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Televisión Latinoamericana:
Tácticas en tiempos difíciles
- Es sumamente importante mantener un
statu-quo de calidad en el contenido de la televisión
de América Latina
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- Tal vez América Latina no haya
tenido un año tan malo en el área de la televisión
como el 2002. Ese año fue catastrófíco para
la industria y el panorama parece no mejorar; lo que sí
es cierto es que los canales de televisión tienen que
seguir llenando sus pantallas con programación interesante
y atractiva para los ratings.
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- Estrategias de los distribuidores contra
la crisis
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- Para la empresa Buena Vista, América
Latina es una región sumamente complicada, por lo que
es primordial asumir riesgos a nivel de las economías
locales, conocer las tendencias durante las épocas de
recesión económica y, enfocarse en las diferentes
variantes de programación para mantener una presencia
importante a nivel de contenido. El 2002 para Buena Vista representa
un incremento importante, tomando en cuenta las dificultades
imperantes en la región.
La empresa Walt Disney aplicó una política de distribución
que está sujeta a los factores macroeconómicos
de los países latinoamericanos y esto le ha permitido
mantener los mercados.
En Latinoamerica no se negocia como en el resto del mundo
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- Pero lo que preocupa a las empresas distribuidoras
es que los canales de televisión pueden perder audiencias,
ante el resurgimientos de contenidos mediocres en las producciones
locales, por la falta de presupuestos convenientes asignados
a las nuevas realizaciones.
Es sumamente importante mantener un statu-quo en la calidad de
contenido de América Latina. Por tal razón, Buena
Vista ha decidido convertirse en socio productor de telenovelas
en la región, ya que perder público en estos momentos
podría conducir a la desaparición de algunos canales
que son para las distribuidoras de gran importancia para colocar
sus productos.
Para la Universal-TV la estrategia de distribución es
simple: han decidido concentrar sus ventas en los países
que están estables económicamente. La empresa considera
que hay que analizar y estar atentos a lo que ocurra y, a los
primeros síntomas de crisis y cambios, tomar decisiones.
Creen que no hay que apresurarse en buscar soluciones. Hay que
tener diferentes opciones para escoger, hay que ver a las televisoras
locales como a un socio y utilizar sus influencias locales para
beneficio del producto.
Según la 20th Century Fox, la crisis económica,
social y política de la Argentina hizo que terminaran
el año con un 20 por ciento menos de ingresos que en el
2001, pero dentro del panorama global actual, ellos consideran
que en el 2002 el resultado fue muy satisfactorio.
Para la Fox, negociar en América Latina es totalmente
diferente a como se hace en el resto del mundo; en Latinoamérica
el negocio se basa mucho en las relaciones humanas que se forman
con el cliente y, aunque la zona está viviendo una crisis,
no notan agresividad en el comercio: "sabemos que no podrán
pagar los precios anteriores", dicen.
Por tal razón, la Fox está dispuesta a rebajar
sus productos y garantizar la calidad de los mismos.
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- El doblaje por falta de demanda entra
en crisis
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- Pero a pesar de los esfuerzos de las grandes
distribuidoras de imagen en esta época de crisis, las
empresas dedicadas al doblaje han sufrido una merma promedio
de 50 y 60% en la demanda en el último año.
Las tarifas promedio por minuto se encuentran en su piso histórico,
principalmente aplastadas por la recesión económica
de la zona y aquellas pequeñas empresas que buscan ganar
cuotas de mercado a cualquier precio. La mayor parte de los clientes
tradicionales: canales de televisión y distribuidoras,
tampoco tienen recursos para sostener sus inversiones y re-negocian
los costos con las empresas especializadas en el doblaje.
La situación no es alentadora y por ello los principales
proveedores buscan afrontar el momento de diversas maneras: diversificándose,
concentrándose en nuevos mercados y negocios, o ampliando
sus ofertas.
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- En México se dispara el doblaje
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- Los mayores beneficiados dentro del área
del doblaje han sido los mexicanos. Nadie en el mercado desconoce
los méritos y posicionamientos de la empresa del grupo
Televisa. De un listado lleno de doblajes al español de
producciones de primer nivel, Audiomaster muestra como standard
de su trabajo la serie más premiada de la televisión:
"Six feet under", de HBO.
La compañía cuenta con 14 estudios de doblaje y
un potencial de 600 actores, con un personal fijo de planta de
70 personas, doblando un promedio de 400 horas mensuales. Audiomaster
tiene en su cartera de clientes también a televisoras
que compiten con los intereses de su grupo, como son Telemundo
y TV Azteca.
En el 2001, la empresa doblaba unas 16.000 medias horas en español.
Cuando las circunstancias eran normales, produjo casi 5.000 medias
horas de doblaje, lo que quiere decir que tiene el 30% del mercado
de la región. Con la caída de la actividad en Argentina
y Venezuela se ha reducido aproximadamente a 12.000 u 11.000
medias horas, que son las que interesan a México.
Los reality shows y los concursos atraen la mayor cantidad
de compradores y televidentes
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- De ese mercado, los mexicanos pueden contar
con hasta el 50%. La caída de Argentina afectó
a todo el mercado y el panorama se complica con la situación
en Venezuela. México, entonces, volvería a quedar
como el gran comprador, como ocurrió en las décadas
de los años 70 y 80.
Otro punto a favor para los mejicanos ha sido el cambio de legislación,
ya que hasta no hace mucho, sólo podían hacer doblajes
para películas destinadas a los públicos de niños
o jóvenes y ahora abarcan todo el espectro.
