
Powell se presentaba ante el Consejo de Seguridad de la ONU,
para presentar las pruebas que Washington había logrado
reunir en contra del régimen de Bagdad, con el deseo de
que se le permitiera una intervención armada en Irak.
México y Chile fueron las dos únicas voces latinoamericana
en el Consejo de Seguridad. Eduardo Arriagada, periodista chileno,
y Juliana Fregoso Bonilla, periodista mexicana, nos indican la
reacción de los medios de comunicación de sus países
frente a la posible guerra.
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- CHILE
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- A pesar de la falta de evidencias todos
asumieron que Chile respaldaría a Estados Unidos
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- "Estamos muy preocupados por Hussein
y creemos que en los últimos 12 años han existido
demasiadas resoluciones de la ONU incumplidas. Se trata de una
persona que ha llevado a su país a dos guerras, incurriendo
en violaciones sistemáticas de los derechos humanos y
que hoy dispone de una última posibilidad de cambiar de
actitud", afirmó en el diario El Mercurio la ministra
de relaciones chilena Soledad Alvear.
A pesar de que nos encontramos al borde de un nuevo conflicto
internacional, más allá de que Chile se estrenaba
como miembro del Consejo de Seguridad, en la reunión en
que se discutió la posible autorización del conflicto
y que una futura candidata presidencial hizo el discurso a nombre
al gobierno, tanto la noticia de las pruebas de Powell como la
posición asumida por el gobierno no fueron noticia relevante
en sus diarios. La prueba de ello es que en la semana posterior
sólo hubo una editorial en La Tercera (que se limitó
a hablar de las pruebas de Powell) y otra en el Diario Financiero
(más centrada en que la economía internacional
sigue sin una señal que le dé claridad al tema).
Entre los siete principales diarios de Santiago, varios con dos
editoriales diarios, sólo dos notas analizaron lo que
tiene discutiendo al resto del mundo.
Más allá de una prensa que vive un verano dedicada
a las denuncias de corrupción, la menor relevancia dada
al tema viene por el consenso generalizado que existe en la sociedad
chilena frente al conflicto, reflejado en la postura de los medios:
todos consideraron "parciales" los evidencias mostradas
por Colin Powell, pero asumieron que al final Chile respaldará
a Washington.
El resumen internacional de la semana de El Mercurio apoyó
la posición adoptada por el gobierno, aunque la calificó
de "poco cómoda". Según el principal
diario chileno "el gobierno se ha inclinado -junto a Camerún,
Angola, Guinea, México y Pakistán- en favor de
sujetarse a lo que resuelva esa instancia, descartando con ello
una toma de posiciones más cercana a los deseos de Estados
Unidos".
En todos los análisis de los medios escritos y audiovisuales
se reconoce el peso que tiene el inminente acuerdo comercial
de libre comercio, como un condicionante de la posición
final que asumirá el país. Ese mismo diario resumió
el tema diciendo que "El Secretario de Estado Colin Powell
'bombardeó' con acusaciones a Irak ante el Consejo de
Seguridad de la ONU y mostró un 'arsenal' de pruebas de
la tenencia iraquí de armas de destrucción masiva.
Si bien sus argumentos convencieron, no fueron suficientes para
que los países con derecho a veto modificaran su determinación
diplomática".
Según Chile no es bueno para el mundo que los miembros
del Consejo de Seguridad aparezcan tan divididos
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- El diario La Tercera editorializó
el 6 de febrero, respecto al discurso del secretario de Estado
norteamericano. En un artículo titulado "Un mundo
escéptico", comparó las pruebas de Powell
con las muchos más convincentes fotografías de
los misiles en Cuba, que el embajador Stevenson presentó
30 años atrás en la crisis de los misiles de Cuba.
Para La Tercera "sería un error de la Casa Blanca
que el mundo creyera que Washington está más interesado
en iniciar una guerra en el Medio Oriente que en desarmar a Bagdad".
En una línea similar Diario Financiero, un matutino económico
en cuya propiedad participa el grupo inglés Pearson (Finantial
Times, The Economist, Expansión-Madrid, Cronista Comercial-Buenos
Aires), afirmó que la presentación de Powell demostró
que "a pesar del tiempo transcurrido, aún no existe
unidad en torno a la urgencia de esta operación militar".
