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La televisión
y su influjo en el contenido de los diarios
- A veces -aunque cada vez menos- no resulta
raro encontrar o escuchar en determinados ambientes periodísticos
y/o académicos la siguiente afirmación: "La
televisión marca los contenidos de los diarios".
Bajo esa frase se esconde una idea genérica -los periódicos
nacionales y regionales tienden a publicar los mismos asuntos
que ofrecen los informativos de las diferentes cadenas de televisión-
y otra más concreta: los diarios suelen primar los temas
que salen en la televisión, suelen llevar a su portada
las informaciones de ámbito nacional e internacional que
han abierto los "telediarios", sobre todo, en el caso
de España, los de las ocho y media o nueve de la noche.
Lo cierto es que,
para entender el sentido de esa primera afirmación, no
se puede olvidar un dato muy real: los informativos de las estaciones
de televisión "nacionales" cuentan con una audiencia
millonaria, se mire por donde se mire bastante más numerosa
que la de cualquier diario. Y esos millones de telespectadores
quizá pueden despertar en los periódicos cierto
miedo, un temor basado en un pensamiento muy simple y lógico:
"Si hoy los ciudadanos -mis lectores, los fieles y los potenciales-
se han acostado viendo esa noticia en la televisión, ¿qué
pasará si mañana, cuando reciban el diario en casa
o lo adquieran en el quiosco, no ven esa noticia en mi portada?
¿Cabe la posibilidad de que esas personas piensen que
la hemos pasado por alto, que, como se dice vulgarmente, nos
la hemos comido". En este sentido, quizá se piensa
demasiadas veces que el ciudadano tiene escasa capacidad para
juzgar, aunque no parece menos cierto que esa audiencia también
provoca que el ciudadano tienda a juzgar sobre lo que mayoritariamente
está informado.
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- Los informativos nacionales de la televisión
cuentan con una audiencia bastante más numerosa que la
de cualquier diario
-
- Dependencia de los telediarios nocturnos
-
- No se puede negar que determinados medios
escritos -regionales y locales- tienen muy presentes los contenidos
de los "telediarios" de la noche. Esos medios tienden
a planificar pasada la media tarde la portada del periódico,
pero con el "rabillo del ojo" no pierden detalle de
lo que cuentan Ángels Barcelò en Telecinco, Alfredo
Urdaci en TVE-1 o Matías Prats en Antena 3. Es verdad
que existe ese "estar atentos". Y también que
del "estar atentos" se pueda pasar -y, evidentemente,
no es lo mismo- a la rutina del "seguidismo",
a) un "seguidismo" casi siempre fruto de cierta comodidad.
No se puede negar que a algunos medios escritos regionales y
locales les produce mucha paz saber que sus lectores van a desayunar
con las noticias con las que cenaron.
b) un "seguidismo", en ocasiones, fruto de la inseguridad
-porque "seguro que los responsables de los informativos
de las cadenas de televisión de Madrid saben mejor que
nosotros, humilde diario de provincia, qué es noticia
en el ámbito Nacional o Internacional"-. Una inseguridad
que también alimenta el hecho de que el diario de la competencia
haga ese "seguidismo" y que el lector piense -y volvemos
al círculo vicioso- que no nos hemos enterado o que hemos
valorado mal la actualidad.
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- Escasa formación e interés
de los periodistas
-
- Muchas veces, el "seguidismo"
como estrategia es fruto, también conviene resaltarlo,
de la escasa formación -porque no han profundizado en
esos asuntos, porque la empresa no ha invertido en formación,
porque los redactores no están interesados en esos campos
informativos- en asuntos nacionales e internacionales que tienen
los periodistas que realizan esas tareas, sobre todo en diarios
regionales y locales.
Escasa formación y, también -¿por qué
no decirlo?-, escaso interés. Porque
a) ¿en cuántos diarios regionales y locales esos
periodistas están considerados como jugadores de segunda
división por la empresa y por sus compañeros que
cubren áreas locales? Y es que, "¿cómo
va a ser lo mismo salir a la calle a cubrir una rueda de prensa
del concejal de turno o el entrenamiento del equipo de fútbol
de la ciudad que quedarse en la redacción leyendo-cortando-pegando
teletipos?
b) ¿en cuántos periódicos se alimenta la
sección de Nacional e Internacional de periodistas que
han creado problemas a la empresa y que se "enjaulan"
ahí para que no "molesten" en local, sección
en la que "de verdad", se la juega el diario?
