La ética en Internet
Internet en Latinoamérica es
un medio con muchas limitaciones
Frecuentemente escuchamos que Internet
es "el medio de medios", "el campo libre para
la libertad de expresión", "el medio que cambió
la vida de los seres humanos", y referencias extraterrestres
similares que por momentos descontextualizan el medio. Pasemos
ya de la fascinación para incorporarnos al momento que
corresponde. Partamos del hecho de que todas las relaciones y
la interactividad que tienen lugar en Internet son ejecutadas
por individuos que transportan a este medio su ética y
cultura para convivir con los demás. Por lo tanto, el
análisis de la ética en Internet se debe estudiar
a partir de dichas relaciones, culturas, tradiciones y hábitos
de la vida cotidiana en los diferentes países del mundo.
Internet en Latinoamérica es un
medio con muchas limitaciones. La mayoría de los estudios
de mercado que han realizado empresas norteamericanas y europeas
hasta principios de este año, han arrojado resultados
sumamente optimistas en cuanto a que el mercado en esta región
era atractivo para la industria. Hoy resulta distinto. Se sabe
que en América Latina, sólo el 10 o 15 por ciento
de la población total, tiene acceso a Internet y a realizar
compras en línea (según un reporte de la empresa
e-Marketer de junio del 2000). De este porcentaje de usuarios,
el 80% reside en México, Argentina y Brasil, y de este
80%, el 60 lo contiene solamente Brasil. El panorama del comercio
electrónico en América Latina no sólo no
es atractivo ahora, sino que se estima que no lo será
durante los próximos 3 años, cuando alcance el
1% de $1.4 trillones de dólares de ganancias mundiales.
Comercio en Internet
El problema inmediato del comercio en Internet
es el reducido número de usuarios - que se concentran
en 3 países -, pero existen otras implicaciones de fondo.
Una barrera importante se encuentra en la infraestructura: la
escasez de líneas de teléfono, el ancho de banda,
pocos puntos de enlace, los altos costos del servicio de conexión.
Por otro lado, los problemas de logística no se han podido
resolver en la mayoría de las empresas, ya que los envíos
del producto son muy costosos. El 87% del los intercambios comerciales
se hacen de negocio a negocio business 2 business- y no
directamente de negocio a consumidor business 2 consumer-
como sucede en EE.UU. y Europa.
Una barrera más es que el 75% de las páginas de
Internet están en inglés. Pero en todo esto hay
un problema que considero primordial: la cultura comercial y
tecnológica de Latinoamérica. Se conoce que los
usuarios latinoamericanos obedecen a un perfil de educación
mediaalta, son cosmopolitas y poseen una cultura tecnológica,
pero son muy pocos en comparación con el mercado mundial.
La cultura de consumo en nuestra región no encaja aún
con las formas de venta que ofrece Internet, hace falta información
sensorial que nos anime a consumir el producto tangible.
Regulación y ética
Quien lee se preguntará ¿qué
tiene que ver la parte económica de Internet con la regulación
y la ética? El Internet es un espacio en donde la actividad
económica y el medio de comunicación conviven.
Como medio de comunicación que transporta información,
implica personal que obtenga esta información y la organice.
Este personal requiere contrataciones y salarios entre otras
cosas, y estos salarios requieren recursos que los cubran. Sin
pretender hallar la "punta del ovillo" en esta cuestión,
pues no hay una sino varias puntas, encuentro dos aspectos fundamentales
para su comprensión.
El problema inmediato del comercio en
Internet es el reducido número de usuarios que se concentran
en tres países
El problema económico en Internet
es que es una actividad que está por probar, en los siguientes
años, que es redituable. Amazon.com es una empresa que
a pesar de tener un alto índice de ventas no ha generado
ingresos netos. El problema social en Internet es que diversas
culturas y comunidades se encuentran forzadas a convivir de manera
global. Tanto las relaciones laborales y comerciales requieren
regulación, como la convivencia ordenada y respetuosa
de la sociedad de Internet precisa de códigos éticos
que sean, en la medida de lo posible, internacionales.
