Ecuador DEBATE Nº 62
TEMA CENTRAL
BOLIVIA: LA EROSION DEL PACTO DEMOCRATICO
Stéphanie Alenda1
Tras dos décadas de un pacto democrático que permitió la gobernabilidad de Bolivia, éste se deteriora y culmina con una crisis de legitimidad del sistema político. La estabilidad política y la relativa institucionalidad logradas tras la reforma económica de 1985, son cuestionados desde actores sociales movilizados tras demandas sociales y étnicas. Los partidos políticos revelan sus aspectos caudillistas y clientelares que les impiden forjar un consenso democrático.
INTRODUCCION
La estabilidad política que caracterizó Bolivia desde 1985 puede parecer sorprendente2 considerando la turbulenta transición democrática que vivió este país entre 1977 y 1982, la cual no dejó presagiar el desarrollo de un sistema de partidos moderado, una sucesión de elecciones libres, competitivas y limpias en 1985, 1989, 1993, 1997 y 2002 o una alternancia en el poder garantizada por el Congreso3. Desde 1985 en efecto, se llevó a cabo uno de los procesos más intensos de reformas políticas comparado con otros países de la región4, que culminó en la renovación del Congreso en 2002, con un tercio de representantes indígenas. Sin embargo, la estabilidad dependió también de mecanismos de absorción del conflicto que terminaron agotándose, como mostró en 2003 el trastorno del sistema: el gobierno de Sánchez de Lozada perdió la conducción del país los 12 y 13 de febrero y colapsó en octubre.
En este artículo, exploraremos las formas de legitimación del sistema político boliviano, desde una perspectiva sociológica, es decir enfocando dos mecanismos centrales que concurrieron a la desactivación de las tensiones sociales durante alrededor de veinte años: la coerción ejercida por los gobiernos de turno y el encauzamiento de la protesta, fruto de los movimientos neopopulistas de los noventa. Al mismo tiempo que operaron como amortiguadores del conflicto, estos dos actores socavaron por sus prácticas el pacto democrático, que consistió en una democracia "formal" (reducida a un marco de reglas y procedimientos formales), estabilizada desde 1985. El agotamiento de estas formas de regulación desde fines de 1999 contribuyó también a la revitalización del movimiento sindical (cocaleros, aymaras del altiplano y más recientemente Central Obrera Boliviana) y explica en parte la actual radicalización de la sociedad.
La construcción de la estabilidad
A partir de 1985, se abre el ciclo de la llamada « democracia pactada ». Se asienta un sistema de presidencialismo parlamentarizado, en el cual el Congreso cumple un rol decisivo en la selección de los presidentes con la formación de mayorías parlamentarias. Estos pactos garantizaron la alternancia en el poder de tres principales fuerzas políticas: el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), el partido más antiguo creado en 1941, de corte populista; el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), que nace en 1971 como un partido de izquierda de raigambre marxista; y la Acción Democrática Nacionalista (ADN) que desde su fundación en 1979 defiende la economía de mercado y la democracia representativa.
El Pacto por la democracia, suscrito por Víctor Paz Estenssoro (MNR) y el general Banzer5 (ADN) (ver cuadro Nº1) dio pautas para la reorganización democrática del país, con la adopción de un paquete de reformas que redefinieron el papel del Estado, en función de las reglas del libre mercado (decreto 21060). El recobrar la estabilidad económica creó condiciones favorables para la consolidación político-institucional que prosiguió la administración ulterior (1989-1993)6, fruto de un acuerdo entre el MIR partido que se había destacado por su lucha contra la dictadura de Banzer y la ADN. Esta coalición permitió a la tercera mayoría (la de Jaime Paz Zamora), llegar al poder con sólo el 19,6% de los sufragios.
La holgada mayoría con la cual Sánchez de Lozada ganó las elecciones en 1993 (33.8%) facilitó todavía más la profundización de las reformas anteriores. El sector privado vino a ocupar el lugar protagónico que le asignaba el decreto 21060 con la promulgación de la Ley de Capitalización, y se redefinió la arquitectura del Estado con la Participación Popular (1994), ley de « descentralización del poder y de los recursos»7. Los municipios recibieron un fortalecimiento tanto económico como institucional. La ley estableció un cálculo del presupuesto en función del número de habitantes, corrigiendo de esta forma los desequilibrios históricos entre las zonas rurales y urbanas. Tuvo también como meta ampliar la participación de las comunidades indígenas y campesinas en las decisiones políticas del país, haciendo del multiculturalismo un principio reconocido por la Constitución 8.
A diferencia de las elecciones de 1993, las presidenciales de 1997 dieron las primeros señales de desgaste del sistema de gobierno. Banzer fue electo con tan sólo el 20,8% de los votos, cuya dispersión condujo a la formación de la alianza más amplia de los años de democracia: la "megacoalición" 9, integrada entre
- 1 Docente-investigadora, departamento de Ciencia Política, Instituto de Asuntos Públicos, Universidad de Chile. Doctora en Sociología (Universidad de Lille1, Francia). Actualmente es docente-investigadora del Instituto de Asuntos Públicos (departamento de Ciencia Política), Universidad de Chile. Editora de la revista Política del departamento de Ciencia Política del Instituto de Asuntos Públicos y es co-investigadora del proyecto Fondecyt "Instrumentalización de redes sociales y lógicas electorales: la dimensión estructural de la movilización colectiva en movimientos neopopulistas chilenos". Ha publicado varios artículos entre los cuales se destacan "Bolivie les limites de la consolidation institutionnelle : l'érosion du pacte démocratique", Problèmes d'Amérique Latine, n°49, París, verano 2003. "Conciencia de Patria: une forme originale de clientélisme au sein d'un parti politique", Problèmes d'Amérique Latine, n°32, enero-marzo de 1999, pp.99-114.
- 2 Scott Mainwaring, "The surprising resilience of elected governments", Journal of Democracy, volumen 10, Número 3, Julio 1999, p.105.
3 René Antonio Mayorga, en "The Third Wave of Democratization in Latin America", editado por Scott Mainwaring y Frances Hagopian, Cambridge University Press (por publicarse).
4 PNUD, Informe de Desarrollo Humano en Bolivia 2002, "Capítulo 3: Capacidad institucional y política", p. 20.
5 La dictadura del general Banzer (1971-1978) fue la dictadura más larga del largo periodo de gobiernos militares que tuvo Bolivia durante el siglo XX.
6 Margot Soria Saravia, Democracia e izquierda en Bolivia, Ed. Artes gráficas Sagitario, La Paz, 2002, p. 134.
7 Gonzalo Sánchez de Lozada citado por Salvador Romero Ballivián, Geografía electoral de Bolivia, La Paz, Caraspas-Fundemos, 1998, p. 38.
8 Ley de Participación Popular, Ley 1551 del 20 de abril de 1994.
9 Véase cuadro n°1 y glosario de las siglas al final del artículo.
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