Ecuador DEBATE Nº 68
 
 TEMA CENTRAL

Si a esta constatación de la realidad local le sumamos el hecho de que en el mundo de hoy la política tiene cada vez menos posibilidades de influenciar en las decisiones que definen los destinos de los pueblos (el poder fáctico está cada vez más lejos de los procesos electorales, de las fronteras nacionales o de los mecanismos de control democrático) podemos hablar de una política que se comprende y vive como un asunto ajeno.

Los jóvenes, ¿ciudadanos?

El concepto de ciudadanía es medular para la política en tanto sea asumido como estrategia de empoderamiento de los sectores excluidos, como forma de materializar el derecho a la igualdad ante la ley y el Estado.

La condición de ciudadano o ciudadana significa precisamente la de una persona con plenos derechos. Pero la ciudadanía no es solamente la posición de una persona frente a las instituciones estatales, sino que también implica la relación dinámica entre una persona e instituciones políticas. La ciudadanía implica también un vínculo con la sociedad a la que un individuo pertenece, que se realiza a través del cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de sus derechos.

A partir de esta noción podemos cuestionar un discurso que desde la política tradicional y sus medios oficiales, olvida la naturaleza ciudadana de los y las jóvenes: presenta las agendas especializadas en temas de juventud como una concesión generosa en lugar de asumirla como una de sus obligaciones puntuales; reproduce y fortalece los estereotipos de los jóvenes como peligrosos y violentos. Tendremos frente a este proceso electoral la oportunidad de comprobar una vez más que en el capítulo "dedicado" a la juventud los candidatos nos muestren sus prejuicios4: al referirse a sus ofertas en temas de juventud nos hablarán de infraestructura deportiva, programas de prevención de uso de drogas y programas de seguridad ciudadana (está instalada la idea de que cualquier forma de organización juvenil es delictiva, mirar sino el contexto en que se usa y comprende la idea de "pandilla" o "gallada").

Reconocer en los hechos la condición ciudadana de las juventudes podría ser un primer paso en la incorporación de esta realidad demográfica en la oferta política. Eso significa concebir políticas públicas que registren la diversidad de las juventudes, que respeten las prácticas conocidas como contraculturas (terminar, por ejemplo, los abusos de la Policía Nacional en cada concierto de Rock), elaborar políticas de educación que contemplen el uso de nuevas tecnologías, plantear políticas de inserción en el mercado laboral y no de precarización del trabajo juvenil, un sistema de salud que incluya la garantía de derechos sexuales y reproductivos, la creación de espacios de recreación y de cultura, y -en general- la incorporación de los y las jóvenes a los espacios de decisión política en lugar de su reclusión en espacios / ghettos / "casas" para la juventud.

La urgencia de que la política reconozca los giros sucedidos en los últimos años, no es sólo un requisito para vincularse con la juventud; más allá de este hecho, la política requiere -en sí misma y para tener la capacidad de ofrecernos un proyecto transformador- un profundo remezón que la obligue a conectarse con la vida de las personas, con sus demandas, sus deseos, sus temores y sus expectativas; de lo contrario, una política vieja no tendrá nada que ofrecernos y los ecuatorianos y ecuatorianas de todas las edades seguiremos confiando más en las calles que en las urnas.

Bibliografía

Cevallos, Francisco. La situación de la Juventud en el Ecuador 2005. Miradas, definiciones y construcción de políticas Públicas. Tomo I. Secretaría Técnica del Frente Social. SIISE. MBS. CDGJ. Quito, 2005.

Cevallos, Francisco y Cevallos Chrystiam. La situación de la Juventud en el Ecuador 2005. Análisis, Indicadores y Políticas Públicas. Tomo II. Secretaría Técnica del Frente Social. SIISE. MBS. CDGJ. Quito, 2006.

Krauskopf, Dina. Dimensiones críticas en la participación social de las juventudes. En: La Participación Social y Política de los Jóvenes en el Horizonte del Nuevo Siglo. CLACSO, Buenos Aires, 2000.

Monsiváis Carrillo, Alejandro. La democracia ajena. Jóvenes, socialización política y constitución de la ciudadanía en Baja California. Centro de Estudios EEUU-México. Universidad de California. Working Paper No. 4/2002. California, 2002

Rodríguez, Ernesto. Juventud, desarrollo y democracia en América Latina. En: El futuro ya no es como antes. Ser joven en América Latina. Nueva Sociedad. No. 200. Buenos Aires, 2006.


4 Revisar los planes de gobierno de las elecciones presidenciales del 2002 o las ofertas electorales de las elecciones seccionales del 2004.

 
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