COSAS DEL LENGUAJE
Eduardo Galeano
En la época victoriana no se podían mencionar los
pantalones en presencia de una señorita. Hoy por hoy,
no queda bien decir ciertas cosas en presencia de la opinión
pública.
El capitalismo luce el nombre artístico
de economía de mercado.
El imperialismo se llama globalización.
Las víctimas del imperialismo se
llaman países en vías de desarrollo, que es como
llamar niños a los enanos.
El oportunismo se llama pragmatismo.
La traición se llama realismo.
Los pobres se llaman carentes, o carenciados,
o personas de escasos recursos.
La expulsión de los niños
pobres del sistema educativo se conoce con el nombre de deserción
escolar.
El derecho del patrón a despedir
al obrero sin indemnización, ni explicación, se
llama flexibilización del mercado laboral.
El lenguaje oficial reconoce los derechos
de las mujeres entre los derechos de las minorías, como
si menos de la mitad de la humanidad, que es el grupo masculino,
fuera la mayoría.
Las torturas se llaman apremios legales,
o también presiones físicas y psicológicas.
Cuando los ladrones son de buena familia, no son ladrones, sino
cleptómanos.
Se llaman convivir algunas de las bandas
que asesinan gente en Colombia, a la sombra de la protección
militar.
Dignidad era el nombre de uno de los campos
de concentración de la dictadura chilena y libertad la
mayor cárcel de la dictadura uruguaya.
Se llama Paz y Justicia el grupo paramilitar
que en 1997 acribilló por la espalda a 45 campesinos,
casi todos mujeres y niños, mientras rezaban en una iglesia
del pueblo de Acteal, en Chiapas.