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El fútbol y las
relaciones públicas en España
- No existe investigación en el
proceso de creación y ejecución de estrategias
de relaciones públicas
-
- Parece que el concepto contemporáneo
de relaciones públicas no ha calado, ni como dominio intelectual,
ni como solución a problemas concretos, en un sector que
produce tantos beneficios económicos e implicaciones sociales:
el fútbol.
En 2001, desde la
Universidad Complutense de Madrid dirigí un estudio acerca
de los departamentos de comunicación/relaciones públicas
(C/RR.PP.) de los clubes de fútbol de la primera división
española (una muestra representativa formada por Real
Madrid, Barcelona, Valencia, Athletic de Bilbao, Deportivo de
la Coruña, Mallorca, Villarreal, Zaragoza, Rayo Vallecano
y también la Liga de Fútbol Profesional). Las principales
conclusiones de la investigación no son muy halagüeñas
en cuanto a las constantes vitales de la relación entre
el fútbol y las relaciones públicas. De las consultas
realizadas, se deduce que estas organizaciones operan desde los
modelos unidireccionales descritos por Grunig y Hunt, esto es,
entre el de la información pública y el del agente
de prensa/publicity (caracterizados ambos por la falta de investigación
a la hora de planificar y gestionar programas y campañas
de relaciones públicas).
Cuando la inversión en relaciones públicas se
incrementa pueden esperarse efectos positivos
-
- Como demuestran las encuestas, los equipos
de la primera división de fútbol en España
parecen tener una estructura departamental en C/RR.PP. que, según
las aportaciones de Larissa Grunig y David Dozier, estaría
a caballo entre la tradicional o artesana (escaso número
de profesionales con bajo conocimiento de relaciones públicas)
y la mecánica (gran número de profesionales con
baja complejidad a la hora de diseñar estrategias de relaciones
públicas, teniendo en cuenta que la complejidad es directamente
proporcional al grado de cualificación de los profesionales).
En un reciente estudio realizado por Yungwook Kim se confirman
tres hipótesis con proporciones estadísticas significativas:
la positiva relación causal entre las inversiones en relaciones
públicas y la reputación de la institución
(cuando la inversión en relaciones públicas se
incrementa, pueden esperarse efectos positivos sobre la reputación
de la compañía); la positiva relación causal
entre la reputación de la compañía y los
ingresos en la misma (a mejor reputación de la institución
ante sus públicos, mayores beneficios económicos
se registrarán); y, por tanto, la relación indirecta
entre la inversión de relaciones públicas y los
ingresos de la compañía.
Por todo ello, entiendo que las relaciones públicas pueden
y deben estar presentes en el proceso de creación, de
mantenimiento o de cambio de una relación entre una institución
y sus públicos, con el fin de asegurar, en el caso concreto
que nos ocupa, la estabilidad, durabilidad y eficacia entre las
organizaciones futbolísticas en España y sus públicos.
Una relación que conlleve, a medio-largo plazo, un comportamiento
complementario entre ambos actores.
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- Departamentos pequeños
-
- Cuatro organizaciones reconocen tener
más de 200 trabajadores en plantilla, una entre 50 y 100,
cuatro entre 20 y 50, y otra más entre 10 y 20 empleados
¿Y cuántos de estos trabajadores pertenecen a los
departamentos de C/RR.PP.?
A mejor reputación de la institución mayores
beneficios económicos se registrarán
-
- Los citados departamentos suelen estar
atendidos por un escaso número de empleados en proporción
con los que operan en el resto de departamentos de dichas organizaciones:
cinco declaran tener de uno a dos empleados operando en el departamento
de C/RR.PP., dos de tres a cinco y tres de seis a 10 trabajadores.
Además y en detrimento de esos datos, una organización
declara tener más de tres miembros en ese departamento
que realizan labores administrativas, de documentación,
archivo, agenda, etc.; uno indica que tiene a tres trabajadores
en esa misma situación dentro del departamento; cuatro
señalan que tienen a dos; tres a uno y otro más
no contesta. En total, por tanto, son 17 los especialistas que
están trabajando en los departamentos de comunicación/relaciones
públicas de las organizaciones consultadas.
