Ecuador DEBATE Nº 63
 
 TEMA CENTRAL

tres países originalmente organizaron el reclutamiento de esos trabajadores, hasta que eventualmente se consolidó un conjunto de flujos, de algún modo, autónomo. Suecia recibe un 93% de inmigrantes Finlandeses. En Suecia como en los otros países hay una gran expansión del área de reclutamiento para incluir trabajadores de los países tradicionalmente exportadores de mano de obra del Mediterráneo.

La tendencia a una mayor diversificación de los destinos de los flujos de migración sugiere que se está consolidando una cierta autonomía de los antiguos nexos coloniales o neo-coloniales. Los inmigrantes italianos se distribuyen ahora entre varios países. De la población inmigrante italiana, un tercio reside en Alemania, 27% en Francia, 24% en Suiza, y 15% en Bélgica. En todo caso, el hecho de que esa diversificación de destinos es todavía limitada puede se interpretado como una señal de la presencia de sistemas de migración. Por otro lado, migraciones de trabajadores más jóvenes revelan muy altos niveles de concentración geográfica. Actualmente, el mayor grupo de inmigrantes en cualquiera de los países receptores de trabajo en Europa son los turcos, con 1.5 millones en Alemania.

II. Las condiciones que operan como factores económicos de empuje

Podemos agrupar toda la variedad de condiciones económicas que contribuyen a los enlaces de migración entre los países expulsores de mano de obra y los países receptores en tres grandes categorías: a) enlaces relacionados con la globalización económica; b) enlaces específicamente desarrollados para reclutar trabajadores, c) exportación organizada de trabajadores. Esta sección discute las primeras dos categorías y la restante será discutida en la siguiente sección.

Enlaces económicos

Los enlaces creados por la internacionalización económica van desde la terciarización de la producción y la implantación de una agricultura orientada a la exportación a través de la inversión extranjera, hasta el peso de las multinacionales en los mercados de consumo de los países expulsores de mano de obra. Por ejemplo, el desarrollo de la agricultura comercial y la industria estandarizada orientadas a la exportación han dislocado las economías tradicionales y eliminado las oportunidades de sobrevivencia de los pequeños productores. Ellos están forzados a constituirse en trabajadores asalariados. Esto contribuye a movilizar estos pequeños productores y artesanos desplazados en migrantes por trabajo, en principio, pueden migrar internamente, pero luego pueden llegar migrar al exterior. Hay una multiplicidad de ejemplos de esta dinámica. Mahler (1995) encontró que inmigrantes salvadoreños en los Estados Unidos, a menudo, habían tenido una experiencia previa como trabajadores migrantes en las plantaciones de café. Fernández Kelly (1983) encontró que algunos de los migrantes internos en la zona de industrialización norte de México eventualmente llegaron a migrar a los Estados Unidos. Bonilla y Campos (1982) encontraron un impacto similar de operaciones auspiciadas por los Estados Unidos "Bootstraps Operation" en Puerto Rico promoviendo la emigración a los Estados Unidos.

Otro tipo de enlace económico resulta del desarrollo a gran escala de las operaciones manufactureras de empresas de países altamente desarrollados en países de bajos salarios. El objetivo aquí fue y sigue siendo bajar el costo de producción de los bienes destinados a ser re-exportados a los mercados de los países de las empresas matriz. Esto crea un número de relaciones objetivas y subjetivas entre los países altamente desarrollados y aquellos países de bajos salarios. Hay dos condiciones que inducen la migración por trabajo en este proceso. Por una parte, los trabajadores mejor situados pueden acceder a los contactos para migrar; y, por otra parte, los trabajadores menos aventajados, a menudo desechados después de pocos años, necesitan encontrar nuevas formas de sobrevivir y ayudar a sus familias, lo que puede conducir a la migración internacional. Estos trabajadores están, parcialmente, en un mercado de trabajo extendido que conecta a los dos países involucrados (Ver Sassen 1988 para un desarrollo completo de estos temas).

El uso creciente de mecanismos de terciarización de la producción para abaratar costos también contribuye a crear condiciones en los países altamente desarrollados que pueden conducir al reclutamiento/demanda de trabajadores inmigrantes de bajos salarios dada la creciente presión entre las empresas y países por abaratar los costos y ser competitivos. La internacionalización de la producción manufacturera y de la agricultura ha contribuido a debilitar los sindicatos y ha conducido generalmente a la búsqueda de trabajadores de bajos salarios dentro de los países desarrollados.

