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¿Cómo el presidente Chávez mantiene su popularidad?
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Cartas, pedidos, papelitos con mensajes de amor, poemas, canciones y hasta fotografías, forman parte del repertorio que un equipo que siempre le acompaña tiene que inventariar y procesar. Chávez no permite que le priven
del contacto con su gente, ambiente en el cual se siente como
pez en el agua. Si nos preguntamos qué ocurre con este militar retirado que llegó por la vía democrática al poder, después de intentar un golpe y capitalizar un descontento generalizado, para mantener tan alta popularidad después de dos años de gobierno, podríamos ensayar varias respuestas |
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Nueva forma de hacer política Chávez no permite que le priven
del contacto con su gente, · Chávez rompe con la rigidez característica de presidentes y militares: es informal, rompe el protocolo, y hasta viola su propia seguridad poniendo en aprietos a sus guardianes, con tal de mantener la proximidad con su pueblo; maneja vehículos de cualquier tipo, es capaz de aparecerse solo en cualquier sitio y juega béisbol dentro y fuera del país. · Chávez resulta ser un espejo para una gran mayoría de venezolanos sencillos: desde su físico hasta su autenticidad cuando gesticula, cuenta sus propias miserias, y habla de cosas pequeñas y anecdóticas, enfureciendo a sus adversarios y encantando a la mayoría que lo sigue. |
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· Chávez desmitifica el discurso presidencialista: habla sin tecnicismos ni sofisticaciones, usa refranes, moralejas, expresiones y comparaciones populares para explicar su política y sus propósitos en cualquier terreno, desde el económico hasta el sanitario. · Chávez posee una extraordinaria
memoria: recuerda nombres, casos planteados y situaciones vividas,
produciendo un efecto de aprecio y distinción en gente
que siempre se sintió inadvertida. |
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Su diferencia con Caldera y Carlos Andrés Pérez Este estilo no había sido empleado por presidentes anteriores. Rafael Caldera, de profunda inteligencia, formación y memoria, fue sumamente formal y siempre practicó la comunicación distante que es habitual en un presidente, a pesar de que institucionalizó las cadenas semanales de radio y televisión. Carlos Andrés Pérez, de indiscutible carisma e hiperactivo como Chávez, se afilió también a la formalidad presidencial en sus actuaciones públicas y privilegió el uso de la publicidad para defender su gestión. Ambos repitieron en el gobierno, aunque con períodos de por medio. Chávez aspira a ser reelecto para un segundo período consecutivo, ahora posible con la nueva Constitución. ¿Qué ocurrirá en el futuro? El final de esta historia no lo conoce nadie. La oposición contesta fuertemente; no obstante, le falta organización y madurar nuevos líderes. La pobreza latinoamericana y tercermundista tiene expresiones aún no controladas en Venezuela. Desde adentro y desde afuera se apuesta, con fuertes sumas de dinero, al fracaso de Chávez; para ello son útiles explosivos en escuelas, manifestaciones callejeras programadas y campañas de desprestigio internacional; todo eso constituye, indudablemente, una fuerte amenaza para un líder polémico y un gobierno que no ha arrancado del todo. |
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| Si a la vuelta de un año
persisten serios problemas sociales, sería fácil
suponer que la desesperanza minaría la popularidad. De
todos modos, nada es lógico cuando se trata de un presidente
que se escapa sin escoltas a la medianoche, en compañía
de una periodista denunciante de abusos policiales, y manejando
un vehículo rústico a la medianoche, para ir al
encuentro de unos testigos. O el presidente que en plena campaña de relegitimación, recorre largas carreteras al volante de una camioneta donde sus acompañantes han sido vencidos por el sueño y el cansancio del día. Sería interesante saber qué piensan de su futuro los empleados de los peajes que, a través de la ventanilla, veían sorprendidos a su Presidente, conduciendo y pagando la tarifa como cualquier paisano. |