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Internet en la gestión
pública y municipal (I)
- Mircea Eliade realizaba un interesante
estudio denominado mito y realidad. En su obra ponía de
manifiesto esta dualidad que todavía envuelve cada uno
de los aspectos cotidianos de la persona. En esta coyuntura,
el ser humano espera de la comunidad, en donde está inserto,
una serie de beneficios en función de los impuestos que
paga a la misma, por citar un motivo. Algunos han llamado a esta
realidad E-Administración o E-Government.
En dos entregas trataremos de desvelar cuál es el estado
del arte en este sector de las nuevas tecnologías y si
realmente el ciudadano de a pie percibe todos estos avances.
En esta primera entrega hay una introducción a la problemática
planteada, con una serie de reflexiones para tener siempre presentes
en el momento de considerar a la E-Administración como
la panacea de todos los males de los ciudadanos de a pie.
-
- El primer paso: acceso a la información
pública
-
En
nuestros días, resulta difícil saber cómo
los avances tecnológicos ayudan a la comunidad. Es la
primera vez en la historia de los grandes logros tecnológicos
en que los mismos pueden no aportar absolutamente nada para grandes
y pequeños extractos de la población, sea en países
llamados del primer mundo como aquellos que no están en
ese conjunto (afortunadamente, guste o no, el planeta Tierra
es uno solo). Es la injusticia en la distribución de las
riquezas la que está generando una divergencia, en proporciones
geométricas, más que una convergencia hacia el
bienestar de todos.
De qué sirve afirmar que el 99 por ciento de ciertas macro
regiones europeas (por ejemplo, Rhône-Alpes, Baden Württemberg
o Lombardía) o americanas están informatizadas,
cuando se producen mega apagones del suministro eléctrico,
como sucede en los Estados Unidos o Canadá, por citar
dos países del continente americano, dejando paralizada
toda la vida cotidiana de millones y millones de ciudadanos.
Tampoco algunos países europeos están exentos de
esta situación anómala.
Obviamente, que la expansión informática e Internet
pueden llevar a casa una serie de ventajas que pocos años
atrás eran impensables o solo tenían acceso sectores
elitistas de la sociedad, ya sea por el poder adquisitivo o por
pertenecer al ámbito de las investigaciones públicas
o privadas en esta materia. Sin embargo, el resto de los mortales
quedaban excluidos. Hoy existe un proceso de democratización
del acceso a la información pública. Fundamentalmente,
se trata pues de la apertura de los contenidos digitales de las
bibliotecas tradicionales. En ese sentido, la UNESCO ha cumplido
un rol importante desde hace más de dos décadas,
especialmente en Latinoamérica.
El otro problema que se plantea en la actualidad es el libre
y gratuito acceso a la información. Años atrás,
ciudades como Bologna en Italia, Montpellier en Francia, y gracias
a una serie de estudiosos como Umberto Eco, Tomás Maldonado,
De Kerckhove, se han convertido en un modelo por seguir en esa
materia. No obstante, los acontecimientos del 11 de septiembre
en los Estados Unidos y el 11 de marzo en España han causado
prácticamente la desaparición de dos palabras elementales
para los usuarios y contenidos en Internet: libertad y gratis.
-
- Estructura versus sistema; público
versus privado
-
- Ahora bien, la gran pregunta es ¿qué
espera el ciudadano de a pie de una comunidad de las autoridades
locales en materia de servicios? Quizás muchos desean
no hacer colas interminables en los ayuntamientos o municipalidades
para pagar los impuestos u otros recibos; otros desean recibir
en casa los certificados de nacionalidad o escolaridad, sin necesidad
de desplazamientos, entre otras tantas posibilidades que se enumerarán
más adelante.
