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El ciberperiodista:
entre la autoridad y la interactividad
- Los ciberperiodistas deben dejar de
comprender al periodismo como una "conferencia" y comprenderlo
como "una conversación o seminario"
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- La existencia de tipos y funciones específicas
del narrador, en entornos de información interactiva,
es una consecuencia del nuevo lenguaje alumbrado por los medios
digitales: "el diseño y la producción de información
interactiva para medios digitales exige la utilización
y el aprovechamiento de dos características específicas,
que constituyen una innovación en los modos de codificar
mensajes. La estructura hipertextual de los contenidos y la articulación
multimedia de los formatos de información son la base
de un lenguaje innovador, cuya efectiva aplicación al
ámbito de la información interactiva demanda el
desarrollo de nuevas destrezas comunicativas" .
De estas señas de identidad de los nuevos medios, es la
interactividad, entendida como la capacidad de participación
del usuario en el proceso comunicativo, la que plantea los mayores
desafíos a la figura y funciones tradicionales del narrador:
"el desafío profesional al que nos enfrentamos en
el terreno de la comunicación no consiste simplemente
en 'adaptarse al cambio', como si de una moda se tratase, ni
tampoco se limita a prepararnos para utilizar con naturalidad
un nuevo lenguaje. Lo que se plantea como exigencia es mucho
más radical y pasa por comprender y controlar las nuevas
características de los medios y de la comunicación
pública."
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- Redefiniciones del ciberperiodismo
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- El ejercicio del ciberperiodismo exige
una redefinición del alcance de las competencias del narrador,
quien ha de ceder parte de su autoridad a los usuarios para permitir
la interactividad consustancial a los medios digitales. Además,
sus funciones ya no se circunscriben a la organización
narrativa de los textos, como enunciados informativos lineales,
sino que se orientan al diseño de espacios virtuales que
los usuarios navegan y exploran, buscando información
y participación, y que en muchas ocasiones ayudan a construir.
El narrador en la Red se perfila como un arquitecto de la información,
que diseña espacios de geometría variable, es decir,
abiertos a los usuarios y a los avatares de la realidad informativa.
Esta flexibilidad es una de las exigencias del trabajo en tiempo
real en medios digitales, y aunque supone una erosión
de las atribuciones de la autoridad narrativa tradicionales,
es la condición necesaria para la existencia de interactividad.
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- La hipertextualidad
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- La estructuración de la información
como espacio navegable, competencia central del narrador en el
ciberperiodismo, se realiza al amparo de un nuevo paradigma discursivo
denominado hipertextualidad, que constituye la gramática
del mundo digital: "organizar información de modo
no lineal, narrar con medios digitales, significa enfrentarse
a un nuevo paradigma discursivo denominado hipertexto. Se entiende
aquí por hipertexto un sistema de escritura ramificada
solo posible técnicamente en entornos digitales, que se
constituye como un documento electrónico en el que la
información se estructura como una red de nodos y enlaces".
- El ejercicio del ciberperiodismo exige
una redefinición del alcance de las competencias del narrador
-
- La hipertextualidad es la transformación
de la linealidad temporal discursiva en espacialidad virtual
navegable, por eso exige una nueva alfabetización: hay
que volver a aprender a leer y a escribir para poder comunicarse
eficazmente en el mundo digital.
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- Un arquitecto del laberinto
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- En el nuevo escenario mediático,
el narrador se redefine como el arquitecto del laberinto, un
organizador de espacios virtuales donde tienen lugar diálogos
reales. Esto es la interactividad: la capacidad del usuario de
dialogar con los textos y sus autores y de convertirse en autor
de sus textos. La participación efectiva de los usuarios
en el proceso comunicativo, no solo respondiendo sino también
generando información, socava las bases de la autoridad
de los narradores mediáticos profesionales y exige entender
de un modo nuevo su función.
La clave de la nueva narrativa ciberperiodística consiste
en que los narradores dejen de comprender al periodismo como
una "conferencia" y lo comprendan como "una conversación
o un seminario". Las audiencias, lectores, espectadores,
televidentes, se han convertido en una parte sustancial del proceso
comunicativo. Su voz suena ahora junto a las voces "profesionales",
y a veces, hasta con más fuerza.
El dilema de los nuevos narradores no consiste en perder autoridad
para ganar interactividad, sino en redefinir el alcance y los
contenidos de su autoridad en un entorno interactivo o pretender
seguir al margen del proceso, desautorizando sistemáticamente
las voces nuevas bajo la desgastada consigna "¿es
eso periodismo?"
