Ecuador DEBATE Nº 67
TEMA CENTRAL
Guerrilla rural en Chile: La Batalla del Fundo San Miguel (1968)
Cristián Pérez*
Contemplando el lugar 30 años después, parece que el tiempo se hubiera detenido, casi nada ha cambiado, la vieja casa de adobe español rodeada por murallas de tapia, el huerto con naranjos en flor, durazneros y nísperos, los establecimientos enfardadores y las bodegas para guardar el pasto, son los mismos; las casas de los antiguos inquilinos y la cancha de fútbol también. La tranquilidad del lugar nos hace difícil imaginar esa lejana mañana cuando decenas de hombres dispararon, colocando en el eje de la discusión nacional a los campesinos y la estrategia revolucionaria rural socialista.
Este trabajo describe los sucesos que condujeron a la primera huelga legal campesina en Chile bajo la Ley de Sindicación Campesina de 1967. El conflicto, que tuvo lugar en el fundo San Miguel (V Región) entre los meses de junio y agosto de 1968, también fue la primera tentativa realizada por el Partido Socialista chileno para implementar su estrategia revolucionaria rural con los campesinos politizados del valle central. La investigación aborda, así, en un caso concreto, la pregunta acerca de las dimensiones de los grupos armados de la época y la viabilidad de su proyecto.
Prefacio
Desde mediados de la década de 1960, la izquierda chilena comienza un proceso de cuestionamiento de la estrategia de lucha pacífica para realizar una revolución socialista. La reflexión está motivada fundamentalmente por tres acontecimientos: la revolución cubana, que hacía ver cómo un pequeño grupo de militantes fortalecidos en las montañas, utilizando la guerra de guerrillas, podía derrotar a un ejército y tomar el poder; la derrota de Salvador Allende en las elecciones de 1964 ante Eduardo Frei.
Montalva, que mostró cómo en los momentos de peligro la derecha votaba por la Democracia Cristiana para impedir la victoria izquierdista; y la deslegitimación de las políticas reformistas seguidas desde 1939.
Frente a esa coyuntura, los primeros en reaccionar fueron un grupo de jóvenes socialistas de Concepción, que se alejaron del partido y junto a un grupo de trotskistas formaron el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). La nueva colectividad se proponía desarrollar la lucha armada como estrategia para materializar una revolución socialista; excluía la acción pacífica y ponía el acento en la militarización de los sectores más postergados de la sociedad: pobladores y campesinos.
Asimismo el Partido Socialista, en su Congreso de Linares de 1965, procedió a cambiar su dirección. Tomaron el control de la organización elementos más proclives a militarizar la acción política. Éstos pensaban que una combinación de luchas pacíficas y violentas era la ruta más corta para cumplir con su objetivo fundacional: construir una república socialista en Chile.
La otra gran colectividad, el Partido Comunista, sostenía una estrategia de vía no armada, que ponía el acento en los combates pacíficos de masas, pero que no excluía la posibilidad de un enfrentamiento violento para acceder al poder.
Así, es a mediados de los años 60 cuando la izquierda chilena enuncia su mutación trascendental: la lucha armada. Desde ese momento dicha opción va a estar siempre presente y determinará, en gran medida, sus éxitos y fracasos. Considerar esta concepción resulta de suma importancia, pues nos permite explicar en su globalidad el proceso de la Unidad Popular y el desencadenamiento del golpe militar de 1973.
Este artículo forma parte de una investigación más amplia denominada "La lucha armada de la izquierda chilena 1965-1973". Partimos con la 'Batalla del fundo San Miguel (1968)', porque es el primer incidente armado, de importancia nacional, donde visualizamos la estrategia guerrillera del Partido Socialista de militarizar a campesinos politizados, como eran los del Sindicato Alianza.
Durante seis años de investigación histórica hemos recopilado información realizando entrevistas a los protagonistas de los hechos. Las conversaciones se han efectuado en las urbes de Estocolmo (Suecia), La Habana (Cuba), Nueva York (Estados Unidos), París (Francia), Lieja (Bélgica), Amsterdam (Holanda), Munich (Alemania), Buenos Aires (Argentina) y las ciudades chilenas de Valparaíso, Viña del Mar, Concepción, Los Andes, San Felipe y Santiago. También hemos realizado un completo trabajo de archivo en las colecciones especiales de la Universidad de Princeton (EE.UU.), entidad que otorgó al autor una beca; en el Memorial Salvador Allende de La Habana (Cuba); en la fundación Salvador Allende de Santiago y en numerosas bibliotecas públicas y privadas.
Finalmente, en este artículo aparecen entre comillas algunos nombres propios, ellos son falsos y han sido inventados para encubrir a los verdaderos. El autor espera que con el transcurso del tiempo se produzca un cambio en las condiciones políticas que permita publicar sus nombres reales.
Presentación
En la mañana del miércoles 31 de julio de 1968, la comuna de San Esteban en el departamento de Los Andes, provincia de Aconcagua, se encontraba agitada. El aire, normalmente helado, no se sentía como de costumbre, los campesinos, mujeres y niños presentían que algo importante podía pasar.
Por la antigua calle de tierra que conducía al fundo San Miguel pasaban a gran velocidad vehículos que lucían distintivos del Senado de la República, automóviles fiscales que llevaban en su interior a las autoridades nacionales y regionales. En el lugar también se hicieron presentes las cámaras de Canal 9 de televisión, los periodistas y fotógrafos de los diarios El Clarín, La Tercera de la Hora, de las revistas Punto Final y VEA.
Varias horas antes habían llegado hasta el fundo San Miguel numerosos buses transportando 500 carabineros del entonces Grupo Móvil, apoyados por vehículos policiales y seis tanquetas. Allí en el interior, tras los parapetos que habían construido en la vieja casa patronal, 208 hombres armados esperaban las órdenes para disparar.
En las páginas siguientes presentamos la 'Batalla del fundo San Miguel' 1. Éste fue el desenlace de la primera huelga legal bajo la Ley de Sindicación Campesina2, a la vez que el primer intento por construir una fuerza guerrillera entre los trabajadores rurales. De este suceso fueron protagonistas los campesinos de San Esteban afiliados al Sindicato Comunal Alianza, a la Federación Campesina 'Liberación' de Aconcagua y a la Confederación Campesina e Indígena Ranquil, y los 'jóvenes ayudistas' 3, del Partido Socialista de Chile.
El fundo San Miguel: Comuna de San Esteban, provincia de Aconcagua.
La provincia de Aconcagua se localiza al norte de la Región Metropolitana, separada de ésta por el cordón montañoso de Chacabuco. La comuna de San Esteban se ubica hacia el este de la región limitando con la cordillera de los Andes. Fue oficializada en 1936 por el Presidente don Arturo Alessandri Palma.
* El presente artículo apareció en el No. 78 (Otoño 2000) de la Revista Estudios Públicos. Agradecemos al Director el habernos autorizado su reproducción.
1 Los campesinos que participaron en este hecho lo llaman la 'Revuelta de San Miguel', que tiene un tono festivo y de transgresión del orden establecido; hemos preferido denominarla Batalla de San Miguel porque refleja mejor el sentido que le dieron los responsables del episodio.
2 El texto legal fue promulgado en el Diario Oficial el 29 de abril de 1967.
3 Así denominamos a los jóvenes militantes del Frente Interno o aparato militar del Partido Socialista. Ellos tenían entrenamiento en guerrilla rural y fueron enviados a San Miguel para ayudar a los campesinos.
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