Ecuador DEBATE Nº 64
COYUNTURA
De nuevo el nuevo (des)orden mundial
José María Tortosa
Los viejos ideales de la Ilustración están en peligro en los Estados Unidos y en muchas otras partes del mundo. La razón, el sometimiento a crítica de lo percibido, la tolerancia, la separación de Iglesia -religión organizada- y Estado, el valor de la libertad, la igualdad y la fraternidad y la igualdad ante la ley ya no son los criterios que aplican los líderes, y por tanto los seguidores se ven liberados de aplicarlos o son manipulados arteramente para que no los apliquen.
El punto de partida es, por un lado, la constatación de hechos preocupantes tanto si se los ve de manera aislada como si se supone que forman parte de una ola, de una tendencia general. Entre estos hechos estaría, en un extremo, el auge de los partidos fascistas con nombres bien conocidos como Heider o Fortuyn o neofascistas como Le Penn o incluso Fini; en el otro, las políticas contra las libertades puestas en práctica por gobiernos supuestamente democráticos e incluso supuestamente de izquierdas como es el caso, respectivamente, del Patriot Act en los Estados Unidos o el Anti-Terrorism, Crime and Security Act y las sucesivas leyes restrictivas en el Reino Unido1; y, entre uno y otro, las diversas formas de populismo que parecen buscar su llegada al poder si no están ya en él, unidas a la creciente ola de xenofobia y racismo y, en particular, de antisemitismo tanto en su versión antijudía como antiárabe2. Por debajo de estos fenómenos, está la creciente desigualdad de rentas entre países y dentro de muchos de ellos y la lucha de clases llevada a cabo desde arriba contra los de abajo bajo el paraguas de las políticas neoliberales.
Por otro lado, es también un punto de partida el de la próxima decadencia de los Estados Unidos como potencia hegemónica. Hay argumentos muy variados en ese sentido. El argumento histórico fue el avanzado ya hace años por Paul Kennedy3, aunque tal vez prematuramente. El sociológico ha sido planteado, recientemente, por Emmanuel Todd4. El geopolítico, por Immanuel Wallerstein5. Y el económico por Luis de Sebastián6. Lo común a todos ellos es la constatación de que detrás de la hiperpotencia y del imperio arrogante y prepotente que aparecen en las noticias hay un gigante con los pies de barro, por tomar la frase del libro de Luis de Sebastián. Se trataría, como ya se comenzó a avanzar hace años en términos astronómicos, de la explosión de una supernova que da paso a una enana blanca. Es una posibilidad. Nunca es una certeza, como tampoco estaría claro, en el caso de que la hipótesis fuese cierta (verosímil sí lo es), si la caída sería rápida (digamos durante el segundo mandato del Presidente nº 43) o se tomaría un lapso de tiempo mayor que autores como Johan Galtung cifran en 20 años. En todo caso, ese proceso implícito, que incluye el desinterés por el medio ambiente, tiene consecuencias para todo el Planeta.
El argumento es el siguiente: si los supuestos anteriores son ciertos, se podría producir una involución a escala mundial, llevando la geocultura a situaciones previas a la Ilustración y acelerando el carácter hobbesiano-maquiavélico de la política practicada por los fuertes contra los débiles, de los de arriba contra los de abajo o del "partido interior" contra el "partido exterior" y las "proles" en la terminología de "1984" de Orwell. El desarrollo de estas ideas será igualmente sencillo: se partirá de la situación interna de los Estados Unidos para, de ahí, ver cómo pueden extenderse los comportamientos involucionistas apoyando y reafirmando las tendencias locales que ya se observan en algunos lugares del mundo.
