Ecuador DEBATE Nº 68
 
 ANÁLISIS

Viabilidad de la aplicación del derecho autonómico en la realidad ecuatoriana

Xavier I. Macero*

Palabras Claves: autonomías, región, derecho, política, descentralización, democracia.

Sumario: En síntesis, se debe dejar de satanizar el modelo de Estado central con afirmaciones como "el Estado central ha sido el causante de la pobreza que existe en el Ecuador" o "los problemas económicos y políticos que sufren hoy en día varios gobiernos locales es fruto del Estado centralista", porque lejos de ser ciertas y traer soluciones, fomentan una mayor inestabilidad social.

En los últimos años el régimen democrático ecuatoriano ha estado a punto del colapso, debido a una serie de actos corruptos realizados por varias administraciones gubernamentales que han utilizado a la política como un instrumento idóneo para satisfacer sus deseos de poder. Esto ha producido que los ecuatorianos cansados de tanta infamia reaccionen en contra de ellos, provocando un ambiente de inestabilidad, desconfianza e inseguridad en el país.

Tras el último caos institucional y político que impuso la destitución del Presidente Lucio Gutiérrez, el actual gabinete presidencial se ha esforzado en establecer la calma y recuperar el ámbito de Estado de derecho en el país. A pesar de ello, varias autoridades públicas aducen que es el momento de instaurar un nuevo modelo de "división política administrativa del Estado", que logre resolver los graves problemas de centralización, concentración y obsolescencia que tiene el actual sistema y poder generar de esta manera un verdadero Estado de Bienestar. Proponen al régimen de Autonomías como la mejor opción.

Este trabajo tiene como objetivo analizar el fondo de la problemática política y social ecuatoriana e investigar la evolución y situación actual del Estado Autónomo en España, a fin de analizar si realmente la propuesta defendida por varios alcaldes y prefectos de instaurar un nuevo modelo de "división política administrativa del Estado" fomentará la unidad nacional y desarrollo económico del Ecuador. El propósito será constituir un documento orientado a dilucidar el debate político existente.

La disyuntiva entre el poder central y el estado de autonomía

La pugna por mantener o un gobierno central o uno autonómico es un dilema que viene siendo arrastrado desde mucho antes de los inicios de la República. Fundamentalmente originado por la serie de crisis económicas y sociales producidas en momentos puntuales de la historia y sostenido por el protagonismo económico y político alcanzado por las ciudades de Quito y Guayaquil.

El gobierno central y la regionalización

Tradicionalmente, las regiones representativas del Ecuador han sido la costa, la sierra centro - norte y la sierra sur. Las ciudades de Guayaquil, Quito y Cuenca, respectivamente, se han erigido como sus principales representantes. No obstante, sus respectivos ascensos económicos y protagonismo en la vida social se han originado en diferentes épocas.

Una vez conquistado el imperio inca por Francisco Pizarro, España instaura en esos territorios el Virreinato de Perú. Su extensión iba desde el actual Panamá hasta Argentina. Estaba compuesto por las Audiencias de Lima, Panamá, Santa Fe de Bogotá, la Plata de Charcas, Quito, Chile y Buenos Aires. Fue un territorio consolidado, cuya actividad comercial giraba principalmente alrededor de la explotación de plata de las minas de Potosí.

Los pueblos que hoy integran el Ecuador estaban comprendidos en La Real Audiencia de Quito. Su economía giraba en torno de la explotación minera, pero tras declinar su producción a finales del siglo XVI, las actividades económicas se dirigieron principalmente a la producción textil, el agro pastoril y el comercio.

En el siglo XVII la industria textil alcanzó un gran apogeo. Fue el principal sustento económico de la Real Audiencia de Quito y el eje central de su organización comercial. Su centro de producción fue la sierra centro - norte, especializada en el tejido de lana de oveja. La unidad de producción económica fue la hacienda. En ella se realizaba la mayor parte de las actividades productivas que englobaba la elaboración de los tejidos, desde la cría de ganado hasta la obtención de la materia prima. Quito, Latacunga y Riobamba fueron los principales centros de fabricación textil.

Esta actividad produjo el ascenso económico principalmente de Quito, que a través de la producción del tejido lanar, pudo integrarse a la red comercial establecida en el Virreinato de Perú y ocupar un lugar destacable. Esto le permitió alcanzar un protagonismo social predominante que originó el sentimiento quiteño de ser siempre el centro del poder nacional y eje del desarrollo de la república.

Simultáneamente, las demás regiones iban especializándose en otras actividades comerciales. La sierra sur se dedicó al tejido de algodón, a la cría de ganado mular y a la explotación de la cascarilla; y la costa al cultivo del cacao y a la fabricación de barcos. Cada uno tuvo su propio mercado y organización comercial. Los primeros comercializaron con varias zonas del Virreinato de Perú; pero los segundos, representados principalmente por Guayaquil, optaron por el comercio internacional, obteniendo gradualmente una mayor independencia del mercado nacional.

Poco a poco las actividades económicas iban conformando las distintas subregiones que hoy existen en el país. Subregiones que fueron fortalecidas gracias a la inmensa autonomía otorgada por la monarquía española, quienes permitieron a cada pueblo organizar y capitalizar sus producciones y comercio regional. En este aspecto jugaron un papel importante los cabildos locales, pues se encargaron de velar por el bienestar social, económico y político de sus respectivas comunidades. El ejercicio autónomo del poder iba siendo usual en cada región, ya que tenían una plena participación en las decisiones concernientes a sus intereses particulares. Sólo debían cumplir con las exigencias fiscales impuestas por la monarquía.

En el siglo XVIII se produce el ascenso económico de Guayaquil, gracias a la disminución de la producción textil y al aumento de la producción y exportación del cacao. El debilitamiento textil se debió principalmente a las medidas que fomentaron el libre comercio internacional y al agotamiento de la plata de las minas de Potosí. Lo primero ocasionó un aumento en las importaciones de paños y tejidos provenientes de Europa, que paulatinamente fueron sustituyendo a los tejidos nacionales, y lo segundo provocó un descenso en el comercio regional (su sustento era la explotación de plata de las minas).

El auge económico del cacao fue producto de la apertura comercial contraída. Esto permitió legalizar actividades que se realizaban por medio del contrabando (Lima y Caracas ejercían el monopolio comercial); establecer nuevas relaciones comerciales con varias colonias europeas; y consolidar el protagonismo de Guayaquil en la sociedad (la ciudad fue el centro productivo del cacao). Asimismo, ayudó a fortificar una diferencia cultural predominante: la identificación de la costa con medidas que fomentan el libre comercio y aumento de exportaciones, y de la sierra con medidas que promuevan el proteccionismo. Duró hasta inicios del siglo XIX.

Cuenca, por su parte, no tuvo un ascenso económico tan destacable como Guayaquil y Quito, pero al ser el centro económico de la sierra sur, se la considera como el referente de los intereses de esta región.


*Profesor - investigador de la Escuela Politécnica del Litoral - ESPOL

 
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