Ecuador DEBATE Nº 68
TEMA CENTRAL
Jóvenes y territorios urbanos: la noche en el centro paceño
J. Alejandro Barrientos Salinas*
"No es el lugar en todo caso el que congrega sino la
intensidad de sentido depositada por el grupo,
y sus rituales, lo que convierte una esquina,
una plaza, un descampado o una discoteca en territorio propio".
(Jesús Martín-Barbero, 1995:4)El presente artículo surge con la intención de sintetizar la investigación difundida bajo el título: "La noche es joven. Territorios juveniles en el centro paceño", realizada junto a Maya Benavides y Mariana Serrano entre el 2004 y 2005, bajo el patrocinio del Programa de Investigación Estratégica en Bolivia. En el proceso de sintetizar fue inevitable topar con un conjunto de elementos que constituyen a la amplitud del estudio, lo que complicaba la tarea de resumirlos sin caer en cierta ligereza y superficialidad, de tal manera que vi conveniente concentrarme en un aspecto en particular, el cual puede retomarse desde una de las conclusiones de la investigación, referida a las razones, motivaciones o explicaciones del por qué de la apropiación nocturna de calles y plazas del centro paceño por parte de grupos juveniles, con lo cual me interesa explicar al grupo juvenil como expresión territorial, planteamiento manifiesto en la frase que inaugura el presente escrito.
En consecuencia lo que pretendo establecer de inicio son las consideraciones que me permitan contextualizar las prácticas de apropiación de espacios públicos por parte de colectividades juveniles, de tal manera que exista una relación directa entre el compendio de información de un exhaustivo trabajo de campo y el enfoque teórico que sirve de hilo conductor para comprender la nueva concepción territorial que practican los jóvenes durante las noches del centro paceño. Es por eso que también me preocuparé por distinguir el escenario de las apropiaciones, o sea el centro urbano de la ciudad de La Paz, con cierto énfasis en los estudios de caso que han comprendido la Plaza Avaroa y el Atrio de la UMSA (universidad pública), en cuanto a construcción del imaginario y los croquis mentales que demarcan una cartografía nocturna, teniendo presente que este escenario mantiene una fuerza centrífuga que acoge a jóvenes de distintas zonas de la ciudad, lo que implica una heterogeneidad que nutre cualquier estudio urbano.
¿Por qué la calle?
Son por lo menos cuatro las motivaciones y razones que hacen que colectividades juveniles se apropien del espacio público durante las noches, a través de prácticas de ocupación de sitios como plazas, esquinas o gradas del centro de la ciudad de La Paz. Estas razones o motivaciones en ciertos casos no están necesariamente aisladas una de otra, aunque en otros casos puede primar una sobre otra, o diferenciarse entre sí.
- El factor económico suele ser una fuerte razón para incursionar en calles y plazas, considerando que la juventud es una población que prácticamente no genera sus propios recursos, las actividades que realiza están limitadas por la posibilidad de gasto, considerando que en oposición a la calle, un bar, una discoteca o cualquier otro boliche siempre implica un gasto mayor, y en especial si se considera que, dependiendo de la zona y el estilo del local, los costos puede subir hasta tres veces más de lo que podría consumirse en la calle. Ante lo cual la apropiación de una plaza para reproducir una práctica nocturna se convierte en una estrategia para superar este obstáculo financiero, es más, la existencia de tragos callejeros (cafesol, básico, etc.) revelan la creatividad juvenil que se da modos para pasarla bien a bajo costo, compartiendo con los amigos y fortaleciendo la unidad grupal.
Es importante mencionar que en algunas colectividades juveniles, más vinculadas a los sectores de elite, este factor económico no parece ser una razón para apropiarse de espacios públicos. Es más ellos aprovechan estas apropiaciones para dejar ver su capital económico, mostrando autos deportivos y lujosas vagonetas en las calles, las cuales de hecho funcionan como símbolos de ostentación, lo mismo que el embriagarse con whisky en vías públicas, o como ellos dicen "con un buen trago"; lo que reafirma que estas razones de apropiación no siempre son compartidas por todos los jóvenes noctámbulos.
