- Hawking
expuso nueva teoría sobre los agujeros negros
Dublín
jul 21
"Quiero informar de que
creo que he resuelto uno de los grandes problemas de la física
teórica". Así comenzó hoy el científico
Stephen Hawking su explicación sobre uno de los misterios
que envolvían, hasta ahora, a los agujeros negros.
El astrofísico británico expuso hoy en Dublín
su nueva teoría sobre los agujeros negros del Espacio,
que, al contrario de lo que él mismo había afirmado
hace treinta años, contienen, preservan y emiten información.
"Siento defraudar -bromeó- a los aficionados
a la ciencia ficción pero la información se preserva,
no hay posibilidad de usar los agujeros negros para viajar a
otros universos. No hay un mini-universo ramificándose,
como pensaba antes".
Y, en una exposición de algo más de una hora
de duración, advirtió de que si a alguien se le
ocurre meterse en uno, "tu masa energética será
devuelta a nuestro universo, la cual contiene información
sobre cómo eras, aunque en un estado irreconocible".
Este último comentario fue una de las bromas más
apreciadas por el humor científico de los presentes en
la decimoséptima conferencia sobre Relatividad General
y Gravedad, que se celebra en Dublín desde el pasado sábado.
Así pues, Hawking ha reconsiderado su teoría
sobre los agujeros negros del Espacio y ahora sostiene que, en
lugar de no tener fondo, estos hoyos emiten unas radiaciones
o información que, finalmente, permiten descubrir su contenido.
También se creía que eran regiones espaciales
donde la materia y energía caían y desaparecían
para siempre. O que, quizá, eran las puertas hacia otros
mundos paralelos a nuestro universo.
Nada de eso.
Ya en 1974, el astrofísico descubrió que la
combinación de las leyes de la mecánica cuántica
y de la relatividad general desmentían incluso que los
agujeros negros fuesen completamente negros, pues emitían
una radiación, conocida desde entonces como "radiación
Hawking".
De ello dedujo que, según se forman, los agujeros
negros comienzan a evaporarse y en el proceso irradian energía
y pierden materia hasta hacerlo desaparecer, con toda su información,
en una gran explosión final.
Pero con esta "teoría de la radiación",
el matemático de la Universidad británica de Cambridge,
que padece una enfermedad degenerativa que le ha postrado en
una silla de ruedas y le hace hablar a través de una máquina,
planteó uno de los principales enigmas de la física.
Ese enigma se conoce como la "paradoja de la información",
se refiere al porvenir de lo que entra en un agujero negro, y
el profesor parece que la ha resuelto felizmente.
Según su vieja teoría, la "radiación
de Hawking" no contiene información alguna sobre
la materia que hay dentro de un agujero negro y, una vez el hoyo
se ha esfumado, esa información sobre lo que hubiera dentro
se pierde también.
No obstante, esto entraba en conflicto con una regla de la
física cuántica, según la cual esa información
no puede eliminarse del todo mientras el universo siga evolucionando,
¿qué pasaba con ella?
La respuesta de Hawking es que la superficie de los agujeros
negros, conocido como "horizonte", está sujeta
a fluctuaciones cuánticas. Estas permiten que toda la
información contenida en los agujeros se filtre al exterior
gradualmente, ofreciendo así "una imagen consistente"
de su interior.
La organización del congreso indicó hoy que
el trabajo completo y detallado de los hallazgos de Hawking será
publicado próximamente en medios y sitios de internet
especializados.
"Está muy bien cuando resuelves un problema que
me ha inquietado durante los últimos treinta años,
incluso si la solución es menos excitante que la alternativa
que sugerí", afirmó Hawking.
Hawking había expuesto su anterior teoría sobre
los agujeros negros en sus famosos libros de divulgación,
como "Una breve historia del tiempo", del que vendió
millones de ejemplares y que lo convirtió en el científico
más famoso del mundo.
Sea como fuere, la ciencia gana y, al parecer, el astrofísico
pierde.
Tras su exposición en Dublín, el científico
entregó a su colega estadounidense John Preskill una enciclopedia
sobre béisbol que se apostaron en 1997, cuando Hawking
estaba convencido de que los agujeros negros destruían
toda la información que contenían.
"El perdedor o los perdedores entregan al ganador o
ganadores de la apuesta una enciclopedia de su gusto, de la que
se podrá recuperar información fácilmente",
concluyó Hawking con humor típicamente astrofísico
y, esta vez, la mayoría lo entendió. EFE
|