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- El narrador en los medios emergentes
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- Las instancias de enunciación de
los relatos periodísticos en los soportes digitales se
diversifican y flexibilizan para aprovechar el potencial de los
medios en línea: interactividad, personalización,
profundidad, hipertextualidad, diseño, actualización,
búsqueda y comunidad, constituyen las capacidades comunicativas
propias de las redes hipermedia de información distribuida.
En torno a estas características se plantea una posible
tipología y su correspondiente funcionalidad.
Interactividad: el narrador como facilitador del diálogo
La interactividad , en términos comunicativos, es la capacidad
del sistema que actualiza el usuario al realizar alguna de las
siguientes operaciones: control, feedback, productividad, creatividad,
adaptabilidad y comunicación (Shedroff, 1994). Con diversos
matices, se trata siempre de condiciones de diálogo facilitadas
por el narrador y que se verifican entre el usuario y la interfaz,
entre el usuario y los contenidos, y entre los propios usuarios
de manera horizontal.
Personalización: el narrador como organizador de las
opciones del usuario
La arquitectura de la información es la competencia fundamental
del narrador en los nuevos entornos interactivos. El diseño
de las opciones de navegación que se ofrecen al navegante,
proyecta la inteligencia del narrador sobre los temas y su previsión
sobre las necesidades informativas de los usuarios. El narrador
se convierte así, en el arquitecto del laberinto hipertextual.
Documentación: el narrador como organizador de contextos
Mediante el sistema de enlaces incorporados en el texto y las
sugerencias de fuentes de apoyo y lecturas colaterales, el narrador
digital construye un marco de referencia que dota a sus escritos
de un contexto accesible dentro del cual encuentran plenamente
su sentido. Los enlaces de entrada y de salida de los textos
digitales constituyen redes semánticas que facilitan su
visibilidad frente a los buscadores y otros sistemas de tracking
(similaridad, popularidad, centralidad).
Hipertextualidad: el narrador como organizador de la red textual
Construir un relato como fragmentos que puedan navegarse de más
de un modo y que aún así permita al usuario experimentar
una lectura con sentido, es el arte de la escritura hipertextual.
Es competencia del narrador digital organizar su relato en nodos
y articular la nevegación entre ellos mediante enlaces.
Diseño: el narrador como organizador del espacio
El mundo digital se hace inteligible mediante metáforas
espaciales . Un "sitio" y un "portal" son
lugares virtuales dentro de los cuales los usuarios realizan
actividades: se informan, se entretienen, se encuentran con otros
usuarios, compran, se educan, comparten información, opinan,
etc. La función del narrador como diseñador de
espacios virtuales es previa a las funciones de diseño
gráfico y programación de tales espacios.
Actualización: el narrador como organizador del tiempo
- El narrador en la red se perfila como
el arquitecto de la información, que diseña espacios
de geometría variable
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- El tiempo real es el paradigma temporal
dominante de los espacios en línea. La exigencia de actualización
permanente plantea dos grandes desafíos al narrador: la
construcción de los textos debe prever el modo de expandirlos
(es la geometría variable de la información online)
y a su vez, el sistema que los alberga debe prever el modo de
archivarlos (la función de archivo consustancial a los
weblogs está devolviendo la memoria a la Red, un medio
que en el fragor del tiempo real se estaba quedando sin historia).
Búsqueda: el narrador y los buscadores
Escribir para la Red no es sólo escribir para ser leído
por los usuarios, sino, e incluso antes, para ser encontrado
por los buscadores. El narrador debe tener presente que sus textos
serán indexados de modo automático, en función
de las palabras claves que contengan y de la proximidad que se
verifique entre ellas.
Comunidad: el narrador como moderador
Finalmente, en formatos de escritura electrónica en colaboración,
como foros, grupos de noticias, listas de correo, salas de chat,
weblogs comunitarios, etc., emerge la figura del narrador como
moderador de un espacio público virtual, en el que los
usuarios no sólo tienen la ocasión de participar
mediante sus opiniones acerca de los debates en curso, sino también
de iniciar nuevos tópicos de debate.
Una nueva generación de narradores está en marcha,
son quienes han aprendido a leer y a escribir mediante enlaces.
Ellos, no las tecnologías, harán que los medios
digitales sean realmente "nuevos" medios.
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