Y el "seguidismo" también suele ser fruto de
determinadas concepciones periodísticas -de determinados
modelos editoriales-, de primar por encima de todo la información
política. En este sentido, es muy propio de algunos países,
sobre todo latinoamericanos, que las redacciones estén
"enchufadas" desde el punto de la mañana a las
diversas cadenas, grabando incluso los noticieros, cuyos periodistas
"asaltan" todos los días y casi a todas horas
a los políticos y funcionarios para que declaren. Rara
vez aportan esas fuentes algo de interés para el ciudadano,
pero para muchos dueños y responsables de las redacciones
de esos diarios hay que publicar esas declaraciones, porque "son
de un ministro" y "porque la competencia las va a sacar".
- Sorpresa desagradable
-
- Los diarios de ámbito nacional
tienen la suficiente personalidad como para no seguir la agenda
noticiosa de la televisión
-
- "Seguidismo" como fruto de inseguridad
del medio, de la escasa formación, de un trabajo más
cómodo, de una visión del periodismo... Ese seguidismo
a veces puede incluso hasta ofrecer alguna sorpresa desagradable:
en los diarios regionales y locales, Nacional e Internacional
(áreas a las que cabe añadir parte "foránea"
de Economía, de Sociedad, de Cultura) se empieza a trabajar
-no tendría mucho sentido, salvo casos excepcionales,
hacerlo de otro modo- por la tarde, con los informativos del
mediodía -también, y en muchas ocasiones sobre
todo, de las emisoras de radio- bien presentes. Puede ocurrir
que se cierren páginas, que el informativo de la noche
apueste -aunque, cierto, no suele ser habitual- por otros temas,
que el consejo de dirección del diario decida llevar alguno
de esos nuevos temas a la portada y que en las páginas
del diario sea un asunto menor. Ha pasado más de una vez.
Y ante eso, la alternativa es dolorosa: apostar en portada sin
cambiar el interior -y quedar mal ante el lector- o retocar el
interior para estar a la altura de la portada -y retrasar el
proceso de producción del periódico-.
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- Algunas situaciones especiales
-
- Todo lo anterior parece cierto, pero Hay
muchos peros. Veamos algunos que parecen relevantes.
En España, como en otros muchos países, resulta
evidente que los diarios de ámbito nacional -a los que
cabría añadir los dos grandes rotativos catalanes-
tienen la suficiente personalidad como para no dejarse llevar
por los contenidos de la televisión, para tener sólidas
apuestas informativas. Y para -existen decenas y decenas de casos
en este sentido- obligar a la televisión a tener que informar
sobre lo que se publica en un diario. Incluso en los grandes
temas, los diarios grandes tienen sus corresponsales, cuyas informaciones,
a nada que se compare, poco tienen que ver con las de la televisión.
Ofrecen valores añadidos. Basta leer, incluso semanas
después del accidente, el tratamiento informativo sobre
la gran marea negra provocada por el Prestige para comprobarlo.
Esa "influencia" de la televisión podría
afectar, por tanto, más a los regionales, que tienen que
informar de hechos nacionales e internacionales casi siempre
-casi siempre, porque hay regionales con corresponsales, con
enviados especiales- con una fuente que se llama teletipo. Ahí
el diario se topa con decenas y decenas de temas todos los días.
Las agencias de noticias apuestan todos los días -así
lo hacen saber con tiempo a sus abonados- por determinados asuntos,
que casi siempre coinciden con los que salen en televisión.
En este sentido, se podría afirmar con cierta rotundidad
que el mayor "seguidismo" que realizan los regionales
y locales en las informaciones nacionales e internacionales es
a la agencia de noticias y no a la televisión.
- Otro forma de "seguidismo"
-
- Además, en "su información",
la local y regional, son los otros medios -televisión
y radio- quienes siguen a los diarios, porque televisión
y radio suelen tener menores recursos y su información
suele consistir en cubrir eventos a los que se les convoca. El
diario también acude, pero además ofrece a los
lectores otras muchas "convocatorias" y muchos temas
propios.
No solo radio y televisión local y regional tienden a
seguir los pasos de los diarios locales y regionales. A nada
que vea y escuche con cierta atención, el espectador observa
que cada vez resulta más frecuente que las televisiones
nacionales hagan un seguimiento a esos diarios regionales para
descubrir, sobre todo, historias e información del área
Sociedad. Más de una vez el lector de un diario de Navarra
o de Murcia se encuentra que una televisión nacional dedica
un reportaje de un minuto dos días después a que
él haya leído esa historia local, esa novedad científica,
esa curiosa iniciativa ciudadana, esa anécdota deportiva
¿Marca la televisión los contenidos de los diarios,
sean estos nacionales, regionales o locales?
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