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Beagle-2
en ruta hacia Marte
- 19 dic
PARIS
PARIS,
Con la separación
sin tropiezos de la nave de aterrizaje Beagle-2, que debe posarse
el 25 de diciembre en el "planeta rojo", la misión
Mars Express, primera empresa interplanetaria exclusivamente
europea, franqueó una etapa delicada y decisiva este viernes.
Exactamente a la
hora prevista, 09h31 GMT, el módulo británico que
debe posarse el día de Navidad en Marte para intentar
buscar rastros de vida, pasada o presente, se despegó
del propulsor orbital de la sonda Mars Express a la que se había
fijado desde el 2 de junio, fecha del lanzamiento de la sonda
por un Soyuz-Fragata que despegó de Baikonur, en Kazajastán,
lo que representa un trayecto de 400 millones de kilómetros.
Después de
una delicada maniobra, Beagle-2, que no tiene sistema autónomo
de propulsión, fue liberado por el propulsor orbital en
el eje de la trayectoria que le permitirá alcanzar su
objetivo, en el lugar llamado Isidis Planitia, dentro de seis
días.
La Agencia espacial
europea (ESA) esperaba difundir algunas horas después
las primeras imágenes de la cápsula alejándose
del propulsor orbital, tomadas por minicámaras instaladas
en Beagle-2.
Comentando este
éxito desde Darmstadt (Alemania), donde se encuentra el
Centro de Control de la ESA, el director de los programas científicos,
David Southwood, expresó su "orgullo", destacando
"el excelente trabajo de equipo", antes de señalar
que esta etapa "sólo es un comienzo", en espera
de la fecha del 25 de diciembre.
"Estoy convencido
de que la madre y su bebé están bien", declaró
con humor Southwood, subrayando que la dificultad será
lograr que Beagle-2 se acerque a Marte con el buen ángulo
para posarse "suavemente".
El día de
Navidad, no sólo Beagle-2 debe posarse sin daños
en el suelo de Marte, sino que el propulsor orbital deberá
encender su motor principal para alcanzar su órbita de
revolución en torno a Marte, donde trabajará durante
por lo menos dos años.
A partir de ahora,
Beagle-2 y la parte orbital de la misión van a vivir sus
destinos separadamente, antes de reanudar contacto por radio
a mediados de enero.
Entre su despegue,
y hasta el despliegue de sus tableros solares en la superficie
de Marte, Beagle-2 deberá subsistir gracias a sus propias
baterías, cuya duración de vida no supera los seis
días.
Antes de Navidad,
mientras que los científicos maniobran el satélite
para alcanzar, en tres etapas, su órbita final, Beagle-2
atravesará etapas complejas y entrará en la atmósfera
del planeta rojo a una velocidad de varios miles de kilómetros
por hora. Además de su frenada atmosférica, su
velocidad será reducida por el despliegue de paracaídas.
En la parte final del acercamiento, se abrirán cojines
de aire para amortiguar su caída sobre el suelo marciano.
AFP
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