Nuevas formas de aplicar las reglas
A problemas complejos, soluciones simples,
y con esto quiero decir, la base está en lo ya establecido,
normas del mercado, contratos laborales, establecimiento de estándares
internacionales de calidad, y por otro lado, acceso a la información,
regulación de contenidos, derecho a la privacidad, derechos
de autor, derecho de réplica, por mencionar algunas cualidades
del usuario. Ciertamente lo que es diferente en Internet, es
que deben surgir nuevas formas de aplicar estas normas, reglas
y códigos éticos. A este respecto, ya no sólo
el derecho, sino la tecnología tendrá mucho que
ver en la solución de problemas y quejas de los usuarios.
Entonces ¿cuáles son los desafíos de la
regulación en Internet?, ¿qué sistemas adoptar
que coincidan con la mayoría de los valores contenidos
en las Constituciones de los países?
Yo me inclino por el valor de la responsabilidad social, que
encuentro en la ética individual de ciudadanos comunes
que utilizan los medios de comunicación para informarse
y entretenerse. Me inclino también por definir roles en
la relación de usuarios, industrias de Internet y el Estado.
Internet como espacio público
La idea de espacio público fue introducida
desde hace mucho tiempo por teóricos de la comunicación,
como Habbermas, y su aplicación en las ciencias políticas
ha sido sumamente práctica. Entendiendo por espacio público
todo lugar en donde se da el debate de temas de interés
público y donde tiene lugar la toma de decisiones. Este
espacio tiene la característica de dotarse de códigos
éticos y normas que regulan la convivencia ordenada y
participativa.
Internet es un espacio público, si se considera también
que los medios de comunicación tradicionales lo son. Los
medios ofrecen diversidad de contenidos y puntos de vista que
enriquecen a la opinión pública. La toma de decisiones
se cumple en cuanto a que los medios establecen, en la mayoría
de los casos, la agenda pública que mantiene los temas
de interés social en vigencia.
Internet es este espacio público, donde miembros de comunidades
se encuentran e incluso forman nuevos círculos; comunidades
de aficionados al deporte, programadores, participantes de foros
de discusión, miembros de alguna organización religiosa,
miembros de grupos necrofílicos, organizaciones artísticas,
ciudadanos de las ciberciudades, periodistas organizados, organizaciones
independientes que solucionan problemas jurídicos por
disputas de nombres de dominio, en fin, todos con intereses particulares
que le encuentran un uso también particular al medio.
Comunidades de Internet
Los miembros de las comunidades en Internet
tienen y se someten en su vida cotidiana a códigos de
ética que fundamentalmente se basan en el respeto al otro.
Estos códigos van desde no agredir a personas en la calle,
hasta respetar la privacidad de sus vidas. Ahora bien, si se
entiende que en la vida en comunidad es esencial la ética
para asumir responsabilidad en los actos individuales, entonces
en cualquier espacio donde se den estas relaciones interpersonales
se deben aplicar códigos éticos que fomenten esta
responsabilidad y permitan la continua participación activa
de todos los interesados.
Por esta razón existe la ética
en Internet, pero ¿cómo conjugar las éticas
de nuestras sociedades tan diferentes? Es indispensable la responsabilidad
social del usuario, de las industrias de Internet y del Estado.
Esta relación es el objeto de estudio de la autorregulación,
no de las fuerzas del mercado como erróneamente se entiende.
Parámetros de ética y responsabilidad social
en Internet
Para fines prácticos, los contenidos
en Internet se pueden dividir en dos grupos:
· contenidos como producto con fines
lucrativos; y,
· contenidos para fines informativos o de entretenimiento.
El primer grupo se encuentra en el campo
económico y se regula por medio de convenios controlados
de acuerdo a precios y tarifas. El segundo grupo es nuestro campo
de interés y ha sido el campo de los medios de comunicación
tradicionales.
Internet como medio de comunicación posee objetivos prioritarios
para conservar y fomentar la convivencia ordenada y participativa
que se refleja en los contenidos que se ofrecen. De alguna manera,
a nivel internacional se ha coincidido en algunas tendencias
y lineamientos para regular el contenido de medios. Estas se
insertan en las siguientes áreas:
1) Diversidad de visiones y opciones en
programación. Este punto en Internet se da por la naturaleza
misma del medio.
2) Identidad cultural, promocionada en
los medios tradicionales por el sistema de cuotas en canales
locales que deben permanecer en cada país. Este punto
en Internet es urgente y necesario para la diversidad de visiones
y contenidos, para la participación de los países
en el espacio público y para el fomento de la identidad
nacional y cultural.
