- Sería absurdo suponer que lo que
atacamos es la prensa de oposición: la prensa de oposición
es necesaria en todo país libre. Sostenidos por leyes
de libertad los partidos opositores juzgan y critican, según
sus ideas, los actos de los Gobernantes.
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- Lo que lamentamos es el abuso, el encallamiento
del periódico, la prostitución de la pluma. El
contrario leal, convencido y culto, ataca bien, y hay que preparar
para él la defensa prudente y el golpe noble. Es caballero
con buenas armas, que combate por su idea de todo corazón.
- El enemigo disfrazado, partidario de la
mentira, que llega con dolo, pensando cómo herir traidoramente,
escondiendo virtudes y méritos; negando obras verdaderas
y armado de palo, piedra y cuchillo, debe ser visto con desdén
y lástima. Así vuelve las espaldas avergonzado.
- Censuramos el abuso que se hace de la
imprenta, el cual, por desgracia en todos los lugares donde reina
la libertad, surge para vergüenza de los escritores honrados.
- En Centroamérica, el mal, está
arraigado muy de antiguoAhora bien, nos explicamos que bajo un
régimen tiránico, salgan a la sombra como manifestaciones
del alma popular, hojas que denuncian con ira, claridad y crudeza,
crímenes, delitos y arbitrariedades
- Y bien! Que combata la prensa opositora
al Gobierno, en lo que le juzgue vulnerable; pero que lo haga
con razón, con rectitud y con dignidad.
- La prensa es la tribuna del pueblo, ha
dicho Castelar, y en verdad, ella es la que siempre está
abogando por los derechos de los pueblos; la que pone de manifiesto
las conquistas de que es capaz el espíritu humano en su
desenvolvimiento progresivo; la que hace resaltar los beneficios
de la civilización en todos sus aspectos; la que levanta
las causas nobles que regeneran a la sociedad; la que, en fin,
pide -como Goethe- luz, más luz, allí donde imperan
las tinieblas de la ignorancia.
- Y como es grande y sublime su destino,
grande y sublime debe ser su abnegacion y su perseverancia.
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