Ecuador DEBATE Nº 70
 
 PRESENTACION

América Latina en su conjunto, se encuentra en una nueva fase de crecimiento económico que dependerá de cómo se sostenga un grado de autonomía política y financiera. De acuerdo a la CEPAL, ha ocurrido una leve disminución de la pobreza en América Latina, desde el 44% en el año 2002 al 40% en el 2005. Sin embargo, perdura la desigualdad social expresada en una inequitativa distribución del ingreso. Otras manifestaciones tales como la precarización del trabajo, la informalidad, la baja cobertura de los sistemas de salud y pensiones, también persisten en este contexto de crecimiento y cambios políticos con gobiernos progresistas en buena parte de los países de América del Sur.

El proceso de globalización en curso, o mundialización como prefieren llamarlo otros, ha producido también un incremento de las desigualdades a escala mundial y local. Son desigualdades entre países, entre regiones, entre clases y estratos sociales. Aunque, poco a poco, la atención que se daba exclusivamente a la pobreza, vuelve a ponerse en otro enfoque, una visión más global que incluye también la riqueza y los mecanismos de acumulación. Por ello, este número de la revista dedica el tema central a poner en perspectiva las desigualdades. En este sentido, se prosigue con una preocupación que ya fue tratada en el No. 51 de Ecuador Debate con el tema de las sociopolíticas de la pobreza y la exclusión.

Una cuestión central en la desigualdad es su definición conceptual, que puede rastrearse en el pensamiento social clásico, que siempre estableció a esta inmersa en un conjunto de relaciones sociales y políticas. De este modo, José Sánchez-Parga, realiza una crítica a los conceptos de pobreza y las políticas que se han diseñado para su superación. Ante todo, se trata de volver a los viejos temas de la economía política que fueron desplazados por la economía convertida en una disciplina técnica. Para José María Tortosa, se hace necesario entender las interrelaciones entre la incrementada concentración de la riqueza en los países ricos y la persistente desigualdad en otras regiones del mundo, diferenciando el significado de la pobreza y las distancias sociales que tienden a perpetuarse. Para ello, introduce las distinciones entre diferencia y desigualdad para entender las oposiciones étnicas, de status y sexo. En su clarificador aporte, Analía Minteguiaga y René Ramírez someten a revisión los fundamentos conceptuales de las políticas sociales dirigidas a la pobreza. Para ello, evalúan el concepto de equidad como una concepción que no ha conducido a reducir desigualdades y brechas sociales, puesto que se ha ignorado que la pobreza está situada en la sociedad y no es un atributo de individuos atomizados. Patricia Collado, examina la exclusión social en Argentina, a partir de la marginalidad social como fuera pensada en los años sesenta por J. Nun. Propone unas líneas de interpretación situada en la desestructuración del mundo del trabajo, la precarizad laboral y los movimientos de protesta surgidos de la exclusión.

La publicación de un antiguo texto de Aníbal Buitrón y Bárbara Salisbury sobre Otavalo en la sección Debate Agrario-Rural, inaugura una modalidad que ocasionalmente será realizada en el futuro: dar a conocer aportes que aunque ya fueron publicados en el pasado, no son accesibles al público. Es un texto etnográfico que muestra las condiciones de vida y trabajo de la población indígena de Otavalo en los albores de los procesos de modernización de los años cuarenta del siglo XX, cuando las jerarquías de tipo racial se presentaban como las categorías que explicaban una sociedad predominantemente rural.

En la sección Análisis, se incluyen dos artículos de indudable actualidad: los fundamentos de los debates constitucionales en Bolivia y la mirada de la prensa ecuatoriana a la migración. H.C.F. Mansilla, un asiduo colaborador de la revista, discute las condiciones de cambio constitucional que están en marcha en Bolivia, situándose escépticamente en la probabilidad de que una nueva Constitución enfrente adecuadamente los viejos problemas de la tradición política boliviana: la ausencia de modernidad, débiles lazos ciudadanos, particularismos y falta de respeto a la ley. Fernando Checa, presenta los resultados de una investigación sobre el tratamiento de la migración internacional en la prensa ecuatoriana a través de una metodología -poco usada en el país- de análisis de contenido. Llama la atención sobre las limitaciones en la prensa ecuatoriana en términos de superar categorizaciones morales y sobre todo, la falta de mejor visualización y presentación de las voces y vidas de los propios migrantes en la información noticiosa.

Además del acostumbrado seguimiento de la conflictividad sociopolítica, en la sección Coyuntura, se presentan dos artículos. El primero, de Hernán Ibarra aborda las provincializaciones de Santo Domingo de los Colorados y Santa Elena, como procesos que evidencían la carencia de una discusión del ordenamiento territorial en condiciones de una inercia de la división política administrativa que ha retrasado un debate sobre la regionalización del país. El segundo, de Guillaume Fontaine, analiza la trayectoria de las políticas petroleras y sus conflictos en el Ecuador. Incluye abundante información sobre las intervenciones estatales en un recurso natural vital que ha generado una renta -creciente por ahora en el marco de altos precios del petróleo y reformas en el manejo fiscal. Discute al rol de Petroecuador como empresa estatal que en asocio a empresas transnacionales privatizó de hecho una parte de sus activos. En la circunstancia del actual fortalecimiento de la intervención estatal, el tema petrolero mantendrá su vigencia no solo por su importancia para las finanzas públicas, sino por sus implicaciones geopolíticas en el plano internacional.

LOS EDITORES

 
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