Uno de los importantes participantes en el mercado, el grupo
Macías, afronta la situación de una manera diferente.
Con bases en México D.F., Los Angeles y Sao Paulo mantiene
su oferta del doblaje y subtitulaje al español, portugués
y el inglés. Según ese grupo, tras los acontecimientos
del 11 de septiembre del 2001, el trabajo se redujo y lo hace
principalmente para empresas grandes como Paramaunt, Globo, Warner
y Columbia.
Debido a los problemas que afronta América Latina, la
demanda ha bajado notablemente, algo así como en un 50%
y eso les ha afectado a casi todos. La empresa tiene un colchón
importante que soporta la crisis al recibir un 60% de demanda
del mercado estadounidense, en el cual los precios no han sufrido
un deterioro significativo. Del resto, un 30% proviene del mercado
de América del Sur y un 10% del europeo.
Transformación hacia el formato especial
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- Para la televisión latinoamericana
el mecanismo para afrontar la crisis ha sido la venta de formatos
especiales, negocios muy atractivos y apetecibles para la mayoría
de las empresas productoras de programación. El mercado
está atravesando un crecimiento constante no sólo
en Latinoamérica, sino también a nivel mundial,
La fórmula parece que salvará a la televisión
latinomericana por dos razones: gusta y son producciones baratas.
Los realites show y los formatos de concurso son los que atraen
la mayor cantidad de compradores y televidentes. Desde el 2000,
el "boom" fueron los realites shows, en los cuales,
un grupo de personas debía convivir durante un tiempo
con distintas pruebas de supervivencia o tolerancia, como lo
fue el exitoso Gran Hermanos o la expedición Robinson.
En el 2002, los más vendidos y los de mayor éxito
de audiencia en Latinoamérica y España han sido
los programas de búsqueda de talentos, como Operación
Triunfo, de Gestmusic Endemol, Popstars, de Freemantle, que buscan
ídolos en el mundo de la música, los protagonistas
de novela, de Promofilm, que van al encuentro de un nuevo astro
de la telenovela camino a la gloria; el reality que transforma
a un joven en una estrella de fútbol, un formato de cuatro
cabezas, que hasta ahora sólo emite Argentina, aunque
ya hay varias productoras intentando adquirir el producto.
Los realities blancos, es decir , aquellos que tienen final positivo,
son los que van a predominar, sobre todo por el carácter
positivo que tienen en el subconsciente del televidente en las
épocas de grandes problemas económicos, ya que
ofrecen una esperanza individual y, por otro lado, son de costos
muy bajos.
Un ejemplo importante de estos programas es "Popstars",
que crea un nuevo grupo de música pop o "Idols",
que busca al nuevo ídolo de la música. Así
lo ha dicho Carlos González, el director general de Fremantle
para América Latina y los Estados Unidos Hispano. America
Idol, la versión norteamericana de reality, obtuvo resultados
que jamás había logrado FOX, aumentando increíblemente
las ventas publicitarias de ese canal durante el horario de transmisión
y, el fenómeno se ha repetido en los países latinoamericanos,
en los que se ha presentado el programa, lo que garantiza a los
canales de televisión ingresos importantes, cuando es
difícil comprar producciones extranjeras por la situación
económica de la región.
Para Marcela Campos, a cargo de la dirección creativa
de Promofilm de Argentina, actualmente en este rubro hay muchos
productos similares y lo que marca la diferencia a la hora de
elegir uno u otro es el "know how", la calidad y la
estrategia de producción que se ofrece.
La telenovela
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- Promofilm es la propietaria de la novela
Tango Lover que ya fue comprada por Venezuela (Venevisión),
Colombia (RCN) y el mercado hispano de los Estados Unidos (Telemundo).
Este es un formato fuerte en el target de 18 a 35 años
que admite excelentes oportunidades de product placement, ya
que conjuga el reality con la pasión latina en las telenovelas.
Con respecto al futuro de los formatos, Roberto García
Barros, gerente de ventas internacionales del departamento de
formatos de Telefé (Argentina), cree que los nuevos productos
estarán orientados hacia el conocimiento y el entretenimiento
formativo. Pero la verdad es que la llave que garantiza la existencia
de estos programas es la crisis económica del continente,
la audiencia y los ingresos que generan con poca inversión.
Dicho de otra forma, parecería que la televisión
en América Latina, por la crisis que se está viviendo,
está obligada a buscar respuestas para sobrevivir, dejando
de ser una simple reproductora de enlatados importados, para
convertirse en productora, lo que significa, no sólo un
cambio en sus esquemas comerciales, sino también un nuevo
tipo de empresas que generarán divisas para el Estado
en el futuro.
Por primera ocasión, Latinoamérica tiene una imagen
propia en sus canales comerciales de televisión. Es verdad
que en algunos casos, la televisoras latinoamericanas han buscado
otras alternativas, aparte de los formatos blancos para enfrentar
la crisis como, por ejemplo, el caso de Televen en Venezuela
que ha empezado a hacer sus propios programas infantiles de televisión.
Pero también el Estado venezolano ha tratado de buscar
una respuesta legal al problema, creando una ley que ha democratizado
la producción, permitiendo la creación de televisoras
comunitarias, que con bajos recursos tienen que crear y cubrir
sus horarios de transmisión. Este es el primer paso para
la creación de una industria independiente y propia en
la región.
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