Ecuador DEBATE Nº 61
 
 COYUNTURA

LA POLITICA Y LA PICARESCA: REFLEXIONES SOBRE EL NO TAN NUEVO ORDEN DE LA "SOCIEDAD PATRIOTICA"

Fernando Bustamante Ponce

La estrategia política del presidente Gutiérrez y de su retinue consiste en usar la empresa política, los lazos de lealtad originados en matrices policiales y militares y el control de fidelidades y recursos coactivos que estos lazos hacen posibles, para forzar/implorar su entrada en el sistema de dominación corporativista/familiar que caracteriza al sistema social y político de este país.

El primer año del Gobierno del Presidente Gutiérrez ha permitido pasar al primer plano de la vida política a un personal inédito y desconocido. Su "modus operandi" y las prácticas a las que se entrega, en su afán de insertarse en el sistema de reparto del poder estatal y del poder económico, pueden ayudar a iluminar no sólo al propio Gobierno, sino ciertas estructuras de la acción política en el país. Este artículo intenta estudiar las prácticas que la Sociedad Patriótica ilustra, y busca al mismo tiempo investigar la lógica de los "ciclos de reemplazo" de las elites a lo largo de la historia política Ecuatoriana. Con ello no se pretende arrojar una luz sobre el conjunto de la actividad política en el país, ni proporcionar una explicación comprehensiva de su deriva presente. Se trata de un esfuerzo más bien "monográfico" por hacer uso heurístico de ciertas categorías sacadas de la historia literaria, sociológica y económico-política a fin de reflexionar sobre estas prácticas locales. No se pretende afirmar necesariamente que dichas prácticas son "instancias" o ilustraciones de dichas categorías, sino, por el contrario darles a estas un uso metodológico a fin de mostrar "por contraste" una versión o relato plausible sobre lo que realmente se está haciendo.

Una Reseña del "Lumpen" y la Política Ecuatoriana

El primer año de la gestión del Presidente Lucio Gutiérrez ha permitido asistir a una serie de fenómenos de la práctica política que generan inquietud en muchos observadores independientes y en las filas de la "intelligentsia nacional". En cierta forma, los roces continuos entre periodistas, analistas y comunicadores con el nuevo poder, son un testimonio de esta mutua incomodidad entre el nuevo equipo gubernamental y los centros de la opinión publica convencional. Al igual que en otras ocasiones, por ejemplo, bajo el efímero gobierno Roldosista, los lenguajes y códigos de acción de estos dos estamentos parecen por completo y recíprocamente alienados. En lo que sigue se hará un esfuerzo por traducir al lenguaje de los intelectuales, los códigos operacionales de algunos sectores "nuevos" que aparecen rodeando al Presidente y que constituyen su "retinue" (1).

Una primera cosa que salta a la vista y es materia de una primera elaboración crítico-discursiva, es el origen de muchos de estos elementos: su carácter "advenedizo", su falta de refinamiento en las artes y saberes de la política oficial e institucional. Su acción política reviste a menudo las formas del más craso "arribismo" o de un osado "aventurerismo". En suma, se presentan a la escena pública revestidos con el traje grosero del "parvenu" y con sus métodos rustico, palpable y mal pulido por la ausencia de una formación que solo da la larga experiencia de la política o el nacimiento en los estratos de los cuales se recluta habitualmente el personal de esta última.

Asimismo, la obviedad de sus prácticas depredadoras, de sus indelicadezas, de su confusión entre lo público y privado, la ostentosa estilística pueblerina de sus gestos y palabras, su familismo extendido mal disimulado; nos presentan una imagen en la cual las prácticas usuales de las elites tradicionales se nos presentan reflejadas en un espejo grotesco y sin pulimento. Algo muy similar se dio en el breve Gobierno del Presidente Bucaram: allí también, el horror y la repugnancia hacía el Presidente y su entorno eran con frecuencia fruto de la incapacidad de éste para presentar una versión "refinada", o sea bien disimulada, amanerada y estilísticamente idónea de la praxis habitual de las elites políticas y sociales(2). Tal como se ha podido ver,(3) la corrupción , el nepotismo, el favoritismo sobre la base de lealtades personalistas, el desprecio por las formalidades del estado de derecho, etc., no son atributo exclusivo de los "populismos rudos", más en ellos se representan sin maquillaje ni agradables modales del disimulo. Para la resistente cultura interpersonal heredada del barroco, la superficie es el contenido, y lo correcto se juega en la destreza representativa del yo en el escenario del "gran teatro del mundo".

En realidad la crítica a los populistas termina en una mera repugnancia ante lo chabacano de la presentación, más que en una crítica al fondo o naturaleza sustantiva de la acción, que, en definitiva no es muy diferente por su naturaleza a la consuetudine de las elites tradicionales. En definitiva, es necesario alejarse de una visión que presenta al "rudo" populismo familista de los nuevos grupos gobernantes como alteridad frente alguna otra forma de conducir los asuntos públicos, de la cual el personal desplazado sería un putativo representante.

Aquí no se trata de oponer a unos "advenedizos" que actúan de una manera y a un "establishment" que expresaría algún otro sistema de procedimientos o una praxis política cualitativamente diferente. Más bien lo que debemos hacer es aprovechar la evidencia y claridad con que estas prácticas se presentan en la de los "parvenus", para entender mejor ciertos rasgos de la política en su conjunto y de la consuetudine de las elites tradicionales y de sus modos de renovarse y reacomodarse periódicamente.

Se podría intentar un abordaje propiamente sociológico de la cuestión y adelantarse en mostrar que la historia de Lucio Gutiérrez es un cuento tantas veces contado. En efecto, si se estudia la historia Ecuatoriana, se verá que desde el Ejército Bolivariano en adelante, el Ecuador ha sido periódicamente y cíclicamente "asaltado" por grupos de modesto origen y de carácter periférico al poder establecido y al núcleo duro del poder social y económico dominante. Las elites Ecuatorianas, contrariamente a ciertos


1 Este "galicismo" se refiere a algo así como un conjunto de seguidores personales que rodean al gobernante o político y que se hallan vinculados a éste por lazos de afecto, lealtad, favoritismo y confianza subjetiva, más que por carrera, meritos o peso político propio. Es el equivalente al cuerpo de cortesanos de ciertos monarcas, o a la guardia de guerreros que rodean al líder militar en estados castrenses.
2 Esta "repugnancia" ha sido bien descrita por Carlos de la Torre , en Carlos De La Torre; "Abdala es el Repugnante Otro"; en Felipe Burbano de Lara (comp.), Democracia, Gobernabilidad y Cultura Política; FLACSO-Ecuador, Quito; s.f.
3 Ver; Fernando Bustamante, "Cultura Política y Ciudadanía en el Ecuador", en Felipe Burbano de Lara (comp.); Op. Cit.

 
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