3) Reglas de interés general, aquellas
recomendadas en situaciones de catástrofes y servicios
a la comunidad. En esto Internet puede ser, si los usuarios lo
aprovechan, un medio de ayuda a la comunidad para solucionar
problemas económicos en situaciones especiales.
4) El derecho de réplica ante cualquier
difamación. Existen formas en Internet para hacer llegar
a aquel que cometa la difamación una réplica, así
como para difundirla a más usuarios.
Menores y libertad de expresión
Además de estos lineamientos mínimos
que se observan en los contenidos de los medios de comunicación
en el mundo, Jens Waltermann y Marcel Machill nos dicen que:
La protección de menores y la salvaguarda del derecho
a la libertad de expresión han sido siempre dos propósitos
primordiales de la política de medios.
Internet es una actividad que está
por probar en los siguientes años que es redituable
Por lo tanto, esta protección de
menores, que es tan exigida por los padres de familia, puede
ser tomada, si se quiere, como un motivo más para regular
Internet, además de garantizar la libertad de expresión.
En estos dos aspectos es donde los límites se encuentran
actualmente en discusión, principalmente en Estados Unidos
y la Unión Europea. Sin pretender abarcar todo el tema,
baste con decir aquí que la Primera Enmienda de Estados
Unidos no establece parámetros tan específicos,
ni límites a la libertad de expresión como los
sistemas legislativos de muchos otros países, sin embargo,
los niveles de tolerancia son muy distintos.
Contenidos informativos en Internet
Es importante hacer mención de los
contenidos informativos en Internet, que atañen directamente
a la ética periodística. Me permito tratarlos desde
la perspectiva del usuario hacia la noticia. Este usuario está
acostumbrado a recibir información de noticieros de televisión,
radio y prensa y tiene preferencias por ciertos noticieros y
periódicos que se han ganado su confianza a través
del tiempo.
En Internet esto no debe de verse tan ajeno,
si se observa que la economía en el medio tiende a disminuir
costos y a buscar fuentes de recuperación de inversiones
alternas a la publicidad. Esto ha hecho que muchas empresas nuevas,
las llamadas startops o páginas de contenido, desaparezcan
al no contar con recursos que saneen sus gastos.
Internet corporativo
Por lo tanto, hoy día se observa
una tendencia muy importante al Internet corporativo, es decir,
las páginas que prevalecerán serán aquellas
de empresas ya existentes como bancos reconocidos, tiendas de
marca, y así también, periódicos y agencias
de noticias ya conformadas y con lectores leales. El Internet
corporativo en el caso del periodismo, es a mi parecer, lo que
prevalecerá y lo que hará menos complejo el problema
de la ética, pues los códigos deontológicos
en los periódicos a menudo están establecidos y
los usuarios que acudirán a ellos en línea están
asegurados. En este caso, la ética periodística
y de cada industria editorial se transportan directamente al
Internet.
En cuanto al cuidado de los menores en
Internet, más que las leyes, los filtros de contenidos
y algunas restricciones técnicas deben ser los que habiliten
a los usuarios a tener control de los contenidos que desean recibir.
Esto no debe entenderse como que la tecnología deba sustituir
a la legislación del Estado; sino que se debe complementar
con la responsabilidad del usuario. Lo esencial para sobrellevar
los problemas que se presentan en contenidos, es la responsabilidad
que está en las éticas de las partes involucradas
en Internet, esta responsabilidad se basa en el respeto al otro
y en participar activamente para influir en los cambios que se
sucedan.
Autorregulación en Internet
Monroe Price y Stefaan Verhulst, académicos
de la Universidad de Oxford, afirman que "el problema inicial
de cualquier acercamiento que se haga a la autorregulación,
viene con la definición. No existe ninguna definición
completamente satisfactoria para la autorregulación, y
tampoco la debe haber. La autorregulación evoluciona cuando
la naturaleza del Internet cambia. Diferentes perfiles de la
autorregulación emergen para ajustarse a algunos de los
aspectos de Internet que se pueden regular."
Como se ha podido ver, el medio se encuentra
en un continuo proceso de estructuración, de consolidación
económica y de estudios y discusiones en las leyes de
los países. Lo que propone este sistema de autorregulación
es un modelo basado en valores, específicamente en la
responsabilidad social, que permita la flexibilidad que exige
el medio y que se complemente con las legislaciones locales que
faciliten su ejercicio y adecuación constante. Las sanciones
de este modelo, de manera resumida, serán proporcionadas
por los gobiernos, organizaciones independientes que monitorean
los contenidos y los mismos usuarios que bloquean las páginas.