No obstante, es necesario que esta respuesta tenga en cuenta
la conjunción de dos variables fundamentales: calidad
de servicios y bajos costos. Como es sabido, muchos países
de Latinoamérica durante años fueron, son y serán
(muy lamentablemente) auténticos laboratorios para fórmulas
experimentales, cuyos resultados se trasladan a otras áreas
del globo terrestre. Empero, los daños económicos
a esa zona del mundo son enormes, basta ver las deudas externas
que se acumulan e hipotecan los sueños y anhelos de las
futuras generaciones.
Es así como millones de habitantes caen en una pobreza
económica sin precedentes en la historia de esos países.
Como siempre, los más débiles deben pagar las decisiones
erróneas de unos pocos dirigentes, que en teoría
saben cabalgar por las llanuras o las praderas de las nuevas
tecnologías y todas sus derivaciones.
Cuando se habla de calidad de servicios, muchos piensan en privatizar
todo como la gran solución a los problemas estructurales
de una comunidad. Otros, en cambio, afirman que hay que dejar
todo en manos del sector público o también llamado
Estado. Cualquier libro serio de macroeconomía o historia
nos señala cómo los ciclos se repiten en la historia
económica de la humanidad: del poder público se
pasa al poder privado y viceversa. Es un ciclo sinfín,
pero que está muy bien documentado.
Por ejemplo, en los dos países del continente americano
mencionados anteriormente, en la costa mediterránea española
o en la zona limítrofe entre Suiza e Italia ¿cómo
se producen en pleno siglo XXI apagones eléctricos en
amplias zonas geográficas? ¿Es mejor la gestión
privada o la pública de cara a la comunidad en materia
de bienes y servicios?
El verdadero problema que se extiende a la temática de
Internet, al servicio de cualquier comunidad, es la eterna diferencia
entre estructuras y sistemas. La estructura necesita más
tiempo para su instalación y una serie de trabajos de
mantenimiento a lo largo del tiempo. El sistema se vale de la
estructura para su funcionamiento. Por ejemplo, ¿cómo
se puede promocionar el acceso de Internet a todos cuando no
hay líneas telefónicas suficientes en una ciudad
o población?
He aquí el eterno dilema de siempre, que a veces puede
resultar tragicómico escuchar a los políticos en
las campañas electorales tratando de resolver en diez
minutos los problemas estructurales de un país que llevan
siglos esperando una solución. Muchos de ellos, incluso
se valen de un pizarrón y una tiza para explicar en cinco
minutos a los televidentes estas soluciones mágicas.
Desde luego, una tomadura de pelo impresionante para el votante.
Me pregunto ¿por qué estos políticos no
interactúan con el juego Simcity de Electronics Arts?
Sería un interesante modo de aprender a realizar estructuras
e incluso ver cómo reaccionan los ciudadanos virtuales
ante esas obras (atención que el descontento popular también
está reflejado en ese juego: www.simcity.com).
- Eventuales servicios a la comunidad
-
- En la actualidad, un primer listado de
servicios a los conciudadanos es el siguiente:
· Censo de la población. Lejos están quedando
los años en que en algunos países de Latinoamérica,
los docentes de la enseñanza primaria, acompañados
de especialistas, realizaban los censos de la población
e incluso llevaban adelante las campañas masivas de vacunación.
Las nuevas tecnologías al servicio del ciudadano permiten
rellenar los cuestionarios del censo a través de Internet.
Por ejemplo, en el último censo realizado en España
con un total de 13 millones de hogares, menos de 14.000 han realizado
el censo vía Internet (fuente: Instituto Nacional de Estadísticas
INE).
· Elecciones on-line. El voto a distancia o por correspondencia
encuentra su eco en los sistemas telemáticos gracias al
voto on-line. Cabe señalar que las asociaciones estadounidenses
relacionadas con las informática como la ACM y la IEEE,
permiten desde hace muchos años la elección de
los dirigentes mediante el voto de sus afiliados, independientemente
del sitio del planeta en el que se encuentren. Algunos ven en
esta posibilidad el fin del fraude electoral.
