Ecuador DEBATE Nº 61
 
 DEBATE AGRARIO

Mercados, mercadeo y economías campesinas*

Manuel Chiriboga**

Las organizaciones económicas campesinas pueden jugar papeles centrales en solucionar las fallas de mercado, bajar los costos de transacción y lograr la vinculación de los productores campesinos con los mercados colectivos. Ello pueden lograrlo al concentrar la producción de los campesinos asociados, homogeneizarla, darle valor agregado y distribuirla entre agro-procesadores o intermediarios. También pueden posicionarse hacia delante, en las cadenas y circuitos de comercialización; y aún, organizar sus propios nichos de mercado en términos de establecer sus marcas, promocionarlas ante grupos de consumidores interesados en consumir productos diferenciados.

Este corto trabajo busca planear algunos aspectos del funcionamiento de los mercados para las economías campesinas y sus implicaciones para estrategias de mercadeo que tengan sus organizaciones económicas. Es un trabajo que fundamentalmente busca abrir un debate y una discusión, revisando en parte la literatura reciente sobre los temas. Las referencias empíricas que utilizamos buscan fundamentalmente reforzar los argumentos que hacemos, más que hacer una discusión sobre casos específicos.

La necesidad de esta discusión surge de la creciente importancia que investigadores y agentes de desarrollo rural buscan dar a los mercados. Si hasta hace poco la articulación con los mercados era vista como parte de los problemas de la economía campesina, hoy en día producir en función de los mercados parece ser la consigna de las propuestas de desarrollo rural. Sin embargo se conoce poco sobre los mercados y su funcionamiento, las variables a considerar en su análisis y las transformaciones que esos mercados están conociendo. Ello hace que esta revisión se vuelva extremadamente importante.

Los mercados

De acuerdo a W. Schultz (1974), el mercado es una institución que integra las actividades de las empresas y de las economías domésticas por medio de los precios relativos. Esta puede ser formal o informal, libre o administrada por una institución pública o privada o un gremio de productores o por una combinación de ellas y puede tener una amplitud local, regional, nacional o internacional. De hecho, en los mercados juegan papeles diversos tanto el sector privado: productores e intermediarios, como el Estado y las organizaciones de productores, en temas tales como la fijación de precios, la información, la calidad de los productos transados, la inversión pública en infraestructura, el establecimiento de normas, etc., como lo estableciera J. Escobal 1994 y que se reproduce en el Diagrama 1, de este artículo.(1)

En cuanto a los precios, el presupuesto es que la interacción entre la oferta y la demanda será el que más eficientemente los determina. Obviamente esa oferta y demanda está condicionada por factores de política macro: precios del dinero, tasa de cambio, salarios, políticas de comercio exterior, así como por factores vinculados a la infraestructura de comunicaciones, disponibilidad de transporte y aun por factores como el tipo de producto y su perecibilidad o su estacionalidad. Igualmente reflejan el poder relativo de los participantes, en que muchas veces empresas o intermediarios dominan los núcleos principales de la actividad y ejercen de esa manera un poder enorme de tipo monopsónico u oligopsónico.

Una distinción básica en el análisis de los mercados han sido las variables espaciales y de localización. Schultz (1974) por ejemplo distingue la situación de los mercados con relación a su cercanía o lejanía de los centros urbano industriales, diferenciando entre mercados centrales y mercados periféricos. Por su parte la FAO (1994), señala que la distribución socio espacial de la población incide en forma directa en la escala de las operaciones, las modalidades de relación con los consumidores, las formas de competencia, las calidades, los precios y los tipos de productos. Ello tiene que ver con temas de cercanía con los mercados, no solamente de productos, sino del conjunto de factores de la producción. Esto a su vez está vinculado a la calidad y cobertura del sistema de carreteras, otros medios de transporte, pero crecientemente también de conexión con la red eléctrica y de teléfonos.(2) Existe por lo tanto una territorialidad en los mercados que tiene que ver con la localización y características específicas de cada zona: agro ecológicas o sistema de carreteras o de comunicaciones eléctricas y telefónicas, por ejemplo.


* Una versión anterior de este documento fue preparado como documento inicial de discusión con el proyecto IICA ­ Maquita Cusunchic y financiado por COSUDE. El contenido refleja exclusivamente las ideas del autor.
** Investigador de Rimisp y miembro del CAAP. mchiriboga@rimisp.org
1 Es importante diferenciar entre instituciones y organizaciones. De acuerdo a Appendini las mejores definiciones son las siguientes:
Instituciones. Las instituciones son estructuras de tipo regulativo, normativo y cognoscitivo que dan estabilidad, coherencia y significado al comportamiento social. Las instituciones son transportadas por diferentes medios: cultura, estructuras y rutinas (Scott, 1995, p. 33).
Organizaciones. Las organizaciones son entidades construidas en torno a procesos definidos que aseguran el logro de objetivos determinados. La estructura organizacional se basa en la definición de roles y funciones distintas y las reglas organizativas deben asegurar un desempeño confiable (adaptación de Scott, 1995, pp. 48-49).
2 En el caso de Ecuador y de acuerdo al último censo agropecuario el 71,3% de las fincas se encuentran a menos de un kilómetro de una carretera (Ver Anexo No. 1), mientras que para 1974 en que se hizo el censo anterior, apenas un 45,7% lo estaba a esa distancia. No parece haber un sesgo anti pequeña propiedad en cuanto a distancia, pero con seguridad si con relación a la calidad de la vía y la distancia a los principales centros de consumo, procesamiento y puertos de embarque, respecto a los que empresas agropecuarias se encuentran más cercanas. En lo que hace a electricidad, como puede verse en el Anexo No. 2, el déficit en las zonas rurales es importante, siendo más grave el de telefonía entre pequeños productores rurales.

 
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