El caso del Japón aquí es de interés porque permite introducir en la concepción de la intersección de la internacionalización de la economía y la inmigración, en un país con una historia, cultura, y, en menor medida, organización económica radicalmente distintas de aquellas de otras economías avanzadas. La ausencia de una historia de inmigración del Japón en el período reciente­existió en los 1800s-nos da un panorama claro de estas dinámicas. Aunque mucho más tarde que la mayoría de economías desarrolladas, Japón tiene actualmente una creciente inmigración ilegal de trabajadores de bajo salario, para trabajos no calificados en un contexto en que la juventud japonesa rechaza tales trabajos. En el caso del Japón uno no puede dejar de preguntarse porque ha pasado esto ahora y no durante el período de rápido crecimiento económico de los 1950s y 1960s cuando Japón experimentó una aguda escasez de mano de obra. En los 1980s Japón tuvo una presencia muy importante en el sistema económico Asiático, siendo el más importante inversionista, donante de ayuda extranjera y exportador de bienes de consumo (incluyendo los productos culturales). En los 1980s las empresas japonesas comenzaron a establecer un gran número de operaciones manufactureras, con una gran concentración en países asiáticos. Esto ha creado redes legales e ilegales entre esos países y Japón y algunos de ellos han emergido como importantes emisores de emigrantes al Japón (Morita y Sassen 1994). En este período de alto crecimiento, Japón careció de los tipos de redes y enlaces con los potenciales países emisores de emigrantes que podrían haber facilitado la formación de flujos de migración internacional. Cuando Japón internacionalizó su economía y se constituyó en un inversionista clave en el sur y sudeste de Asia, creó ­voluntariamente o no-un espacio transnacional para la circulación de sus bienes, capital y cultura, que a su vez creó las condiciones para la circulación de las personas. Podríamos estar ante las primeras etapas de la formación de un mercado internacional de trabajo, un mercado donde tanto los contratistas de fuerza de trabajo como los inmigrantes no autorizados puedan participar. Una vez que los inmigrantes asiáticos se han constituido como parte de los trabajadores de bajos salarios, en muchos sectores económicos y dada la escasez existente, el gobierno Japonés ha iniciado el reclutamiento de descendientes japoneses en Brasil y Perú, ajustando su ley de inmigración para ello. Esas comunidades emergentes de inmigrantes ahora han entrado en la etapa de cadenas de migración (Tsuda 1999).

Otro tipo de relación se ha conformado por la creciente occidentalización de los sistemas de educación avanzada (Portes y Walton 1981) que facilita el movimiento de trabajadores altamente calificados a los países occidentales desarrollados. Este es un proceso que ha estado ocurriendo por varias décadas y generalmente se lo conoce como "fuga de cerebros", y que ahora asume formas específicas dada la creciente interdependencia entre países y la formación de mercados y empresas globales. Estamos asistiendo a la formación de un mercado transnacional crecientemente complejo y flexible para trabajadores profesionales altamente calificados en servicios corporativos avanzados que articulan un número creciente de países altamente desarrollados y en desarrollo. (Sassen 2000; ver también Skeldon 1997). Esto también tiene lugar en el sector de alta tecnología, donde hay un reclutamiento explícito por parte de las empresas de los países altamente desarrollados para expertos en computación y programas computacionales, especialmente de la India. En un sentido más general podemos incorporar estas y otras dinámicas, en la fuerte tendencia para la migración de carácter bimodal, en términos de niveles educacionales: con una concentración de trabajadores pobremente educados y de bajos salarios y una concentración de trabajadores altamente calificados.

Reclutamiento y redes étnicas

El segundo tipo de enlace incluye una variedad de mecanismos para el reclutamiento organizado o informal de trabajadores. Esto puede operar a través de los gobiernos en el marco de las iniciativas auspiciadas por éstos y los empleadores o directamente por los empleadores, en base al contrabando ilegal de trabajadores, o a través de redes familiares y de vecinos. También pueden funcionar como canales de migración más generalizados. Los encadenamientos étnicos establecidos entre comunidades de origen y de destino, típicamente vía la formación de hogares transnacionales o de estructuras de parentesco ampliado, emergen como un flujo crucial que ha sido formado y sirve para asegurar la

 
  <----

---->