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Carta a nuestros lectores
- Chasqui se pregunta en este número
si ciertos medios de comunicación de los países
comprometidos con la guerra de Irak, informaron con imparcialidad
y ejercieron su labor crítica con ecuanimidad.
En este contexto, la mayoría de los televidentes del mundo
estuvo siempre fija en tres cadenas de televisión: la
BBC de Londres, la Televisión Española y la CNN.
Creímos, por eso que le sería grato tener elementos
de juicio, para decidir hasta que punto fueron fieles a la tradición
de un periodismo independiente y objetivo, más allá
del compromiso de sus gobiernos. .
Esto, sin embargo, no agota todo el interés sobre Irak.
Muchos se preguntan con razón cuales fueron las nuevas
tecnologías de comunicación que utilizaron los
periodistas para informar sobre el conflicto y si, bajo la sombra
de la guerra, nació un nuevo lenguaje que hay que aprender
a descifrar. En este número, el lector encontrará
una respuesta para ambas inquietudes.
Armand Mattelart, en la página de Opinión, vuelve
a inquietarnos hablando sobre la desregulación y la privatización,
la mundialización y la globalización y el controvertido
principio de la excepción cultural.
Chasqui aborda también temas como el del "periodismo
cívico", en un contexto de compromiso más
obsesionado con las angustias de la comunidad. Los periódicos
en Internet están, cada vez más, dejando de ser
leídos gratuitamente. ¿Es esta una manera de acumular
ganancias y compensar el decrecimiento alarmante de su circulación?
Analizamos así mismo la severa crítica a la que
está siendo sometido "Le Monde" para entender
un poco más la dura realidad que aqueja a la prensa, aunque
goce de prestigio universal. Para quienes estén interesados
en saber qué pasa con la libertad de prensa en Rusia y
lo difícil que es instaurarla en países que no
la conocieron, Chasqui les ofrece la posibilidad de un fresco
atisbo.
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- CHASQUI
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