El escepticismo de la prensa se reflejó en la selección
de las noticias que se publicaron posteriormente. La Tercera
publicó una entrevista a Scott Ritter, el experto en armas
que durante años trabajó con los inspectores de
la ONU en Irak, que le restó toda validez al informe de
Powell: "Es completamente falso", dijo, "es creíble
sólo para quien no sabe nada sobre el tema" y "apunta
a desvalorizar el trabajo de los inspectores de la ONU".
En esa misma línea el diario destacó otra noticia
que es especialmente relevante en un país con un ascendiente
católico como Chile: "Vaticano cree que pruebas de
Powell son 'poco convincentes". En ella, tras informar que
el Papa Juan Pablo II recibiría al viceprimer ministro
iraquí, Tarez Aziz, reprodujo a Osservatore Romano cuando
dijo que: "el discurso en el que Powell aportó elementos
materiales que, según la Casa Blanca, prueban sin equívoco
que Irak viola las resoluciones de la ONU, no convenció
plenamente a los miembros del Consejo de Seguridad".
Para entender el consenso chileno hay que tener presente que
en estos momentos se definen los detalles del tratado de libre
comercio con Estados Unidos. Así mismo, la Fuerza Aérea
terminó la negociación para comprar 10 aviones
F16 estadounidenses por 600 millones de dólares y recibió
una donación de seis helicópteros UH-1H. Pero no
hay que olvidar que, al mismo tiempo, Chile está tratando
de definir un acuerdo similar con la Unión Europea (UE).
Ello explica que el comisario europeo de Relaciones Exteriores,
Chris Patten, pidió expresamente a Chile que "se
coordine con la Unión Europea" para presionar a favor
de una salida pacífica al conflicto, en los días
en que el pleno del Parlamento de ese continente debía
emitir un dictamen respecto a la asociación Chile-UE.
Una vez que el parlamento europeo votó favorablemente,
Patten justificó la generalizada votación a favor
de Chile diciendo que "se trata de un acuerdo con un actor
muy constructivo en la esfera internacional que defiende los
mismos valores que la Unión Europea". La "incomodidad"
de la posición chilena no tiene razones internas, simplemente
se debe al conflicto que existe por la posición asumida
por Alemania y Francia ante Estados Unidos. En esa línea,
en el discurso que el Presidente Lagos hizo a los parlamentarios
japoneses, durante la visita oficial a ese país, afirmó
que "no es bueno para el mundo que los miembros del Consejo
aparezcan tan divididos".
MEXICO
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- Juliana Fregoso Bonilla, mexicana,
periodista
Correo-e: jfregoso@hotmail.com
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- El tema de la guerra entre Estados Unidos
e Irak se manifiesta ambiguo en los distintos medios mexicanos
de comunicación. Los medios locales han operado como caja
de resonancia de las grandes empresas de comunicación
estadounidenses, en lugar de constituirse en un espacio para
la formación de una opinión pública crítica.
Simultáneamente, estos medios dan cuenta ampliamente de
la posición oficial de México en contra de la guerra,
teniendo en cuenta que en estos momentos ocupa un asiento en
el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones
Unidas.
Para los medios locales, el conflicto bélico en sí
mismo no interesa tanto como las constantes presiones de Estados
Unidos sobre México por definir una postura de este último
a favor del conflicto.
Los medios mexicanos han abierto espacio a las opiniones de los
diarios estadounidenses Washington Post, USA Today y el inglés
The Time, que acusan al país de no brindar un apoyo incondicional
al gobierno de George Bush, con lo cual presumen, queda en entredicho
que la relación entre ambas naciones ya no es tan cercana
como solía serlo en el pasado.
Resulta curioso que la posición crítica mexicana,
caracterizada por una supuesta defensa de la soberanía
en el pasado, se centre en temas colaterales al conflicto, como
es la probable indefinición de un acuerdo migratorio para
solucionar el problema de los trabajadores mexicanos ilegales
en el vecino país del norte y la presión de organizaciones
campesinas y sectores sociales por una renegociación del
apartado agropecuario del Tratado de Libre Comercio con Estados
Unidos y Canadá.
La agenda norteamericana se impone en la Opinión Pública
mexicana. No así para los norteamericanos que se preguntan
-parafraseando al vocero del embajador de Estados Unidos ante
el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas- ¿A quién
le importa la opinión de México en esta guerra?
Tal parece que los medios también se han tomado muy en
serio dicha afirmación y así como se desestima
la opinión de México en el contexto mundial, no
sólo dentro de la ONU, sino en los más altos círculos
políticos europeos, los medios no "gastan" muchas
reflexiones en torno a la histórica mala relación
Hussein-Bush.
