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Barco francés
de exploración etnográfica en ruta hacia la Isla
de Pascua
- París ene 06
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El barco de exploración
etnográfica francés "La Boudeuse", que
zarpó el 27 de julio de Bastia (Córcega, Mediterráneo),
tiene previsto llegar a fin de enero a la Isla de Pascua (Chile),
en la segunda de las doce etapas de su viaje "al encuentro
de los pueblos del agua".
El explorador Patrice
Franceschi y su tripulación esperan llegar hacia el 20
de enero a la costas de la isla volcánica ubicada a 3.700
km al oeste de las costas chilenas y a 4.000 km de Tahiti.
"Acabamos de
atravesar el canal de Panamá y haremos una pequeña
escala en las Galápagos para reabastecernos. Luego nos
espera el tramo de navegación más largo, casi 5.000
km (2.600 millas náuticas)", indicó a la AFP
Patrice Franceschi.
El explorador llevó
a cabo en noviembre su primera misión entre los indios
macujes en la amazonia colombiana.
"Fue una aventura
exultante. Es un territorio que goza del estatuto de reserva
indígena. Su pueblo está preservado de los males
de la modernidad", contó, al referirse a esa experiencia.
"En esta Colombia
víctima de todas las violencias, esos indios practican
una cultura chamánica y viven de la caza y la pesca. No
hay deforestación. No conocen ni los atentados ni los
secuestros. No hay alcohol ni droga", continuó.
"En la Isla
de Pascua, vamos a vivir una cambio profundo de universo y cultura.
La selva aísla a los macujes. Los pascuenses tiene el
agua como único horizonte. Su historia es misteriosa y
mítica", señaló en cambio Patrice Franceschi,
al hablar de la próxima etapa del viaje.
Los historiadores,
antropólogos y etnólogos continúan divididos
respecto del origen de los primeros pascuenses. ¿Llegaron
de la Polinesia, como sostiene la mayoría, o del subcontinente
sudamericano?.
Este misterio tiene
una imagen que lo representa: unas trescientas extrañas
estatuas de piedra basáltica, los Moais, centinelas que
dominan el Pacífico, al que sin embargo dan la espalda.
Fueron estas estatuas
las que hicieron famosa a la isla, bautizada con ese nombre por
haber sido descubierta un domingo de Pascua en 1722, pero llamada
más poéticamente Rapa Nui en polinesio.
La isla cuenta con
unos dos mil habitantes de origen polinesio (70%) y chileno -pero
también dos familias francesas recientemente instaladas-
que viven de la pesca y el turismo, ya que la tierra arrasada
por vientos no permite practicar la agricultura.
"¿Cómo
vive esta pequeña población sus propios mitos en
este trozo de tierra de 162 km2?. ¿Cuáles son las
relaciones entre las comunidades, su visión de la modernidad,
sus preocupaciones?. Todos estos son temas que estudiaremos",
concluyó el explorador.
Cada una de las
doce misiones de "al encuentro de los pueblos del agua",
efectuadas en este viaje de dos años, dará lugar
a un film de 52 minutos y a un libro.
-
- AFP
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