Ecuador DEBATE Nº 64
TEMA CENTRAL
Esta dinámica, sirve de marco explicativo del ascenso al poder de Hugo Chávez en las elecciones de diciembre de 199811, cuando ante la pérdida de legitimidad de las formas institucionales y los actores tradicionales del sistema político venezolano, se dieron las condiciones para el surgimiento desde la "antipolítica" 12 de un outsiders capaz de encarnar los cambios valorativos de los venezolanos en lo que respecta a la percepción de la democracia, pero sobre todo de asumir el déficit en la generación de respuestas sociales a los requerimientos y expectativas de los ciudadanos por parte de los actores políticos tradicionales.
Estos cambios en las valoraciones en torno a la democracia radical13 propuesta por el chavismo, han generado una amplia movilización social a partir del apoyo o rechazo a las propuestas contenidas en el denominado Proyecto Bolivariano, esbozado por Hugo Chávez Frías a partir de su relegitimación en el poder en las elecciones de 2000. En este sentido, el Proyecto Bolivariano, tiene dos momentos claves en su definición: 1) en una etapa inicial, cuya temporalidad hay que ubicar en los primeros intentos de conformación de lo que será el denominado MBR-200, entre 1982 hasta el intento de golpe de estado de 199214 y 2) la formulación definitiva y no siempre lineal de lo que hemos dado en denominar el Proyecto Bolivariano Relanzado (PBR) (1996-2004) (Romero 2004b).
Una y otra etapa tiene características y valoraciones en torno a la democracia y los procesos políticos totalmente diferentes. En la etapa inicial, prevalece un discurso cargado de una visión mesiánica de los militares comprometidos en la conformación del MBR-200 para resolver la crisis socio- política; en cuanto a la representación en torno a la idea de democracia subyace un planteamiento que niega de plano cualquier intento de participación ciudadana a través de los canales institucionales creados por los partidos del status quo AD y COPEI- para tal fin. De hecho, el intento de golpe de estado señala una percepción de imposibilidad de una salida diferente a la violenta para solucionar los problemas de la democracia venezolana15.
En la segunda etapa, por el contrario, se observa una modificación de esta postura más radical del chavismo, dando paso a una visión más política en la búsqueda de una salida a la crisis institucional. Es en esta 2da etapa, cuando se esboza el planteamiento en torno a la idea de una democracia radical16, basada en una relación política construida sobre la base de la aceptación del disenso como condición esencial de la vida democrática, en contraposición del planteamiento que privilegiaba el consenso ínter elites como base de sustentación del sistema político venezolano.
Este aspecto introducido con la formulación del PBR, ha generado un impacto significativo sobre la cultura democrática del venezolano, manifestado en las diversas actitudes asumidas por el ciudadano para expresar su parecer ante las nuevas condiciones que adquiere la vida democrática en este contexto. En este sentido, los cambios introducidos en las prácticas políticas derivadas de esta concepción radical de la democracia se caracterizan por : 1) una alta movilidad social, 2) un discurso focalizado hacia los sectores tradicionalmente desmovilizados o sujetos sin derechos, 3) la apertura y/o redefinición del uso del espacio público para expresar las exigencias sociales y las protestas populares y 4) la reestructuración del sistema democrático mediante instituciones formales e informales que rigen la incorporación del ciudadano al campo político.
El desarrollo de estas prácticas políticas y su imposición a través de la construcción de una hegemonía política del chavismo, debe ser abordado mediante el estudio de las dinámicas instituidas desde su ascenso al poder y la formulación del PBR.
La formulación del proyecto bolivariano de Hugo Chávez: democracia popular, consulta ciudadana y conflicto político (1999-2002)
Cuando Hugo Chávez gana las elecciones en diciembre de 1998, lo hace en un contexto caracterizado por un clima de protestas populares17 que han afectado la gobernabilidad del sistema democrático venezolano, desde finales de la década de los años 80 del pasado siglo XX. De tal forma que antes de su llegada al poder se ha experimentado en Venezuela una notable confrontación social, caracterizada por el desencanto con los valores democráticos característicos del sistema populista instaurado desde 1958 y por una creciente intolerancia social, producto del estancamiento de los procesos económicos y su consecuente carga de conflictividad.