Partir de los Estados Unidos (o, mejor, de las políticas puestas en práctica por sus elites político-económicas representadas por los neoconservadores pero que no se agotan ahí) tiene un motivo obvio: Las elites de los Estados Unidos llevan trasmitiendo a los estadounidenses la idea del "destino manifiesto" de su país que no es otro que el de propagar el "americanismo" por el mundo transformándolo a su imagen y semejanza7 para lo cual gozan de la "capacidad de atracción cultural por parte de los Estados Unidos"8. La frase concreta que se usa en cada momento histórico es cambiante, pero el contenido final es el mismo y no es otro que la traducción de este sentido misionero a prácticas que legitimen y faciliten la relación de dependencia e incluso de explotación que liga al resto de los países con los Estados Unidos. Esta tarea suele contar con la ayuda de las elites de esos países, fuertemente "americanizadas", que actúan como caballo de Troya o como cabeza de puente para la penetración de las políticas de los Estados Unidos. Entender qué sucede dentro de los Estados Unidos y cómo se proyecta eso en el resto del mundo es una forma de entender el mundo. Como decía Jean Daniel, "el problema que se plantea ahora es la pretensión de una sola nación que, en calidad de superpotencia, se autoadjudica la capacidad de sustituir la autoridad a veces poco operativa de las Naciones Unidas, a designar al enemigo y a disuadirlo de llevar a cabo sus supuestos proyectos perjudiciales mediante una agresión llamada preventiva" 9. Obviamente, no todo se reduce a estas políticas hegemónicas promovidas por los neoconservadores estadounidenses y las condiciones locales deben ser tenidas en cuenta, incluidas las de los Estados Unidos mismos10. Pero aquí lo que nos va a ocupar es la tendencia general. "La sociedad
1 Véase, como ejemplo, Robert Verkaik y Colin Brown, "Belmarsh: A new affront to justice", The Independent, 18 de diciembre de 2004. El New York Times ponía al Reino Unido como ejemplo a seguir en los Estados Unidos dadas las mayores dificultades que habían tenido allí las leyes restrictivas de las libertades públicas: "From Britain, a message to Washington", editorial, The New York Times, 19 de diciembre de 2004.
2 El 44 por ciento de los estadounidenses entrevistados para la Universidad de Cornell afirmaron que se deberían restringir las libertades civiles de los musulmanes estadounidenses (Muslim Americans). (William Kates, "In U.S., 44 percent say restrict muslims", The Associated Press , 17 de diciembre de 2004). Obsérvese que, como en el caso de los judíos bajo Hitler, lo que los hace sospechosos no es lo que hacen sino lo que son.
3 Paul Kennedy, Auge y caída de las grandes potencias. Barcelona, Plaza & Janés, 1988.
4 Emmanuel Todd, Después del Imperio. Ensayo sobre la descomposición del sistema norteamericano. Madrid, Foca, 2003.
5 Wallerstein, Immanuel, The decline of American power, Nueva York, The New Press, 2003. Su resumen podría ser: "El énfasis estadounidense en la carta militar tiene el sabor de la desesperación. El énfasis chino en levantar lentamente su base económica parece ser, en contraste, un acto de paciencia. Tal vez esta es la historia de la tortuga y la liebre" (Immanuel Wallerstein, "China y EU: encontradas estrategias geopolíticas", La Jornada (México), 19 de diciembre de 2004). Ver, también, Stephen Glain, "Yet another Great Game", Newsweek International, 20 de diciembre de 2004, para el caso de la China y, para la "tríada", Fred Kaplan, "China expands. Europe rises and the United States . . .", The New York Times, 26 de diciembre de 2004.
6 Luis de Sebastián, Pies de barro. La decadencia de los Estados Unidos de América, Barcelona, Península, 2004.
7 Véanse las recensiones y comentarios de Tony Judt, "Dreams of Empire", The New York Review of Books, LI, 17, 4 de noviembre de 2004.
8 Zbigniew Brzezinski, The Choice: Global domination or global leadership, Nueva York, Basic Books, 2004.
9 Jean Daniel, "Universalidad de los valores y diversidades culturales", Tribuna Mediterránea, 4 (2004) pág. 11.
10 A decir de algunos analistas, los neoconservadores del segundo mandato del segundo Bush ya no tienen la credibilidad ni los medios que tuvieron: James Mann, "Four more years", Foreign Policy, noviembre de 2004. Buen ejemplo son las dificultades de Donald Rumsfeld para mantenerse al frente del Pentágono en el segundo gobierno Bush, que arreciaron en diciembre de 2004. Véase: John F. Harris y Christopher Muste, "56 percent in survey say Iraq war was a mistake. Poll also finds slight majority favoring Rumsfeld's exit", The Washington Post, 21 de diciembre de 2004.
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