Ecuador DEBATE Nº 61
ENTREVISTA
ENTREVISTA
- Seguridad ciudadana y políticas públicas
Entrevista a Mariano Ciafardini*
Ecuador Debate: El tema de la seguridad en general y específicamente de la seguridad ciudadana se ha convertido de agenda gubernamental; un tema de preocupaciones intelectuales, académicas y por supuesto se ha constituido en centro de análisis-reflexión, donde se conjugan distintos tipos de posturas. La experiencia Argentina es muy novedosa en términos de propuestas. ¿Cuál es la experiencia reciente en este tema desde la construcción de políticas públicas de seguridad?.
Mariano Ciafardini: En Argentina todo está en proceso de construcción o reconfección de políticas después de la crisis conocida por todos que tuviera que haber un antes y un después, una interrupción de la vida institucional a partir de la renuncia forzada del Presidente de la Rúa y una explosión popular, mostrando desconfianzas en todas las autoridades en general.
A partir de ahí con el nuevo gobierno se han puesto en marcha una cantidad de empeños, se han reformulado políticas públicas en todas las áreas. Nosotros veníamos ya trabajando desde antes con un perfil más bajo, no a nivel de una política nacional, pero veníamos haciendo experiencias piloto en áreas geográficas reales y experiencias reales a partir de mi actividad en una dirección dentro del Ministerio de Justicia y Seguridad. Se llama Dirección de Política Criminal, donde ya veníamos ensayando unos esquemas, unas ideas y unas estrategias y habíamos llegado incluso a darle forma institucional a lo que se llama Plan Nacional de Prevención del Delito. Este plan recién ahora con el nuevo gobierno ha adquirido la dimensión de un plan nacional real.
¿En qué consiste este plan que apunta a redefinir las estrategias de seguridad? Fundamentalmente se podría resumir en dos o tres principios básicos: uno básico es que estamos incluyendo en la discusión y en las prácticas reales de prevención del delito a acciones de desarrollo social concretas. Estamos invirtiendo dinero, planes, programas que son tradicionalmente manejados por los Ministerios de Trabajo y Desarrollo Social; hemos reclamado una parte para acompañar las acciones de todos los ministerios de Desarrollo Social y una estrategia de prevención del delito que es manejada por los Ministerios de Justicia, Seguridad, y por las gobernaciones mediante un paquete de recursos para acciones sociales.
Esto es importante y además por el hecho de que está dando a esa estrategia el mismo rango de las cuestiones directamente vinculadas o tradicionalmente ligados a la seguridad; es decir las estructuras judiciales, policiales, las estrategias policiales, la inteligencia policial, etc. Esto es un dato.
ED: Hay una cuestión importante en términos de imagen, por lo menos fuera de Argentina. Se tenía una imagen de que el país no presentaba altos niveles de corrupción, injusticia y de inseguridad. Se concebía una Argentina más bien relativamente estable con este tipo de problemas, de una legitimidad, diría de la justicia, de la policía en el tratamiento de esto. Desde cuándo cambió esta imagen.
MC: La década de los noventa fue particularmente trágica para todas las cuestiones de seguridad en Argentina, empezando por el hecho de que entre los años aproximadamente 94 y 97 se cuadruplicó y quintuplicó la cantidad de hechos delictivos, sobre todo delitos contra la propiedad. Lo que aumentó la violencia en los hechos delictivos y empezó a aparecer una gran vinculación de sectores policiales con algunos hechos delictivos graves. Hizo explosión a fines del gobierno de Menem y justamente ésta fue una bandera de la alianza, la lucha contra la corrupción. Y ahora últimamente se ha agudizado a partir de que se ha descubierto los primeros meses de gobierno, incluso en los últimos meses de gobierno de transición, la participación directa de sectores policiales en secuestros, en hechos de sangre; es decir, está quedando a la luz la degradación de una organización político policial corrupta, que al no poder actuar, al quedarse anquilosada y atada al pasado en las circunstancias, empezó a producir cada vez más hechos de corrupción que han salido a la luz. Este es el otro tema del Plan de Prevención del Delito, cómo hacer para que las cuestiones de seguridad, que tradicionalmente se delegaban en forma automática a las policías, se manejaban autónomamente, es decir no eran casi cuestiones de gobierno las cuestiones de seguridad, eran cuestiones policiales, cómo hacer para transformar esto y empezar a gobernar políticamente la seguridad que es en última instancia una responsabilidad real del gobierno, una responsabilidad del mandato popular. Las campañas políticas generalmente se hacen diciendo que se va a terminar con los problemas de inseguridad pero después resulta que el gobernante que ha prometido durante la campaña delega en la policía algo que él prometió hacerse cargo; cómo hacer en la práctica y esto es lo que estamos transformando, el hecho de que exista un plan que no fue elaborado en la policía sino que fue elaborado en los organismos políticos.
El hecho de la conformación de conducciones del Ministerio de Seguridad y de conducciones directas y reales a la policía está mostrando esta transformación que recién es incipiente, pero que apunta a quitarle a la policía la autonomía política y sobre todo a partir de empezar a quitarle el monopolio de la información, porque sobre todo a partir de Foucault, ha quedado bien claro que para tener poder real y para tener gobierno real tienes que manejar el conocimiento de la información y esta es una realidad no solo filosófica, sino que es una realidad tangible. Eso lo sabe cualquiera que ejerce un poder, lo primero es saber mas que la policía, el gobierno político tiene que saber más que la policía lo que está realmente pasando en la calle para poder gobernar.
ED: Podría decirse que en los períodos Menemistas, sobre todo en el segundo, se articuló una especie de gangsterismo político, de mafia política.
MC: Sí, yo diría que esto es anterior, en todo caso en el período Menemista lo que sucedió es que se agudizó profundamente, pero esto es ya desafortunadamente una tradición de las políticas, no creo que solo de Argentina sino de muchos países, en donde la miseria y la pobreza han permitido clientelismo político, extorsión política en el sentido famoso, aprovechando la desesperación de los sectores marginales, el hecho de ganarse el apoyo a partir de promesas, de beneficios concretos a un sector o a otro y todo esto ha estructurado una forma de hacer política. Y paralelamente no es una forma de financiar una política a partir de negocios ilícitos en algunos casos vinculados con la droga en otros casos vinculados con otros hechos delictivos como robo de automotores, con cualquier otra afluencia de dinero en una convivencia entre sectores corruptos de la policía, sectores políticos corruptos. Todo esto ha estructurado una madeja de corrupción y de clientelismo, que ha deformado el panorama real de la seguridad.
Entonces viene otra cuestión, así como también hay que pasar el gobierno de la seguridad al gobierno político, habría que agregar gobierno político. Inevitablemente es un gobierno interagencial e inevitablemente es un gobierno interjurisdiccional. No puede haber competencias en materia de seguridad, separadas unas de otras de acuerdo a los distintos niveles gubernamental, nacional, estadual,
* Subsecretario de Política Criminal. Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos. República Argentina.
<----