Ecuador DEBATE Nº 52
 
 COYUNTURA NACIONAL

Dolarización: del vértigo devaluador a la pérdida de competitividad

Wilma Salgado

A un año de aplicada la dolarización, la medida no ha permitido controlar la inflación, no ha reducido las tasas de interés que se han alejado de las vigentes a nivel internacional, y en lugar de registrarse un auge de la inversión productiva, que habría permitido la generación de nuevas fuentes de trabajo para los ecuatorianos, la inversión continúa deprimida y existe el riesgo de que se comprima mucho más. Por añadidura, se está produciendo una acelerada pérdida de competitividad de los productores locales frente a los del resto del mundo, que se refleja en el encarecimiento de los costos de producción locales debido a la inflación local que es mucho más elevada que la internacional.

El argumento fundamental por el cual se adoptó al dólar norteamericano como moneda nacional, en reemplazo del sucre, fue el de que los ecuatorianos contaríamos con una moneda estable, que nos permitiría, poner fin al vértigo de la devaluación y de la inflación, - vividas en 1999-, lo cual tendría dos importantes efectos:
· Por una parte, evitaría la erosión del poder adquisitivo de las remuneraciones. Los trabajadores recibirían sus ingresos en dólares norteamericanos, moneda estable, sin necesidad de migrar a los Estados Unidos y otros países; y,
· Por otra parte, se reducirían las tasas de interés a los niveles internacionales, al eliminarse el riesgo cambiario, lo cual iba a permitir, según los promotores de la dolarización, un auge de la inversión en el Ecuador, con la consecuente generación de puestos de trabajo y aumento de la capacidad productiva local.
A un año de aplicada de hecho la dolarización, a partir del 9 de enero del 2000, la medida no ha permitido ni controlar la inflación, ni reducir las tasas de interés, que se han alejado mucho más de las vigentes a nivel internacional, y en lugar de registrarse un auge de la inversión productiva, que habría permitido la generación de nuevas fuentes de trabajo para los ecuatorianos, la inversión continúa deprimida y existe el riesgo de que se comprima mucho más, debido a la acelerada pérdida de competitividad que están registrando los productores locales, frente a los productores del resto del mundo, que se refleja en el encarecimiento de los costos de producción locales, debido a la inflación local mucho más elevada que la internacional.
Por otra parte, la dolarización, aunque limitó severamente la capacidad de intervención del Estado en la economía a través de la anulación de las políticas monetaria, cambiaria y crediticia, que implica la dolarización, no eliminó al prestamista de última instancia para el sistema bancario, sino que dicha función la ha asumido el Ministerio de Finanzas, aunque todavía en forma compartida con el Banco Central. El Estado continuó en el año 2000 realizando transferencias masivas hacia el sistema bancario, con el argumento de capitalizar bancos y/o de devolver depósitos a los clientes perjudicados de los bancos en manos de la AGD. El Estado, de esta manera, está asumiendo los pasivos de los bancos frente a los depositantes, mientras los ex - accionistas de dichos bancos conservan la propiedad de las empresas que recibieron dichos depósitos en forma de créditos, cuya condonación están buscando. Trasladar los pasivos al Estado, esto es a la población ecuatoriana, mientras conservan la propiedad de los activos, sería el negocio del siglo, de los ex - accionistas de los bancos actualmente en manos de la AGD.
Economía en estanflación
En el año 2.000, el Ecuador volvió a romper récord en América Latina por su situación de estanflación - estancamiento con inflación- a pesar del excelente precio vigente en el mercado internacional, para uno de sus principales productos de exportación, el petróleo, de US$ 25 dólares por barril en promedio en el 2000, frente a un precio promedio de US$ 15.5 en 1999, lo que significó ingresos por 2.144 millones de dólares (831 millones más, esto es 63%, que los ingresos registrados en 1999, que fueron de US$ 1.312.3 millones).
La inflación ascendió a 91%, frente al 9.5% promedio de la región, cifra muy significativa sobre todo considerando que se trató de una inflación sobre la base de precios expresados en dólares, una vez suprimida la moneda nacional y adoptado el dólar norteamericano como moneda de circulación nacional. En cuanto al crecimiento económico, mientras América Latina registró una satisfactoria tasa de 4% anual en promedio, el Ecuador permaneció estancado, con un crecimiento nulo (cero), lo que significa que en términos per cápita, el PIB del Ecuador continuó comprimiéndose.
La adopción de una moneda fuerte como el dólar norteamericano en reemplazo de la moneda nacional - el sucre- no permitió la estabilidad de los precios, como se esperaba, sino que el dólar perdió poder adquisitivo en el mercado local - desvalorizándose -, mientras mantuvo su poder adquisitivo en los mercados internacionales, en especial en el mercado norteamericano, país de origen de la moneda, en donde la tasa de inflación en el año 2000, fue del 3.4%. La tasa de inflación registrada en el Ecuador equivalió a 26 veces la tasa de inflación de Estados Unidos.
Este doble comportamiento del mismo signo monetario, en el mercado interno y en el mercado internacional, dio lugar en forma simultánea a la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos de los consumidores en el mercado interno, y a la pérdida de competitividad de los productores locales frente a los productores en el resto del mundo.

Pérdida del poder adquisitivo de los ingresos

El poder adquisitivo de los ingresos de los ecuatorianos, a pesar de estar denominados en dólares norteamericanos, se comprimió en la misma proporción en que aumentaron los precios al consumidor, 91%. Si bien, la inflación en el año 2000 se atribuyó de manera preponderante al rezago de los precios en 1999 (inflación solamente del 60.5%), frente a la sobredevaluación monetaria registrada (del 198%), el hecho de que se registre una inflación en base a precios denominados en dólares norteamericanos, mostró que la estabilidad del poder adquisitivo no es un atributo del papel moneda - cualquiera que sea el nombre de este papel -, sino que es un atributo de la economía. Si la economía es estable, la moneda que circula en esa economía también lo es. El poder adquisitivo del mismo papel moneda en el año 2000, evolucionó de manera distinta en dos economías diferentes, la ecuatoriana y la americana.


1 La magnitud de la tasa de inflación registrada en el Ecuador, en base a precios denominados en dólares, plantea problemas metodológicos de tratamiento de información muy importantes, más aún tomando en cuenta la enorme diferencia frente a la tasa de inflación en Estados Unidos. Cuáles son los ingresos reales de los ecuatorianos en el año 2000?
2 Hay que destacar que no se justifica el pago de un servicio del Ministerio de Finanzas al Banco Central por la tenencia de Bonos AGD, puesto que el Banco Central recibió dichos bonos a cambio de sucres emitidos en forma inorgánica, cuyo costo fue trasladado en forma automática a la población, con la devaluación que provocó. Los deudores de los bonos AGD son los ex accionistas bancarios de los bancos que recibieron los recursos entregados por el Banco Central, no el Ministerio de Finanzas que emitió dichos bonos, y los acreedores somos los afectados por la devaluación, inflación y recesión y no el Banco Central, que es únicamente el depositario, no el propietario de dichos bonos. Que el Ministerio de Finanzas pague el servicio de esos bonos al Banco Central, equivale a trasladar nuevamente su costo a la población, duplicándose su impacto negativo, mientras los ex accionistas de los bancos ahora en manos de la AGD, que recibieron esos recursos, no han sido topados.
 
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