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CIESPAL, 45 años
José Steinsleger
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Los primeros
años del CIESPAL, allá por los míticos años
de 1960, fueron de crítica
y reflexión |
Tan lejos como podemos entrever,
nuestra época se debate en situación similar a
la del siglo XIII, cuando el absolutismo papal tuvo que afrontar
una herejía que amenazaba diluir la comunidad de los fieles:
la peligrosa idea de que los cristianos podían permanecer
unidos alrededor de la fe, sin estarlo bajo la autoridad de una
iglesia.
Tomás de Aquino y Guillermo
de Occam, dos hombres de la iglesia, modificaron entonces los
medios de enseñanza. Desde el monasterio, el empleo de
la lección (lectio) y la discusión (disputatio),
fundamentos de la Escolástica (del título "scholasticus",
dado a los maestros en las escuelas y universidades), contribuyó
a sistematizar el saber que emanaba del florecimiento de las
ciudades.
| La
supervivencia de un centro de estudios que desde su fundación
contribuyó a enriquecer el pensamiento crítico
de América Latina y la capacitación de 20.000 personas
de 33 países del continente, es un acontecimiento que
habla por sí solo |
Paradójicamente, la
escolástica hizo que las cosas del espíritu tomasen
vuelo propio, ensanchando el horizonte mental de aquel tiempo:
los temas seculares se distanciaron de la metafísica y
la teología, el absolutismo papal devino en artículo
de fe, y así fue despejándose el camino de los
experimentos científicos y la filosofía inductiva.
Presentado en relación a la totalidad de las ciencias,
el conocimiento empezó a resultar menos tedioso, más
coherente, más... comunicativo.
A ocho siglos de aquel libre
albedrío que condujo a los tipos móviles de la
galaxia Gutenberg primero, y a la informática de la galaxia
Von Neumann después, fuerzas ominosas del presente parecerían
empecinarse en recorrer el camino inverso. Por ejemplo, la creciente
irrupción de nuevos absolutismos allí donde los
imperativos del lectio hostigan al disputatio: universidades
y centros de excelencia académica sujetos a lógicas
de tipo mercantil, que difunden el llamado pensamiento único,
o pensamiento cero: tener para ser.
Ya no más formación:
información. Ya no más contextualización:
facts, hechos. Ya no más comunicación: revelación,
entretenimiento, consumo. Si procede, el gerundio ecuatoriano
lo resume de un modo magnífico: que otros nos den pensando.
El problema consiste en que los otros que tratan de pensarnos,
tampoco se destacan por pensar.
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En la década
de 1970, los esfuerzos para legislar el derecho de los pueblos
a la información y la comunicación tuvieron en
el CIESPAL una caja de resonancia |
En el caso de muchos jóvenes
egresados de las escuelas y facultades de comunicación,
los resultados de tales tendencias saltan a la vista: lecturas
escasas y vocabulario restringido, dominio quizá de la
glosolalia informática mas incapacidad para expresarse
con claridad y propiedad, o escribir tres párrafos sin
errores gruesos de ortografía y sintaxis.
La imagen, se les ha dicho
y repiten, vale por mil palabras. Muletilla que en dirección
contraria a la racionalidad moderna, conduce al supuesto de que
ver es comprender. Que se comprende con los ojos o con los sentidos,
siendo la razón convidada de piedra. En tanto informador
y comunicador, solo me importa la actualidad, reiteran con necedad.
Como si la noción de actualidad, tan cara al hecho de
informar y comunicar, brotase con espontaneidad de los medios
de comunicación y al margen del orden establecido.
¿Cómo explicar
a un joven estudiante que hasta no hace mucho no existían
playstations, nintendo 64, X Boxes, juegos de video, videograbadoras,
sonido surround, computadoras, chatrooms en Internet? ¿Cómo
contarle que teníamos amigos, que andábamos en
bicicleta sin usar casco, que tomábamos agua de una manguera
y no de una botella de agua mineral y que salíamos a jugar
en la calle con la única condición de regresar
antes del anochecer? ¿Cómo describirle aquellas
tenaces discusiones de café en las que (¡como no!)
el mundo iba a cambiar, porque estas formas de comunicar acercaban
y hermanaban de un modo más efectivo que un celular personal
y 300 canales de televisión en cable?
Perdón. La propuesta encomendada consistía en hablar
de los 45 años del CIESPAL en
José Steinsleger, argentino, periodista, consultor
de UNICEF-Quito y UNICEF-México, desde 1997 trabaja en
"La Jornada", México
Correo-e: psteinsleger@yahoo.com
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