Este clima de agitación social debe ser entendido como una derivación de los cambios inducidos en la estructura de los Estados Nacionales por las políticas de ajuste neoliberal. En el caso de Venezuela, este proceso se encuentra marcado por el ascenso al poder por segunda vez- de Carlos Andrés Pérez en 1988 y la implementación de modificaciones en la estructura institucional del Estado venezolano (Valecillos, 1992), que conllevaron un desencaje de las formas de relacionamiento establecidas y que eran las bases de la gobernabilidad democrática.
Este proceso, que temporalmente debe ser ubicado entre 1988 hasta 1998, adquiere una expresión concreta en el campo del ejercicio de la práctica formal de la democracia procedimental: la abstención electoral18, que experimenta un incremento significativo, constituyéndose en un indicador del agotamiento del modelo político venezolano.
Las expresiones de desesperanza y agotamiento, los anhelos por un gobierno que atendiera las necesidades sociales, el deseo del cambio radical a través del voto castigo a los actores políticos tradicionales se hizo evidente en las prácticas discursivas del chavismo, entre 1999- 2000 (Molero 1999ª, 2003).
En el período 1999-2002, se estructuran los rasgos iniciales del PBR, a través del desarrollo del denominado Proceso Constituyente19, con lo que se concretó la transición política entre un modelo de democracia formal a otro que el chavismo denominó democracia participativa 20, caracterizado por una constante movilidad social en apoyo al proceso de reformas institucionales iniciado y que condujo al establecimiento de una serie de triunfos electorales entre 1999 y el 2000, en donde se consolidó la hegemonía del chavismo al mismo tiempo que se desplazaba de los espacios de poder a las viejas elites políticas (Molina: 2000, Pérez 2000).
11 Estudios detallados acerca de las características, cambios y valoraciones del proceso electoral en Venezuela para 1998 puede encontrarse en Molina y Pérez (1999), Pérez (2000), Molina (2000) y López Maya Y Lander (1999). Un estudio más amplio dedicado a los procesos electorales en Venezuela entre 1998 y el 2000 es el de Carrasquero, Maingon y Welsch (2001)
12 Rivas Leone (1999: 22) la define como " aquella actividad y política encaminada y sustentada en el cuestionamiento de la política institucional tradicional, que pretende no sólo prescindir de los partidos políticos, sino también poner en cuestión las pautas predominantes del quehacer político de los partidos políticos y gobiernos democráticos".
13 Los trabajos de Ellner (2001,2002) exploran el impacto de la propuesta radical contenida en la idea de democracia de Chávez, tanto en el plano del sistema político como en lo que compete al fenómeno de la globalización.
14 Pereira (2002) realizó un estudio muy detallado acerca del desarrollo y las tendencias ideológicas del principal partido político que apoya al presidente Chávez, el MVR, que en los inicios se denominó Movimiento Bolivariano Revolucionario 200.
15 Esta percepción puede recogerse en los documentos, decretos y proclamas preparados para ejecutar en caso de haber triunfado el intento de golpe de estado de febrero de 1992, que han sido recopilados en dos obras esenciales: Ramírez (1998) y Catalá (Editor) (1998).
16 Para una conceptualización puede consultarse a Mouffe (1999)
17 López Maya (1999) ha realizado un interesante estudio acerca de la protesta popular en Latinoamérica, en donde se aborda este fenómeno en un contexto más general.
18 Según cifras tomadas del Consejo Nacional Electoral (http://www.cne.gov.ve) la abstención pasa de un 18,1% en las elecciones de 1988 a un 36,5 % para el proceso comicial de diciembre de 1998. En ese lapso el promedio de abstención en Venezuela es de 42,71 %, bastante alto sí se toma en consideración que en el período anterior (1958-1983) el promedio de abstención fue de 10,46%. (Cálculos efectuados a partir de las cifras aportadas por el CNE).
19 Pueden consultarse los trabajos de Mangón/Pérez/Sonntag (2000, 2001) en donde se analizan los pormenores del proceso constituyente. También en Viciano y Martínez (2001) así como en Romero (1999b, 2001d).
20 Para un análisis más detallado de los cambios en el funcionamiento del modelo de democracia en Venezuela, a partir de 1999 puede consultarse la obra de Salamanca y Viciano (2004) que aborda en detalle desde una perspectiva multidisciplinaria el funcionamiento del sistema político.
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