Ecuador DEBATE Nº 50
COYUNTURA
CONFLICTIVIDAD SOCIO-POLITICA
Marzo Junio 2000
La dinámica socio-política generada en este último cuatrimestre en el Ecuador ha repercutido en el tipo, forma y lógicas de conflictividad coyuntural. Podríamos afirmar que las conflictividades están estrechamente vinculadas con la serie de acciones políticas provenientes de los estamentos gubernamentales y las incertidumbres propias de este tipo de gestión, sumadas a las expectativas de estabilización, demanda y presión de los distintos grupos organizados de la sociedad civil.
Luego del proceso de resquebrajamiento y desestabilización institucional que sufrió el país a raíz del levantamiento del 21 de enero, el panorama político-social, tanto nacional como local, mantuvo una relativa calma hasta el mes de mayo que evidenció el recrudecimiento de la conflictividad social y política. Este espacio de frágil tranquilidad fue producto del compás de espera que establecieron los partidos políticos ante las primeras acciones del gobierno de Gustavo Noboa -comportamiento derivado más bien del gran susto que les propició el levantamiento por su falta de legitimidad y desgaste-; de la capacidad de establecer mecanismos de negociación y abrir escenarios de demanda hacia el gobierno por parte de los movimientos sociales y organizaciones indígenas, básicamente en torno a la revisión del proceso de dolarización y las sanciones a los militares involucrados en el intento de golpe de Estado; de las expectativas de los sectores de servidores públicos frente a las políticas salariales y de trabajo; y, de las decisiones que en materia económica tenía que difundir este nuevo gobierno y que directamente repercutían sobre el desempeño económico de los agentes económicos articulados a las cámaras de la producción y comercio. La conjunción de estos elementos explican de alguna manera esta suerte de baja intensidad en la conflictividad ecuatoriana durante los meses de marzo y abril.
Número de Conflictos por mes FECHA Frecuencia Porcentaje Marzo / 2000 50 22.03% Abril / 2000 60 26.43% Mayo / 2000 67 29.52% Junio / 2000 50 22.03% Total 227 100.00% En efecto, si observamos el porcentaje del número de conflictos por mes, tenemos un incremento de ellos durante abril y mayo, meses que coinciden con una serie de movilizaciones y huelgas de distintos sectores de la sociedad, públicos y privados, que demandaban al nuevo gobierno la atención a sus requerimientos sectoriales. De hecho, el mes más alto mayo- con un 29.52% dista mucho del 37% que representó la conflictividad del mes de enero del año que decurre.
En relación al género del conflicto, el sector laboral público concentra la mayor parte de las acciones con el 37.44%. En este rubro, las constantes huelgas de los servidores de la salud estatal y los gremios de maestros se convierten en los principales actores de esta dinámica. La crisis estatal y el temor de perder las ya mermadas capacidades salariales por parte de estos sectores se convirtieron en la bandera de lucha y movilización. Un factor adicional que propició la elevación de la combatividad en este sector provino de las discursividades oficiales respecto a las privatizaciones y una reforma estatal incierta que todavía no tiene luces y perspectivas posibles de ejecución.
Un dato interesante es el incremento de la conflictividad político partidista respecto al período anterior. Si en este cuatrimestre tenemos el 11.45%, el anterior no superó el 6%.
Género de Conflicto GENERO Frecuencia Porcentaje CAMPESINO 11 4.85% CIVICO REGIONAL 22 9.69% INDIGENA 21 9.25% LABORAL PRIVADO 30 13.22% LABORAL PUBLICO 85 37.44% POLITICO LEGISLATIVO 5 2.20% POLITICO PARTIDISTA 26 11.45% PUGNA DE PODERES 4 1.76% URBANO BARRIAL 23 10.13% Total 227 100.00% En cuanto a lo cívico regional también existen cambios interesantes. Si en la coyuntura anterior la cifra bordeaba el 17%, ahora ella no supera el 10%. Al parecer, la confianza de los organismos seccionales y las organizaciones locales de que se pondrá en marcha la Ley de Descentralización, puede ser interpretada como la causa para que esta cifra presente niveles bajos.
