Ecuador DEBATE Nº 63
 
 DEBATE AGRARIO

El Perú depende de la importación de trigo para satisfacer la demanda interna de harina, orientado a la producción de pan y fideos, principalmente, representado en promedio, más del 48% del valor de las importaciones de productos e insumos alimenticios en la década 1991 ­ 2000. El trigo importado tiene como su principal origen al Canadá con el 45% de participación en las importaciones, seguido por Estados Unidos y Argentina. Alicorp es la empresa con mayor participación en las importaciones (38.8% del total), seguido por Molinera Inca y Carguill Perú participan con 12.3% y 8.6% respectivamente.

La condición de importador que caracteriza al Perú ha generado que por décadas la industria molinera nacional se encuentre sujeta a constante intervención del Estado tanto en el mercado de compra de sus insumos (cuotas a la importación de trigo; como en la época de existencia de ENCI y ECASA que estaban supeditados a la capacidad instalada de la planta), como el control de precios a sus productos, en la década de los ochenta. Posteriormente, en el marco de política de libre comercio impulsado por el gobierno de Fujimori a partir de 1990, la industria molinera inició un proceso de reestructuración para adecuarse al nuevo entorno.

Este nuevo contexto de libre comercio, bajo el cual se desenvuelve hoy la industria molinera, le crea una alta dependencia de lo que suceda en el mercado externo, puesto que el origen del trigo para la molienda y posterior producción de harina es 99% importado y sólo un 1% es nacional, que una vez procesados, la industria molinera peruana vende anualmente en promedio US$ 300 millones, directa e indirectamente.

El destino de la producción de harina se distribuye un 70% para panificación, alrededor de 28% del volumen de producción de harina se emplea (venta indirecta) a la fabricación de fideos y galletas dentro de las mismas empresas, y el 2% para el consumo doméstico. Cabe resaltar que la mayor parte de la producción de harina se orienta a Lima destinándose principalmente a la panificación (Ver gráfico 1)

Por otro lado, el hecho de dar un nivel de protección al trigo nacional implica elevar el costo para las empresas molineras, lo que lleva a que el trigo represente el 70% del costo de producción de la harina, disminuyendo de esta manera los márgenes de ganancias y por
ende la oportunidad de crecer.

Cuadro No. 2
Precios de los principales derivados del Trigo (US$)

PRODUCTO
Harina
(Saco 50 Kg)
Pan (Kg.) Fideo (Kg.)
Bolivia
Colombia
Ecuador
Venezuela
México
Chile
Perú
16.00
15.17
16.00
23.00
13.50
12.00
18.00
0.53
1.42
.90
1.20
1.00
0.88
1.04
0.57
0.93
0.80
0.76
0.63
0.83
0.94

Fuente: Política Comercial Externa del Trigo
Apoyo Consultoría.
 

Tomando en cuenta el proceso productivo de las molineras y la cadena valor de la industria molinera, podemos afirmar que se encuentra verticalmente integrada, considerando entre sus procesos no sólo la molienda de trigo sino también la producción de derivados y distribución. La oferta es eminentemente local, aunque también existen empresas extranjeras, el nivel de competencia es elevado, sobre todo por el exceso en la capacidad instalada (35%) y los márgenes, por ende son reducidos.

El Pan

La panificación requiere harinas de muy buen contenido proteico que aseguren el proceso de fermentación y levado de la masa. Actualmente en el mercado se encuentra el pan tradicional (casero) y

 
  <----

---->