Ecuador DEBATE Nº 63
TEMA CENTRAL
US $1 935,2 millones de dólares, lo que equivale al 13,6% del PIB de El Salvador (BCR; 2002)1. Esto a su vez implica que las divisas obtenidas por remesas superaron las exportaciones de café y maquila, las otras dos actividades económicas en las que se sustenta la captación de divisas del país. Por otro lado, en el ámbito local se conoce la existencia de remesas colectivas, cuyos recursos van destinados, en muchos casos, a satisfacer necesidades básicas de alguna comunidad, casi siempre la del lugar de origen del grupo de personas que se organiza para enviarlas. Pero el tipo de remesas que está más documentado son las familiares, cuyos recursos van destinados específicamente a proveer a los hogares de ingresos y bienes extras, lo que a su vez permite mejorar el nivel de vida en relación con el que se tenía antes de la migración de alguno de sus miembros.
Una de las preocupaciones básicas de los especialistas sobre el tema de la migración es el uso productivo de las remesas. Según Torres (2000), "por uso productivo de las remesas se entiende aquel que va aparejado con el ahorro y la inversión, aunque a veces se extiende el concepto a otros gastos como los de educación y salud". Pero en muchos de los casos, las remesas no van destinadas a inversión, sino a consumo. Es por ello, que este autor sostiene que "es un hecho que la mayor parte de los ingresos por remesas se destina al consumo". Para confirmar tal hecho se apoya en datos recolectados en México en 1996 y en la República Dominicana en 1997. En el primer país, el consumo era del 77% y la inversión de 23%, mientras que en República Dominicana el consumo era de 85% y la inversión del 15%. Esto da una idea de la utilización de las remesas en los hogares de ambos países.
En El Salvador, la contribución de las remesas en los diversos ámbitos está llena de mitos, uno de los más importantes es que éstas pueden sacar de la pobreza a los hogares que las reciben. De ahí que el presente estudio tenga como uno de los objetivos principales conocer si las remesas que reciben los hogares del cantón La Labor les permiten tener ingresos adicionales que contribuyan a satisfacer las necesidades básicas de las familias con migrantes, posibilitando de esta manera salir del círculo de la pobreza en que se desenvuelven. Lo anterior se analizará conceptualizando el bienestar de los hogares en términos de patrones de consumo, diferenciando entre hogares con migrantes receptores de remesas y hogares sin migrantes.
Hipótesis de investigación
Con base en la problemática y objetivo principal de la investigación se establece como hipótesis general del presente estudio la siguiente:
En el cantón de La Labor los hogares con migrantes tienen un recurso adicional que les permite tener patrones de consumo diferentes a los hogares sin migrantes.
Lo anterior implica que si los hogares perciben un aumento más o menos constante de sus ingresos gracias a las remesas que los familiares migrantes les envían desde el exterior, también podrán tomar decisiones relacionadas con la distribución de sus gastos entre el consumo presente y el consumo futuro, destinando parte de sus recursos al ahorro, y en el mejor de los casos, a la inversión. En términos del economista Rivera Campos (2002): "entre mayor es el ingreso por remesas familiares, mayor será el monto que [el hogar] podrá gastar tanto en consumo como ahorro".
Para objeto de este estudio, se entiende por hogar al grupo de personas que comparten un mismo lote y cuyo gasto o consumo en alimentación es común. Un hogar con migrantes es aquella unidad doméstica que posee al menos un familiar fuera del país, el cual mantiene contacto con alguno de los miembros del hogar, quien recibe remesas en forma de dinero o en especie (ropa, electrodomésticos, zapatos, etc.). Por otra parte, el consumo se refiere a aquel gasto corriente que un hogar realiza en bienes y servicios y que no constituyen una inversión para éste. El consumo excluye, por tanto, los gastos efectuados por ejemplo en compra o mejoramiento de vivienda, animales de granja, como vacas, cerdos o aves de corral o maquinaria de labores; e incluye los gastos efectuados en alimentación, servicios (como agua potable, energía eléctrica, telefonía, etc.) electrodomésticos (como televisor, cocina y similares), alquiler de vivienda, salud y educación, entre otros.
En este trabajo el ahorro se refiere a la cantidad de dinero en efectivo almacenado en la vivienda o en una cuenta del sistema bancario u otra institución similar, así como a los animales o bienes susceptibles de ser considerados como reserva de valor y convertibles de manera rápida en dinero en efectivo (característica que se conoce como liquidez). Lo anterior significa que el ahorro se divide en financiero y en especie. Asimismo, se considera como inversión todo aquel gasto que el hogar realiza aumentando el capital con que cuenta; es decir, el ingreso total de los hogares menos el gasto en consumo. Esta definición a su vez necesita indicar que el capital es todo aquello que aumenta la probabilidad de generar ingresos futuros. Este se subdivide en financiero, físico y humano. El primero se refiere a la posibilidad de ahorrar, en el sentido amplio de la palabra2; es decir, al ahorro por medio de dinero en efectivo en la misma unidad habitacional, la existencia de una cuenta bancaria (de cualquier tipo) y la existencia de animales y/o granos básicos susceptibles de ser vendidos y generar dinero en efectivo rápidamente3.
Por otro lado, en este estudio el capital físico se refiere principalmente a la vivienda; aunque se incluye también el terreno en que se encuentra ésta, vehículos automotores, bombas de agua o para fumigar, así como electrodomésticos susceptibles de ser utilizados para generar ingresos, como refrigeradoras o máquinas de coser. Por último, el capital humano obedece a todo aquello que eleva la capacidad productiva de las personas, como un mayor nivel educativo o un mejor estado nutricional y de salud en general.
Los patrones de consumo de los hogares se vinculan a las propensiones marginales a consumir, ahorrar e invertir que éstos revelan; es decir, el análisis de los hábitos en la distribución del ingreso total entre el consumo, el ahorro y la inversión actuales permitirá hacer determinadas prognosis del gasto de los hogares en el futuro (consumo e inversión en el futuro). Por ejemplo: una mayor propensión a invertir en educación en el presente, sin que con ello se sacrifiquen los niveles actuales de bienestar de los hogares, puede significar una mayor renta o ingreso per cápita en el futuro, y por lo tanto mayores posibilidades de consumo futuro. Por otra parte, al hablar de patrones de consumo no se tienen en cuenta solo los niveles de gasto de los hogares, sino también la calidad de éste; ésto es, se estaría hablando de las diferentes formas de gastar o distribuir el ingreso, de cómo y que están consumiendo, en el sentido amplio de la palabra, los hogares del cantón de La Labor. En todo caso, se espera que los hogares con migrantes, en cuanto reciben remesas, tengan mayores propensiones a ahorrar e invertir, y en general una mejor calidad de consumo, que los hogares sin migrantes.
1 Comunicado de prensa del Banco Central de Reservas de El Salvador (BCR), enero del 2002 (véase en la página web: www.bcr.gb.sv).
2 Conforme al Informe de Desarrollo Humano (PNUD, 2001), el ahorro estaría incluido en el capital físico-financiero, el cual incluye la infraestructura básica así como el ahorro disponible para financiar la inversión. Para efectos analíticos en este estudio, se separa el ahorro de la inversión.
3 La inclusión de animales como aves de corral, ganado (vacuno, porcino y caballar) así como granos básicos se realizó debido a la característica rural de la comunidad.
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