Parece obvio pensar, pues, que con esos resultados la necesidad
de recurrir a la contratación de servicios externos de
agencias de relaciones públicas es más que probable,
cuando se trata de planificar o gestionar programas o campañas
de la especialidad. Sin embargo, solo dos organizaciones manifiestan
usar regularmente los servicios de agencias, seis solo en algunas
ocasiones muy puntuales y dos plantean que nunca.
Cuando se investiga se hace, fundamentalmente, con técnicas
explorativas (informales)
-
- Claro, estos datos aún son más
chocantes cuando se cruzan con los grandes volúmenes presupuestarios
que manejan dichas instituciones (en comparación con otro
tipo de organizaciones), y cuando además se mezclan con
las siguientes circunstancias: seis organizaciones comentan que
el departamento de C/RR.PP. depende directamente de la presidencia,
y cuatro que dependen de la dirección general; la denominación
del puesto del responsable del departamento gira en torno a títulos
como Jefe de Prensa (cuatro), Jefe de Prensa/Relaciones Externas
(dos), Director de Comunicación (uno), Director de Relaciones
Externas (uno), Director de Marketing (uno), Adjunto a la Presidencia
(uno); y la denominación del departamento en sí
en torno a nombres como Departamento de Relaciones Externas (tres),
Departamento de Prensa (tres), Departamento de Prensa/Relaciones
Externas (dos), Gabinete de Prensa (uno) y Departamento de Comunicación
y Prensa (uno).
- Puede observarse que, además de
no haber mucho personal especializado que trabaja en esos departamentos,
tampoco hay unanimidad en cuanto a la denominación de
los departamentos y de sus responsables. Esto, sin duda, repercute
en la delimitación de los objetivos de esos departamentos
y en su funcionamiento diario. Como muestra, un botón:
solo dos organizaciones de las diez consultadas afirman realizar
un plan anual de C/RR.PP.; seis que en algunas ocasiones, y dos
nunca. Sin programa o campaña de relaciones públicas,
¿cabe estrategia alguna?
Cuando a esas mismas organizaciones se les pregunta acerca del
objetivo principal del programa de C/RR.PP. que realizan, declaran
decantarse por el hecho de crear, mantener o cambiar los atributos
de imagen de los públicos de/hacia la organización
en sí. Sin embargo, al estudiar la investigación
como herramienta de la planificación y gestión
de programas o campañas de C/RR.PP., siete organizaciones
contestan que solo la usan algunas veces y tres que nunca ¿Y
cómo utilizan la investigación? Porque la naturaleza
de la investigación manejada junto con el hecho mismo
de que ésta se lleve a cabo o no, nos podrá proporcionar
unos primeros datos acerca del modelo de actuación con
el que están trabajando (según los cuatro modelos
descubiertos por Grunig y Hunt).
Las relaciones públicas requieren participación
en la gestión de la toma de decisiones de una organización
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- Confiesan cuatro de los responsables de
los departamentos consultados que utilizan la investigación
antes, durante y después del lanzamiento del programa
(solo dos organizaciones declaran realizarla siempre, y seis
en algunas ocasiones); tres alegan que echan mano de la investigación
antes y después, y tres no contestan.
-
- Además, el estudio muestra que
cuando se investiga se hace, fundamentalmente, con técnicas
explorativas (informales). No creo que sea necesario, ya en el
siglo XXI, justificar la presencia de la investigación
formal en la comunicación por objetivos.
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- Falta de tradición en el sector
-
- Creo que el problema tiene su raíz
en la ausencia de una tradición específica de elementos
educativos, necesarios para desempeñar una labor óptima
en este sector en concreto. Elementos conectados íntimamente
con la esfera de las ciencias sociales.
De los 17 especialistas encuestados, cinco declaran no tener
título universitario alguno, tres son diplomados universitarios
y nueve licenciados ¿Y qué tipo de estudios han
cursado estos profesionales?: Periodismo es la carrera universitaria
más común entre ellos (6), después Económicas
y Empresariales (2), Publicidad y Relaciones Públicas
(1), Derecho (1), Marketing (1) y otros (1). De los cuatro especialistas
que declaran haber realizado algún tipo de curso postgrado,
dos se decantaron por el Marketing.
