Errores comunes en el
lenguaje periodístico
- Si además del uso incorrecto
de los gerundios el periodista los multiplica a diestro y siniestro,
bien cabe llamarlo "Fray Gerundio"
La primera parte de "Fray Gerundio de Campazas, alias Zotes",
novela del jesuita José Francisco de Isla, vendió
800 ejemplares el día de su aparición. Era el año
de 1758. La Santa Inquisición prohibió la venta
y conminó al autor a no escribir la segunda, que apareció
clandestinamente 12 años más tarde. De Isla se
burlaba con grotesco descaro de una oratoria sagrada barroca
de mucha pluma y poco huevo. Doscientos años y pico después
hay todavía periodistas que gerundian mucho y se esmeran
poco.
- Forma verbal auxiliar no conjugada, terminada
en iendo y ando, el gerundio simple funciona como adverbio que
modifica en ese momento al verbo: "Fumando puros, el presidente
Bill Clinton espera a la mujer que quiere". El gerundio
compuesto indica el momento anterior a la acción del verbo
por él modificado: "Habiendo oído que llamaban
a la puerta, Clinton apagó el cigarro". El gerundio
no señala posterioridad. No: ("Clinton permaneció
en su despacho dos horas, saliendo de allí con las primeras
sombras de la noche"); sino: "Clinton permaneció
en su despacho dos horas y salió de allí con las
primeras sombras de la noche".
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- El gerundio no funciona como adjetivo.
Pero una venerable tradición permite que los gerundios
hirviendo y ardiendo se usen como adjetivos: "Agua hirviendo",
"casa ardiendo". Asimismo la tradición gráfica
ha legitimado en el pie de foto el uso del gerundio junto al
nombre y sin verbo principal: "Mónica sonriendo a
Clinton en el jardín de la Casa Blanca".
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- Gerundio concertado
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- Todavía hay periodistas que
gerundian mucho y se esmeran poco
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- Llaman los grama-ntipá-ticos gerundio
concertado al que tiene el mismo sujeto del verbo principal:
"Posando para la ABC, Clinton apretaba con cariño
el ratón de la Packard Bell". Los verbos posando
y apretaba tienen un sujeto común: Clinton.
- Y llaman gerundio absoluto al que tiene
un sujeto propio, que no es ningún elemento de la oración
en que se encuentra, y va detrás de la principal: "Clinton
miró hacia la cámara y dijo, "Siendo Dios
testigo, les aseguro que nunca hubo penetración".
Siendo Dios testigo: el verbo siendo tiene un sujeto propio Dios,
que nada tiene que ver con los elementos de las otras dos oraciones.
- El gerundio concertado puede acompañar
al complemento directo del verbo principal siempre que éste
sea un verbo de percepción sensible o intelectual: ver,
mirar, oír, sentir, notar, observar, contemplar, distinguir,
recordar, idear y semejantes y siempre que el objeto directo
se refiera a un ser animado y que el verbo en gerundio no indique
una acción permanente: "Mónica vio al presidente
defendiéndola en la televisión"; donde presidente
es un objeto directo animado; vio, un verbo de percepción
sensible; y defendiéndola un verbo de acción pasajera.
Estaría mal empleada la frase: ("Hillary dijo que
Clinton necesita una pasante sabiendo decir no"), porque
aunque la pasante es objeto directo de necesita, y la pasante
sea un objeto directo bastante animado, sabiendo es un verbo
de acción permanente. Lo correcto sería "que
sepa decir no".
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- Gerundio mal empleado
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- En el mismo caso de gerundios concertados,
todo gerundio que vaya con un nombre que no es sujeto ni objeto
directo será un gerundio mal empleado: ("Clinton
pensó en la voz de Mónica seduciéndolo").
Lo correcto: "Que lo seducía" o también
"en la seductora voz de Mónica". También
mal empleado: ("Y pasearon por los jardines floreciendo
los cerezos de la Casa Blanca"). Lo correcto: "Y pasearon
por los jardines de la Casa Blanca, donde florecían los
cerezos").
- Si además del uso incorrecto de
los gerundios el periodista los multiplica a diestro y siniestro,
bien cabe llamarlo "Fray Gerundio", aunque la Santa
Inquisición siempre caritativa haya prohibido el uso de
tan reverenda irreverencia, hasta en nuestros días, aduciendo
que el respeto al prójimo es la mayor de las virtudes.
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