· Documentos digitales de identidad. Austria fue pionera
en Europa al incorporar este servicio. Al respecto, debemos recordar
que la Unión Europea está potenciando la idea de
los pasaportes y documentos nacionales de identidad en donde
no solo estará la impronta digital, sino además,
la escansión del iris (la zona del color de los ojos,
donde hay una serie de elementos únicos en cada persona).
También, existe la posibilidad de insertar la voz y el
ADN, entre otras informaciones de carácter biométrico.
· Firmas digitales y matasellado de tarjetas o documentación
oficial. Otra clave de este rompecabezas es la posibilidad de
firmar digitalmente solicitudes de estudios, certificados de
residencia y un largo etcétera. Aquí, el problema
radica en la gestión segura de la base de datos de todas
estas firmas, es decir, la autenticación de la firma.
En el caso de matasellado de tarjetas, tenemos un claro ejemplo
en España, donde los millones de personas que están
desocupadas ahora tienen la posibilidad de matasellar digitalmente
los documentos relacionados con el paro o la desocupación.
Algunas comunidades autónomas de España brindan
este servicio a distancia a sus conciudadanos.
· Pago de impuestos o facturas a través de Internet.
Los pagos mediante las tarjetas de crédito de los impuestos
provinciales o nacionales, como el agua, la luz y demás,
son un factor positivo, no solo para los habitantes de la comunidad,
sino incluso para todos aquellos que han debido emigrar en búsqueda
de nuevos horizontes. Es una manera válida y honesta de
proteger los patrimonios de millones de ciudadanos dispersos
por el mundo. También se evita que las propiedades sean
subastadas por el incumplimiento de los pagos.
· Servicios de correos y telecomunicaciones. En muchos
países del viejo continente el enviar una carta certificada
o un telegrama no requiere desplazamientos. Los primeros en experimentar
estos servicios a la comunidad han sido los países nórdicos.
Posteriormente se ha producido una serie de cambios en los correos
de los países del Mediterráneo europeo para transformar
estos servicios, llegando inclusive a convertirse en tiendas
o negocios para la venta de material de papelería, librería,
vídeos, música, etc.
· Portales al ciudadano. En varios países de la
Unión Europea, los puntos de información turística
han servido de experiencia a los sistemas multimediales para
la incorporación de kioscos interactivos, con la posibilidad
que los ciudadanos tengan acceso libre a la información
pública. En algunos de los mismos se puede realizar incluso
la impresión de los formularios, consultar los horarios
de atención de las diversas dependencias de la administración
pública, solicitar turnos, búsqueda de empleo,
etc.
- Hasta aquí hemos considerado una
serie de aspectos que pueden considerarse como una cara de la
moneda. Empero, no hay que olvidarse que toda moneda tiene dos
caras. En la otra cara hay un conjunto de consideraciones que
merecen las siguientes reflexiones:
- 1) En el intercambio de información
entre las diversas entidades pertenecientes a un mismo Estado
u otros, ¿quién garantiza la seguridad de los datos?,
¿quién tutela el derecho a la privacidad?, ¿hay
una legislación acorde a estos nuevos tiempos?, ¿quién
controlará al gran hermano que todo lo sabe y todo lo
ve?
- 2) La infraestructura y los costes de
las conexiones a Internet. En la actualidad, en numerosas ciudades
se está procediendo al cableado a través de fibra
óptica, para ampliar la banda de información y
reducir los tiempos de fruición de la información
deseada. Además, hay que considerar los enormes potenciales
para la información interactiva, claro que la variable
costes no se puede dejar de lado. Por ejemplo, el pago de tarifas
fijas por estar conectado a la red, utilice o no el servicio.
- 3) El software de bajo costo e inclusive
gratuito para todos estos servicios on-line. Muchos ayuntamientos
o municipalidades se han embarcado en las soluciones provenientes
del mundo Linux. Obviamente es una interesante solución,
pero no hay que olvidar que gran parte de la población
tiene un mayor dominio de los productos procedentes de la firma
Microsoft. Además, no todos los usuarios tienen los suficientes
conocimientos para el control, corrección y modificación
de las aplicaciones.
