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U na
larga jornada
Arturo Úslar Pietri (1906-2001)
- A todo lo largo de mi larga vida he escrito
artículos para los periódicos. Esta es una vieja
tradición de los intelectuales latinoamericanos. Buena
parte de lo más importante de la literatura hispanoamericana
se ha publicado como material de periódicos. La publicación
de libros era escasa, difícil y costosa y la mayoría
de los periódicos de la época eran más de
opinión que de información. En esto, en cierta
forma, se seguía el ejemplo de lo que fue la tradición
periodística en España y en Francia en el siglo
XIX. Las figuras literarias más importantes escribían
para los diarios de aquel tiempo. De esta manera, el escritor
se convertía en una figura pública que tomaba parte
importante en los grandes debates nacionales.
Bastaría recordar la inmensa repercusión que tuvo
el artículo publicado por Émile Zola, en pleno
affair Dreyfus: Yo acuso, que tuvo toda la importancia de un
gran acontecimiento político. En la América española
se siguió rápida y brillantemente el ejemplo.
Lo más importante de la literatura hispanoamericana, en
el siglo XIX, se publicó en diarios, lo que, de alguna
manera muy eficaz, convirtió a los diarios locales en
vehículos de los grandes cambios literarios e ideológicos.
Lo más importante del Romanticismo hispanoamericano se
publicó en periódicos, como fue el caso ejemplar
del Facundo de Sarmiento, y prácticamente toda la difusión,
muy importante y de vastas consecuencias, del Positivismo, se
hizo, igualmente, en los periódicos.
Los grandes combates políticos e ideológicos que
sacudieron la América Latina desde la Independencia tuvieron
por escenario los periódicos y esto les da ciertas características
muy importantes. La prensa latinoamericana, siguiendo particularmente
el ejemplo de la francesa y de la española, fue fundamentalmente
un instrumento de propaganda política, sin olvidar, desde
luego, el gran papel que desempeñó en la difusión
de nuevas corrientes literarias.
La mayor parte y lo más importante de la gran revolución
literaria, que fue el Modernismo, se hizo a través de
algunos grandes diarios. Desde luego, este fenómeno tuvo
mucho que ver con la política. Las consecuencias fueron
muchas y de muy distinto carácter.
Una de las consecuencias más visibles de este fenómeno
fue el carácter predominantemente político y revolucionario
que tuvieron algunas modas literarias, como el caso del Romanticismo
y del Positivismo.
Es a través de las colaboraciones de prensa que se dieron
a conocer los más notables escritores latinoamericanos
del último siglo, y ello le da una importancia relevante
al artículo de prensa en la historia del pensamiento en
la América Latina.
Es una relación muy peculiar la que se llega a establecer
entre el escritor de artículos de prensa y sus lectores,
en una constante relación de provocación o de aquiescencia.
Desde cualquier punto que se vea, se escribe para alguien, lo
que significa, también, que, en alguna forma, se espera
una respuesta. Toda palabra expresada, cualquiera que sea su
carácter, toma el aspecto de un diálogo y es, precisamente,
esa noción evidente y poderosa la que mantiene y explica
al columnista de prensa.
Toda mi vida, y particularmente de una manera regular y constante
desde 1948, he mantenido una colaboración de prensa continua,
que ha tenido la suerte de ser acogida por muchos de los principales
diarios del mundo de lengua española. No se trata, evidentemente,
de un monólogo, en el que alguien dice lo que se le ocurre
sin dirigirse particularmente a nadie, sino, estrictamente, de
una forma muy rica de diálogo. Esto explica el carácter
tan peculiar de la literatura para periódicos y su inmenso
poder de influencia en la formación de la opinión
pública.
El ejemplo de algunos grandes columnistas de prensa permite asomarse
a la rica complejidad de esta relación. En el más
estricto sentido de la palabra, no hay monólogo. Toda
frase, en alguna forma, tiende a provocar una respuesta.
Por muy largos años he mantenido esta columna, con un
claro sentido de propuesta y de obligación, hasta llegar
a formar parte importante de mi existencia. La interrumpo hoy
porque he entrado, inevitablemente, en esa dura etapa de la vida,
que es el repliegue.
Todo ello constituye un cambio muy importante para mí,
que espero que algún no tan remoto ni ocasional lector
comparta sinceramente.
-
- El Nacional de Caracas, domingo 4 de
enero de 1998
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