Cabe destacar que el comportamiento de las organizaciones indígenas coincide con lo difundido por los medios de opinión pública en esos meses. No plegaron al paro nacional ni a las convocatorias de los movimientos sociales, acciones que evidencian su inserción en un tipo de negociación neocorporativa con el Estado ecuatoriano, es decir, demandar y presionar por determinados recursos, e incluso a que permanezcan bajo su control y gestión económica, a condición de no aumentar la tensión política y apoyar acciones desestabilizadoras en un contexto de fragilidad económica y política.
Lo anteriormente indicado queda comprobado al analizar el sujeto del conflicto. Si revisamos el cuadro podemos constatar que la los partidos políticos, los sindicatos y los gremios de trabajadores concentran más del 50% de la conflictividad en este rubro.
Sujeto del Conflicto SUJETO Frecuencia Porcentaje CAMARAS DE LA PRODUCCION 1 0.44% CAMPESINOS 11 4.85% EMPRESAS 18 7.93% ESTUDIANTES 7 3.08% FUERZAS ARMADAS 6 2.64% GREMIOS 11 4.85% GRUPOS HETEROGENEOS 8 3.52% GRUPOS LOCALES 14 6.17% INDIGENAS 21 9.25% ORGANIZACIONES BARRIALES 16 7.05% PARTIDOS POLITICOS 35 15.42% POLICIA 1 0.44% SINDICATOS 39 17.18% TRABAJADORES 39 17.18% Total 227 100.00% Un dato interesante que debe ser destacado en la presencia de conflictos al interior de las FFAA a propósito de los juicios instaurados contra varios de sus miembros. Si bien este aspecto ha tendido a ser minimizado e invisibilizado, no deja de constituir un elemento central que ha estado presente en las discursividades de distintos dirigentes políticos y de representantes de los movimientos sociales. Una suerte de politización del tratamiento legal de la participación de los militares en el derrocamiento del ex presidente Mahuad que ha traído múltiples repercusiones, entre ellas el cambio abrupto de las comandancias de fuerza y del Comando Conjunto a un sector militar que ve con ojos menos tolerantes el papel dirimente de la institución castrense.
En lo que concierne al problema del objeto del conflicto, existiría una recurrencia respecto a las coyunturas anteriores. El rechazo a la política estatal con un 37.44% y las denuncias por corrupción 20.70% representan casi un 60% de las causas que generan conflictividades políticas y sociales. En ese sentido, los argumentos que sirvieron de plataforma de acción para la caída de Mahuad permanecen intactos, asunto que pone al presente gobierno en una situación sumamente delicada, pues los casos de corrupción se han incrementado y la impunidad parece permanece como un valor de esta frágil democracia. Incluso, los últimos acontecimientos y superposiciones legales relacionadas con la actuación del Ministerio Público hacen ver la precariedad de las instituciones de control en el Ecuador y el peligroso incremento de la incapacidad gubernamental para solucionar este tipo de anomalías.
Objeto del Conflicto OBJETO Frecuencia Porcentaje DENUNCIAS DE CORRUPCION 47 20.70% FINANCIAMIENTO 20 8.81% LABORALES 11 4.85% OTROS 24 10.57% RECHAZO POLITICA ESTATAL 85 37.44% SALARIALES 40 17.62% Total 227 100.00% Si sumamos las causas salariales con las laborales tenemos un 22% de conflictividad que está directamente relacionada con las del sujeto del conflicto. El escenario abierto por la incertidumbre e inseguridad de derechos producidos por la inflación y la flexibilización laboral, se tradujo en una presión para la elevación salarial justa en sectores públicos y privados. Ese fue el tono de las protestas de los empleados públicos y de los sindicatos del sector privado.
En lo que respecta a la localización del conflicto, la Sierra representa más de la mitad de los datos obtenidos y la Costa en conjunto observa una conflictividad menor, pero no por eso menos importante. Las provincias de Guayas y Pichincha concentran la mayor conflictividad nacional, cuyos datos son muy similares al cuatrimestre anterior y en Azuay existe un repunte de más de 3 puntos. Esmeraldas presenta una constante al igual que Manabí.