Importantes diarios como Reforma o El Universal, se limitan a
publicar la información básica en su sección
internacional, los conflictos antes citados, como la necesidad
de renegociar el Tratado de Libre Comercio, las elecciones intermedias
de julio y el cambio de mando en el Ministerio de Relaciones
Exteriores que bajo la batuta del anterior secretario Jorge Castañeda
protagonizó una serie de desencuentros con la administración
Bush; el último: la postura pacifista de México
ante el asunto Irak.
Si los mexicanos no les importamos ¿por qué
nos va a interesar su guerra?
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- Una critica importante es la que se ha
hecho al jefe de gobierno español, José María
Aznar, quien tiene la encomienda de convencer a Fox de dar su
apoyo incondicional a Estados Unidos. Diarios como Milenio y
La Jornada, ambos de una penetración importante en sectores
de centro-izquierda, claman que se deje a México asumir
la postura que mejor le parezca y no se le obligue a apoyar una
guerra que no es la suya. Durante una visita de Aznar a México
los diarios insistieron en que el Presidente español se
ha convertido en emisario de Bush, buscando convencer a Fox y
comprometer a México en un conflicto en el que no quiere
tomar parte.
El conflicto bélico no interesa tanto a los medios, como
las constantes presiones de Estados Unidos sobre México
-
- Es importante mencionar, que el tema de
la guerra ocupó más espacio informativos durante
la visita a México del Presidente Aznar, pero siempre
bajo la óptica de que el jefe del gobierno español
se había convertido en un emisario de Estados Unidos,
lo cual ponía en entredicho su autonomía en el
contexto internacional
Las televisoras han seguido un poco más de cerca el conflicto,
por ejemplo Televisa (la más grande del país y
una de las más importantes de América Latina),
que ya cuenta con un enviado en el Medio Oriente, pero que ante
la falta de actividad que verdaderamente refleje un clima de
guerra se limita a coberturas sobre las tradiciones locales y
las secuelas del anterior conflicto con Estados Unidos. Tienen
espacio hasta para recordar a Osama Bin Laden.
Televisión Azteca, con un tono más amarillista,
sí intenta hacer sentir un clima de guerra, pero sus limitados
recursos le hacen depender de imágenes y cables de agencias
internacionales, lo que limita su influencia en el televidente.
Canal 40, una cadena independiente que tiene cobertura sólo
en la capital mexicana y sistemas de cable, ha seguido muy de
cerca las sesiones del Consejo de Seguridad de la ONU, pero su
debate se ha centrado en las marchas y el actuar de los diferentes
grupos civiles que están en contra de la guerra.
Resumiendo, ninguna de las tres televisoras ha propiciado un
debate serio que lleve al televidente a la comprensión
del problema, e incluso ni siquiera se ha hecho una reflexión
de cómo una guerra con Irak ayudaría a Estados
Unidos a reactivar su economía, lo cual, obviamente influiría
en los mercados mexicanos.
La radio también ha preferido ocuparse de temas más
locales. Radio Red, la cadena de noticias más grande del
país, ha contado con enlaces en vivo desde los distintos
puntos donde se discute la posibilidad de una guerra, enlaces
que no van más allá de 3 minutos y en los que al
igual que en la televisión falta el debate serio y de
fondo.
Los medios mexicanos han operado como caja de resonancia de
las grandes empresas de comunicación estadounidenses
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- Hay que mencionar que el único
debate de fondo sobre el tema se dio el 23 de enero, cuando la
diplomacia mexicana fue menospreciada al mismo tiempo en Naciones
Unidas y en la Unión Europea.
Primero, como ya se mencionó anteriormente, aunque después
se aclaró que todo era una broma, la representación
estadounidense insinuó que la postura de México
en el Consejo de Seguridad de la ONU no era importante para nadie.
Horas más tarde, en Alemania, el canciller Gerhard Schoeder
prácticamente sacó al Presidente de México
Vicente Fox de una rueda de prensa, cuando representantes de
medios de comunicación en Berlín pidieron la postura
de ambos mandatarios ante la intención de atacar Irak.
Sin dejar que Fox respondiera, el canciller se excusó
con los reporteros argumentando que debía acompañar
al mandatario mexicano a su auto, lo que desconcertó a
la prensa mexicana y dejó un signo de interrogación
sobre la importancia de México en el contexto mundial.
Con estos antecedentes, quizá inconscientemente los medios
mexicanos piensan: si nosotros no les importamos a ellos, por
qué a nosotros nos va a interesar su guerra.
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