Ecuador DEBATE Nº 62
 
 TEMA CENTRAL

¿POR QUÉ SE DESLEGITIMA LA DEMOCRACIA? EL DESORDEN DEMOCRÁTICO

J. Sánchez Parga*

Tres factores deslegitiman actualmente la democracia en el mundo y podrían contribuir de alguna manera a su futura liquidación: sus malos gobiernos y más exactamente las malas políticas gubernamentales; su generación de crecientes e ilimitadas desigualdades; y finalmente las violencias con las que se imponen y mantienen las democracias por la fuerza. Además de estas tres razones que explican la actual deslegitimación de la democracia, cabe preguntarse en qué medida la democracia se ha vuelto incompatible con el nuevo modelo de sociedad post-societal y de "sociedad de mercado". Lo que conduciría a sostener que tampoco la democracia podrá ser lo que hasta ahora había sido en el nuevo orden global. En el caso de América Latina y en particular de los países andinos hay que añadir un importante factor institucional que condiciona los otros, y que hemos convenido en llamar "el desorden democrático".

Que la democracia se ha deslegitimado en el transcurso por lo menos de la última década es una constatación, de la que se han dado ya muchas pruebas y demostraciones. La bibliografía sobre el asunto es bastante ilustrativa, y las más recientes encuestas de la opinión pública son una elocuente y generalizada expresión de ello1. En América Latina la insatisfacción democrática ha pasado del 56% en1997 al 66% en el 2003, mientras que las preferencias democráticas han descendido en el mismo período del 62% al 53%. En Ecuador el apoyo a la democracia se ha reducido del 52% al 46%, mientras que la satisfacción democrática bajó del 34% al 23% entre 1996 y 20032. Es importante resaltar a partir de los sondeos de opinión: a) que no es tanto la democracia como sistema político o régimen de gobierno que se encuentra deslegitimada, sino los gobiernos democráticos y más exactamente sus políticas gubernamentales. De hecho el 52% de la opinión pública latinoamericana prefiere gobiernos no democráticos, pero que resuelvan los problemas económicos.

No hay que limitar la deslegitimación de la democracia a factores extrínsecos a la democracia ni tampoco a las particularidades o condicionamientos sociales de las "nuevas democracias" como son la mayoría de las latinoamericanas según sugiere Weffort, al considerar que siempre fueron democracias no democráticas, ya que su formación socio-económica, política y cultural, el lastre de su pasado autoritario personalista y clientelista y sus precariedades institucionales han impedido tanto su consolidación como la democratización de su sociedad y cultura3. Sin cuestionar la influencia de estos factores en la limitada o fracasada consolidación democrática en muchos países, sin embargo son otras hoy las razones y fuerzas que aceleran el fracaso y consuman la deslegitimación de las democracias en todo el mundo, teniendo en cuenta que se trata de factores intrínsecos a la misma democracia.

Mientras que la deslegitimación democrática se manifiesta en las democracias desarrolladas por la inestabilidad de sus modelos de gobierno (frecuentes cambios del partido e ideología gobernantes) y por una degradación de sus principios y valores democráticos (gobiernos que gobiernan contra la mayoría de la opinión pública generando inequidad, inseguridad y reducción de libertades ciudadanas), en las "nuevas democracias" , que se introducen en la década de los 80 en muchos países latinoamericanos y del Tercer Mundo la deslegitimación democrática se expresa: a) con la caída o derrocamiento anticonstitucional de los gobiernos, en base a "golpes de Estado" institucionalistas, que lejos de abolir el régimen democrático se limitan a eliminar el gobierno democrático; b) con umbrales de violencia y de rebelión sociales que hacen ingobernable la sociedad, en razón de los crecientes acosos y hostigamientos no sólo a los gobiernos sino también al orden social en su conjunto, creando situaciones de subversión y guerra civil.

El "desencantamiento democrático" consecuencia de la no-consolidación de las transiciones democráticas comenzó a resonar ya a inicios de los 90 en América Latina, y desde hace más de una década se viene reflexionando sobre la "deslegitimación de la democracia", seguimos preguntándonos "de qué democracia hablamos" o "¿qué es o no es la democracia? 4. Muchos autores insisten en que la "democracia procedimental" 5. ni justifica ni garantiza su legitimidad y tampoco su "eficiencia económica". Por eso ha llegado la hora de establecer con precisión las razones del fracaso democrático y de la deslegitimación de la democracia, no fuera de la democracia y en causas externas, sino precisando los factores que internamente la deslegitiman.

1. Dictadura Económica de los Gobiernos Democráticos

El principio de deslegitimación de la democracia fue establecido hace veinticinco siglos por Aristóteles y sigue siendo válido en nuestros días: "la democracia será destruida por su mal gobierno" 6. Ya este planteamiento introduce la distinción entre la democracia como sistema político o régimen de gobierno y su gobierno o políticas gubernamentales. No hay propiamente buenos o malos gobiernos y gobernantes sino buenas o malas políticas gubernamentales. Y lo primero que hay que definir es cómo se mide la bondad o maldad de dicha gubernamentalidad7. La única apreciación política justa que se puede establecer sobre la bondad o maldad de los hechos políticos, sus procesos y realidades, consiste en saber


* Investigador del CAAP.
1 Para un primer cuestionamiento nos remitimos a Qué Democracia. ECUADOR DEBATE, n.42, Diciembre, 1997. Para una ampliación más reciente del tema cfr. J. Sánchez Parga, "Pugna de intereses y desconsolidación de la democracia", en Ecuador Debate, n. 51, 2000; "Desconsolidación democrática y destrucción del sistema político", CAAP, 2003.
2 CLACSO, Latinobarómetro 2003. Informe Resumen. La democracia y la Economía. www.latinbarometro.org Octubre 2003.
3 Fr. C. Weffort, "Les démocraties nouvelles: analyse d´un phénomene" en Revue Internationale des Sciences Sociales, n. 45, 1993: 289-302.
4 R. Munck, "After the Transition: Democratic Disenchantement in Latin America", en European Review of Latin American and Caribean Studies, n. 55, 1993; F. Moran señala cuatro causas extrínsecas de la deslegitimación democrática: a) el cambio en el sistema internacional; b) mutación de la situación económica y agotamiento de los modelos económicos; c) el rápido cambio en los valores y la ética social; d) decline de la urgencia de ciertas instituciones ("La deslegitimación relativa de la democracia", en Claves de la razón práctica, n. 33, 1993.
5 Cfr. Ph. Schmitter & T. Karl, "What Democracy Is... and Is Not", en Journal of Democracy, vol. 2, n. 3, 1991.
6 Política, V,II, 1302b. El verbo "diaphthero" significa tanto "destruir" como "corromper". El sentido que después sería retomado por Maquiavelo significa la destrucción de la democracia mediante la corrupción de sus instituciones por parte de los mismos gobiernos democráticos. Las referencias a Aristóteles no responden hoy a un prurito de erudición, cuando la actual economía política redescubre la actualidad de su pensamiento: cfr. Arnaud Bethoud, "L´économie politique redécouvre t-elle Aristote?", en Revue du MAUSS, n. 15-16, 1992.
7 Adoptamos el concepto de gubernamentalidad de Foucault para significar las políticas y programas ejercidos por un gobierno, para diferenciarlo de la idea de gobernabilidad, por encontrarse ideológicamente manipulado como mostraremos de nuevo más adelante, y cuyo sentido específico se refiere a las condiciones y posibilidades que tiene una sociedad de ser gobernada.

 
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