Tecnología para rastrear contenidos
Actualmente ya existen muchas formas de
localizar las fuentes de contenido. La tecnología no tardará
en desarrollar un sistema que las rastree físicamente
y se pueda sancionar el delito ya sea de aspectos económicos,
laborales o de violación a los derechos humanos. Uno de
los límites de la autorregulación es que sin el
apoyo del Estado no existe la garantía para que los delincuentes
sean capturados y castigados, sin embargo, puede contribuir a
que los delitos no queden impunes.
Es importante hacer mención de
los contenidos informativos en Internet, que atañen directamente
a la ética periodística
Para entender mejor el sistema de autorregulación,
vale la pena mencionar las diferencias entre desrregulación
y no regulación. La desrregulación apunta a remover
directamente cualquiera regulación que se perciba como
excesiva o que obstruya las fuerzas del mercado. La autorregulación
no apunta a disolver el marco del trabajo de una actividad privada,
sino más bien a cambiar al actor que establece ese marco.
Así no puede influir en las leyes anti-monopolio por ejemplo.
Prosser afirma que la autorregulación "es una técnica,
no una receta sobre todos los diseños de regulación
institucional" . Es diferente de la no regulación
en cuanto a que se considera como una caracterización
de los límites de la ley.
La autorregulación se basa en la
ética, por eso es inevitable hablar de ella en esta cuestión.
En este sistema Internet es visto como: "por sí mismo,
un proceso, un enorme sistema de cambios y respuestas, retroalimentación
y transformación. Como el Internet, el sistema legal y
los mecanismos de autorregulación alrededor de él
deben incorporar prácticas similares de cambio y aprendizaje".
La situación en América
Latina
A manera de conclusión, encuentro
dos formas de ver la situación de Internet en Latinoamérica.
Atender lo urgente, que sería resolver el problema económico
y comercial bajo el precepto de que si el usuario no va hacia
el proveedor, el proveedor acudirá a él por medio
de ventas personalizadas y módulos de accesos a línea.
Y, atender lo importante, promover una cultura tecnológica,
proponer modelos de financiamiento que permitan a las páginas
de contenido local permanecer en la red, lograr convenios internacionales
que obedezcan al Servicio Universal para el mejoramiento de la
infraestructura, y buscar la manera de brindar educación
que más adelante habilite al usuario a escoger los contenidos
que prefiera.
La ventaja que tenemos en Latinoamérica
sobre Estados Unidos, Europa y Japón, es que nuestra población
es, por mucho, más joven y somos nosotros quienes buscaremos
en Internet información, entretenimiento y comercio electrónico.
Amrtya Sen, Premio Nobel de Economía de 1968, dijo: "son
necesarias la responsabilidad, la confianza y las normas sociales
que permitan prosperar a una economía de mercado exitosa".
Fomentar el ejercicio de la responsabilidad social en el usuario
de hoy, será sembrar una cosecha muy atractiva para los
próximos 30 años.
MEMORÁNDUM SOBRE LA AUTORREGULACIÓN
DE CONTENIDOS EN INTERNET
Un proceso de 15 meses de consultas e investigaciones
por parte de la Fundación Bertelmann, ha servido para
desarrollar un catálogo de recomendaciones que permitan
asegurar la protección de menores y la libertad de expresión
en Internet, dando lugar a lo que se conoce como "Memorándum
en autorregulación del contenido en Internet".
La Fundación fue apoyada en estos
esfuerzos por una cadena de 36 expertos, provenientes de Europa,
Norte América, Asia y Australia, así como de diferentes
grupos involucrados: autoridades regulatorias, la industria de
Internet, políticos, asociaciones de libertades civiles,
iniciativas de Internet y académicos.
En septiembre de 1999, dentro del marco
de trabajo de la Cumbre del Contenido en Internet en Munich,
el Memorándum fue entregado al Ministro Federal del Interior
de Alemania, Otto Shily, en vez de a las autoridades gubernamentales
alrededor del mundo y se presentó al público en
general.
Los interesados en consultar este Memorándum, pueden hacerlo
en la siguiente página del Internet:
<http://www.stiftung.bertelsmann.de/internetcontent/english/frameset.htm?content/c2200.htm>