Pues bien, a pesar de estos datos, lo cierto es que la investigación
formal es la gran ausente en el proceso de creación y
ejecución de estrategias de relaciones públicas,
tal como se deduce en el punto anterior. Con ello, el feed-back,
propio de los modelos bidireccionales de gestión, no puede
darse, e indubitablemente las organizaciones analizadas están
posicionadas en los modelos unidireccionales (en el mejor de
los casos en el modelo de información pública,
esto es, que no investiga prácticamente, no miente, pero
no dice toda la verdad).
Comparto la idea de White y Dozier, acerca de que las relaciones
públicas excelentes requieren que sus practicantes participen
en la gestión de la toma de decisiones de una organización.
Es más, estos dos autores reconocen que la coalición
dominante en una organización necesita información
que le ayude a tomar decisiones, y esa información en
no pocas ocasiones es suministrada por los practicantes de relaciones
públicas de la institución (entendidos éstos
como profesionales que interaccionan con el entorno de la organización;
reúnen, escogen y transmiten información del entorno
a quienes toman las decisiones dentro de la coalición
dominante). ¿Y en qué se traduce esa relación
mediadora entre las entidades futbolísticas y sus públicos?
¿cuál es la labor principal de las relaciones públicas
para obtener beneficios de imagen del público de/hacia
la organización o viceversa?
La encuesta nos revela que el quehacer fundamental de los directores
de C/RR.PP. es la relación con los medios de comunicación
de masas, la intermediación con ellos. Después,
la elaboración de materiales para el desarrollo de técnicas
de comunicación interna ocupa un lugar importante en la
actividad de los citados directivos. Me parece, sin embargo,
una visión miope.
A partir de aquí, las agencias de relaciones públicas
en España deberían estudiar los servicios profesionales
que parecen que están demandando, en mayor proporción,
las entidades deportivas consultadas: comunicación financiera,
identidad visual corporativa y organización de eventos
corporativos. Entiendo que las empresas de relaciones públicas
en el territorio español pueden ofrecer muchos más
servicios que los demandados por esas organizaciones, posibilitando
además una mejor utilización de las teorías
y las técnicas del sector. Téngase en cuenta, también,
que el presupuesto que señalan los directivos consultados
de que disponen para desarrollar sus objetivos tampoco parece
consustancial al volumen de dinero que se maneja en el fútbol.
Entiendo que los volúmenes de inversión en relaciones
públicas, en este sector en concreto, podrían aumentar
considerablemente, siempre y cuando los profesionales de las
relaciones públicas en España supiesen transmitir
a los altos dirigentes de los equipos de fútbol la efectividad
de su presencia en la creación, mantenimiento o variación
de la relación con sus públicos.
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- La relación como centro de operaciones
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- Recientemente, James E. Grunig y Huang
proponen escenarios y elementos muy concretos para tener en cuenta
en la relación entre las instituciones y los públicos
(tomando como base las aportaciones de Broom, Casey y Ritchey),
los cuales, de manera resumida, son: los antecedentes de la situación
(consecuencias del comportamiento de uno sobre el otro); que
las estrategias de relaciones públicas estén encaminadas
desde el punto de vista bidireccional simétrico; y los
resultados de la relación, en línea con la evaluación
del control mutuo, esto es, la aceptación conjunta de
los grados de simetría.
Así, las organizaciones futbolísticas en España
deberían trabajar en esos tres estadios para recoger,
a medio-largo plazo, pingües beneficios en términos
de comportamiento complementario y de mayor efectividad de otras
comunicaciones persuasivas generadas desde las mentadas instituciones
(de marketing, por ejemplo).
Trabajar desde el modelo bidireccional simétrico de Grunig
y Hunt supone operar con una investigación de carácter
bidireccional simétrica también, ya que es concebida
como herramienta que nos servirá para medir el grado y
dimensión del entendimiento entre la organización
y sus públicos. Y la investigación es un elemento
esencial del modelo. Sin ella no hay bidireccionalidad posible.
Una investigación formativa y evaluativa del entendimiento
entre las organizaciones futbolísticas y sus públicos.
Formativa porque ayuda a establecer los objetivos y metas por
conquistar simétricamente. Y evaluativa porque mide si
se han conquistado en la institución y en los públicos
los objetivos y metas planteados.
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