Número de Conflictos por Provincias LUGAR Frecuencia Porcentaje AZUAY 16 7.05% CAÑAR 3 1.32% CHIMBORAZO 6 2.64% COTOPAXI 1 0.44% EL ORO 3 1.32% ESMERALDAS 6 2.64% GALAPAGOS 2 0.88% GUAYAS 72 31.72% IMBABURA 3 1.32% LOJA 3 1.32% LOS RIOS 6 2.64% MANABI 9 3.96% MORONA SANTIAGO 2 0.88% NAPO 1 0.44% PASTAZA 3 1.32% PICHINCHA 85 37.44% SUCUMBIOS 2 0.88% TUNGURAHUA 3 1.32% ZAMORA CHINCHIPE 1 0.44% Total 227 100.00%
Respecto a la intensidad de los conflictos registrados que nos remiten a las lógicas de demanda, presión y acción colectiva, tenemos que las amenazas, paros y protestas representan más del 55% de la conflictividad. Cada día los ecuatorianos estamos sujetos a que estas formas de movilización se conviertan en el único lenguaje para establecer algún tipo de diálogo con los gobiernos de turno. De esa manera, la política por la vía de los hechos se convierte en un instrumento recurrente que utilizan los distintos actores políticos en el país.Cabe anotar que también por parte del gobierno, la conflictividad sumó puntos ya que respecto a la coyuntura anterior, la figura de los desalojos se duplicó. Este elemento evidenciaría que los límites de espera y aguante gubernamentales no pueden ser comparados con el anterior. De hecho, y con excepción del paro hospitalario y de los gremios de maestros, no se toleraron protestas largas y se estableció mecanismos de negociación en cada uno de los sectores donde hubo amenazas de conflictividad.
Intensidad del Conflicto INTENSIDAD Frecuencia Porcentaje AMENAZAS 39 17.18% BLOQUEOS 21 9.25% DESALOJOS 4 1.76% DETENCIONES 9 3.96% ESTADO DE EMERGENCIA 2 0.88% HERIDOS / MUERTOS 4 1.76% INVASIONES 2 0.88% JUICIOS 19 8.37% MARCHAS 22 9.69% PAROS / HUELGAS 42 18.50% PROTESTAS 42 18.50% SUSPENSION 12 5.29% TOMAS 9 3.96% Total 227 100.00% Lo anterior puede observarse en el desenlace del conflicto. El 33.48% de los casos representados tuvieron una resolución positiva. Las dinámicas negociadoras lograron resolver el 25.55% de las demandas de los distintos actores sociales y políticos con un bajo perfil de intervención de la represión, pues esta figura representa la mitad de las intervenciones en la coyuntura pasada. Podría decirse que existió una relativa efectividad ya que en estos escenarios el aplazamiento de las resoluciones de los conflictos presentó 11 puntos menos que en el cuatrimestre anterior.
Desenlace del Conflicto DESENLACE Frecuencia Porcentaje APLAZAMIENTO RESOLUCION 51 22.47% NEGOCIACION 58 25.55% NO RESOLUCION 32 14.10% POSITIVO 76 33.48% REPRESION 10 4.41% Total 227 100.00% En cuanto a la intervención estatal y de varias de sus instituciones, el ejecutivo y sus comisiones centralizaron el tratamiento de los temas objeto del conflicto. Si miramos las cifras, podemos observar que varias de las instancias estatales vinculadas con el ejecutivo (presidencia, ministerios y gobernaciones) lograron concentrar y posiblemente resolver el 37% de las conflictividades en el país. Un dato que es ya recurrente es la baja capacidad del poder legislativo para tratar de coadyuvar en el tratamiento de los conflictos con el 5.29% de los casos. Este es un dato curioso que nos remite a la corresponsabilidad del Congreso en la generación de los conflictos políticos o sociales, pues muchos de ellos se desatan por la falta de capacidad de decisión respecto a varios temas de la agenda política ecuatoriana.
Intervención Estatal INTERVENCION Frecuencia Porcentaje GOBIERNO PROVINCIAL 7 3.08% JUDICIAL 24 10.57% LEGISLATIVO 12 5.29% MILITARES / POLICIA 15 6.61% MINISTROS 52 22.91% MUNICIPIO 14 6.17% NO CORRESPONDE 32 14.10% POLICIA 43 18.94% PRESIDENTE 26 11.45% TRIBUNAL DE GARANTIAS 2 0.88% Total 227 100.00%
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