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 Revista Chasqui No. 87

Informática

 

Televisión digital y nueva televidencia

Carlos Eduardo Cortés S.

Vivimos una acelerada transformación impulsada por nuevos medios para crear y comunicar mediante tecnologías digitales

En la llamada sociedad de la información vivimos una acelerada transformación, impulsada por nuevos medios para crear y comunicar, mediante tecnologías digitales. Se están digitalizando flujos de información, comunicaciones y mecanismos de coordinación en muchos sectores de la sociedad. Y ello se traduce, incluso, en la aparición progresiva de nuevas formas de organización social y productiva.

En ese sentido, la actual transición digital de la televisión y la radio es un proceso planetario, cuyo origen se da en las sociedades industrializadas más maduras, pero involucra y afecta de inmediato a los demás países (Katz & Hilbert, Los caminos hacia una sociedad de la información en América Latina y el Caribe, Santiago de Chile: CEPAL, 2003).

La televisión analógica de hoy es una tecnología aislada de otros medios, que codifica y decodifica generaciones de señales de video, con la consecuente pérdida de resolución de la imagen. En cambio, la televisión digital (DTV o digital television), funciona con archivos digitales que se transcodifican a diversos servicios de video.

Y como un archivo digital es siempre un archivo digital, no importa si hablamos de un archivo de video para televisión, o de audio para radio, o de texto para prensa, o un archivo HTML para un sitio Web en Internet.

Por lo tanto, la DTV es multimedial por naturaleza. Sus contenidos ya no se distribuyen solo en televisión abierta y sistemas de cable y satélite; también convergen en redes telemáticas y dispositivos de comunicación móvil inalámbrica.

En otras palabras, la llamada transición digital, acelerada por Internet, la banda ancha del espectro electromagnético y el uso extendido de computadoras y redes, nos hace pasar de una televisión analógica basada en la difusión, a un conjunto de servicios de video digital sustentados en el acceso.

La DTV terrestre, cuya señal abierta puede sintonizarse con antenas internas conectadas a un televisor digital (o uno analógico conectado a una caja decodificadora), ofrece hoy recepción móvil de video, acceso de alta velocidad a Internet y datos multimediales.

Pero, por ejemplo, en los Estados Unidos, a mediados de 2004 ya había más de 1.400 estaciones de DTV en el aire, en 207 áreas metropolitanas, con lo cual la cobertura de DTV ya alcanzaba el 99,7 por ciento de los hogares con televisión en ese país.
Sin embargo, el ciudadano común, que todavía es un televidente analógico, se mantiene sumido en una confusión de términos, incluso debido al abuso de los acrónimos por parte de los medios de comunicación. Veamos:

1) La DTV básica es de definición estándar (SDTV, por Standard Definition Television), mucho mejor que la actual imagen televisiva analógica, sin llegar a ser HDTV, en la cual también cuenta la distancia de la mirada.

2) HDTV, por su parte, no es sinónimo de digital. Se ha buscado como el 'Santo Grial' televisivo desde los años 30, y la obtuvo la Japan Broadcasting Corporation, NHK, en forma analógica, desde 1964, de manera que una alta resolución no se consigue sólo por vía digital. Incluso ahora, NHK ya trabaja en el formato sucesor de la HDTV: la Ultra High Definition Video o UHDV, con una resolución 16 veces más grande que la HD.


Carlos Eduardo Cortés S., colombiano, comunicador social, docente y consultor de nuevas tecnologías. Actualmente, editor de la revista TV Technology América Latina para IMAS Publishing Group, en los Estados Unidos.
Correo-e: Ccort4@aol.com

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