- Otra motivación revela un carácter político no formal, ni institucionalizado, que tiene que ver con las transgresiones, manifiestas en las prácticas nocturnas de apropiación del espacio público, que se ejercen desde los graffitis y pintarrajeadas de las paredes de distintas edificaciones, hasta la ocupación física de gradas y aceras del centro paceño. Esto deja ver que las calles, los parques, plazas y otros espacios públicos son lugares en los cuales los jóvenes encuentran cierta libertad de acción, especialmente durante las noches (relativa en medida de la intensidad de las intervenciones policiales para desalojar los espacios), pueden ejercer sus apropiaciones y allí fortalecer sus identidades juveniles a través de rituales como la embriaguez y el baile.
Esta libertad que otorga el espacio público es esencial para las prácticas nocturnas juveniles, lo que permite experimentar descontroles y transgresiones alejados de controles como los que experimentan en las instituciones diurnas como el colegio y la universidad, o bien en sus hogares con sus familias. De esta manera la calle se presenta como una alternativa al espacio doméstico, no sólo se trata de que la casa ha dejado de ser un espacio de reunión pública, sino que se busca en otros ámbitos la posibilidad de alejarse de la vigilancia y el control que pueden ejercer las relaciones familiares, especialmente de las generaciones mayores con relación a las menores, siendo generalmente estas últimas las desfavorecidas.
La calle y la noche dan pautas más auténticas de las expresiones juveniles. Esto ha sido evidente en ciertos aspectos, como lo que Rossana Reguillo (2000) entiende bajo el concepto de socio-estética, que se relaciona con el vestuario, el adorno y todo lo que tiene que ver con la autoproducción corporal como discurso estético, siendo la noche y el espacio público las instancias propicias para desfilar esos discursos visuales juveniles compuestos de una gama de vestidos, colores y adornos, en contraparte a los ternos, corbatas y uniformes que caracterizan a las instituciones formales diurnas. Algo similar se aprecia con el lenguaje, más concretamente con las jergas y estilos de hablar que se enfatizan y exacerban, así como el uso de "malas palabras" que precisamente son censuradas en los ámbitos privado-formales. Estos elementos son argumentos que contribuyen a vislumbrar esta dimensión política transgresora que funciona a nivel de motivación para que grupos juveniles se apropien de espacios públicos.
- Una otra razón, bastante relacionada con la anterior por su carácter transgresor, pero no así por el carácter de la motivación que implica, tiene que ver más con una forma de vida que se opone a lo comercial, sistémico y a la forma actual del mercado, donde se cuestiona la industria del ocio nocturno que apunta con especial interés a la población juvenil, valiéndose de los más diversos recursos, como la publicidad, para hacer de esta colectividad un potencial público consumista. Para algunos jóvenes puede ser este factor la razón principal para beber en las calles, sin que esto signifique por ejemplo que el tomar alcohol (96 %) sea siempre un reflejo de bajos recursos, más bien se trata de un rechazo a la industria de bebidas alcohólicas. Permanecer en la calle, bebiendo alcohol, y renunciando al comercio formal y la industria del ocio funcionan como transgresiones, una reivindicación desde más allá de los márgenes, desde la periferia. Y en este sentido, se tratan de prácticas de automarginación y exclusión voluntaria, un rechazo a lo "oficial" vivido constantemente.- La cuarta razón se relaciona con la construcción de identidades y procesos de afirmación de redes sociales, es decir, los espacios públicos son lugares de socialización, por lo cual las calles y plazas son lugares aptos para el encuentro con los pares, para compartir un trago, conversar e incluso ampliar los
* Antropólogo boliviano, editor de la revista Antrópolis, ex - Investigador PIEB.
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