- 4) El factor cultural. Como es sabido,
muchos habitantes de los pueblos latinos prefieren pagar todavía
personalmente las boletas o recibos. Es una manera de establecer,
aunque sea por unos minutos, una conversación con el otro,
mientras se hace una cola en una gran metrópoli. Que a
nadie sorprenda ver en ciudades como Madrid donde los abuelos,
por ejemplo, prefieren pagar personalmente sus boletas, ya que
es un momento importante en su jornada para hablar con otros
compañeros, amigos o la cajera. Indiscutiblemente, este
fenómeno no tiene la misma intensidad en la península
escandinava, vistas las condiciones climatológicas.
5) Las estadísticas. La gran pregunta es: ¿hasta
qué punto las informaciones que manejan las asociaciones
tendientes a potenciar este nuevo sector de las nuevas tecnologías
es fiable? Por ejemplo, en España existen numerosas asociaciones,
pero considerando en algunos casos quiénes son los presidentes
e integrantes del consejo ejecutivo, deja mucho que desear la
objetividad de los estudios que ellos mismos realizan. Como es
sabido, el sector estatal deja mucho dinero de beneficios cuando
se embarca en estos tipos de proyectos de gran envergadura, tendientes
en teoría a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
Sin embargo, las prioridades pasan por otros lados, como pueden
ser la sanidad y la educación.
Para quienes les interesa la temática, pueden profundizar
en las siguientes direcciones de Internet:
· archives.internet.gouv.fr,
· europa.eu.int
· www.agpd.es
· www.csi.map.es
· www.fcw.com
· www.gateway.gov.uk
· www.www.linux.org
· www.microsoft.com
· www.mininnovazione.it
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- A modo de conclusión
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- Una vez más observamos cómo
los jóvenes países del continente americano tienen
una mayor flexibilidad en materia legislativa para introducir
una serie de cambios en el tema de Internet, incluso modificando
las constituciones del Estado. Quizás ha llegado el momento
en que ellos tomen nota de la realidad existente en el otro lado
del Atlántico para no cometer ciertas equivocaciones.
Uno de los más graves errores ocurridos en el último
quinquenio es la caída de numerosas empresas de producción
o servicios por los charlatanes de turno en ciertas asociaciones
o centros universitarios, que promovían con bombos y platillos
la difusión de Internet en la vida de las personas, liberándolas
en teoría de la monotonía diaria. Lo que hoy se
conoce como E-Administración no fue una excepción
a dicha realidad.
Nada de esto ha ocurrido, peor aún, muchas industrias
centenarias españolas han cerrado por las pésimas
inversiones que han realizado en el sector de las nuevas tecnologías,
por ejemplo. Ello se debió, particularmente, a las chácharas
que giraban en torno a ciertos portales, los cuales actuaron
como auténticos atrae imbéciles para robarles el
dinero. Actualmente, muchos de estos charlatanes (que gozan de
la perenne inmunidad) están abocados a promover todo lo
concerniente a la E-Administración.
Esta vez, los países que todavía no han realizado
grandes inversiones en este sector tienen como palabra de orden
a la prudencia y diferencian siempre qué cosa es una estructura
y qué se entiende por sistema. Los gobernantes, en vez
de invertir grandes sumas de dinero en servicios intangibles
para millones de habitantes, deberían concentrar los recursos
en sanidad y educación, por citar dos áreas prioritarias
de cualquier comunidad.
Finalmente, sabemos muy bien que el peligro en Internet está
en seguir el canto de las sirenas, como le sucedió a Ulises.
Al respecto, Mircea Eliade dirá: "el mito es una
realidad, y hay que contar con ella no solo como imagen del pasado,
sino también como técnica del hombre moderno, utilizada
para renovarse y percibir lo eterno". El problema está
en que las nuevas tecnologías debían traer más
tiempo libre y elevar la calidad de vida de todos los seres humanos.
En nuestros días, esta afirmación hace parte de
los mitos y no de la realidad diaria.
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