Ecuador DEBATE Nº 54
 
 TEMA CENTRAL

GLOBALIZACIÓN Y TRANSMIGRACIÓN

Hernán Rodas Martínez*

No cabe duda que el proceso de globalización ha transformado profundamente el carácter de la migración internacional. Las teorías clásicas de emigración, inmigración, remigración ya no explican los procesos que viven hoy millones de personas. Las nuevas trayectorias laborables, diversas residencias, secuencias y formas de movilización, identidades y redes que controlan, catalogan, expulsan o seleccionan la aceptación de los inmigrantes, ha puesto en crisis conceptos como comunidad de residencia, sociedad nacional, estado, nación, entendidas como entidades contenedoras de la vida social de individuos y grupos sociales.

La globalización no es en sí mismo un hecho nuevo en la historia, incluso en su relación con fenómenos migratorios, las conquistas y ocupaciones europeas en territorios de ultramar, son muestras de este proceso que sin embargo en la actualidad tiene características muy especiales e inéditas, en tanto proceden de una profunda revolución tecnológica, en la que quizá la revolución de la informática es el hecho más significativo. Esta "revolución tecnológica" no solo representa un salto cualitativo en la historia de la humanidad sino que está provocando todo un reordenamiento en las relaciones laborales, en la organización productiva y tiene numerosas repercusiones en el mundo, con consecuencias muy profundas en todas las áreas de la sociedad: económica, política, social, cultural, ética, religiosa.

Otra de las características de lo nuevo, es que la globalización tiene claras tendencias deshumanizadoras, elitistas y discriminatorias. En la globalización no hay lugar para la justicia social dice el P. Gregorio Iriarte1, teniendo como matriz el capitalismo. En su complejidad, construye un escenario distinto, en el que se constituye una conciencia de universalidad, que nos permite vivir con mayor interés y sensibilidad, los acontecimientos de nuestra "Aldea planetaria".

La presencia de demandas sobre la sustentabilidad del planeta, son entre otros, un ejemplo de ello. Crecen a nivel mundial, movimientos sociales de todo tipo que buscan globalizar la esperanza, las alternativas. Sin la dimensión globalizadora es imposible hoy abordar el proyecto de una sociedad más justa. El potencial de los nexos transnacionales se puede constituir en un eficaz instrumento de cambios profundos, en tanto se va desarrollando una mayor conciencia universal de la vocación política y otra pedagogía del poder, con una presencia cada vez más dinámica y organizada.

Por globalización entendemos también el trasiego y la delocalización de las personas y poblaciones enteras, que bajo el impulso decisivo del mercado y también de la violencia y las guerras, deben emigrar por la necesidad o por la búsqueda de asilo humanitario. Las exigencias éticas para caminar en la globalidad, como las llama Iriarte 2, nos llevan nuevamente a ubicar en ellas, a la movilidad humana, como una expresión más de esa globalización. Estas exigencias éticas son: la superación de la concepción economisista y la crítica a la reducción del ser humano al tener, como objeto de mercado y mercancía, reconociendo que la centralidad de la persona humana, su valor en tanto tal constituye el origen y el objetivo de la actividad económica.

El destino universal de los bienes de este mundo están originariamente destinados a todos, por lo que sobre la propiedad privada existe un gravamen, una hipoteca de ahí que la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales como el fin de una economía no pueden ser el lucro y la máxima rentabilidad a costa de destruir la vida.

El fenómeno de la emigración se ha radicalizado tanto que ha cambiado su naturaleza y adquiere hoy nueva significación. La amalgama sistemática, de poblaciones de origen diverso desemboca en un cosmopolitismo de masas que añade un componente multicultural decisivo a la modernidad de las sociedades receptoras. El fenómeno de la transferencia de poblaciones, no puede ser reducida a una lógica meramente económica, sino que entraña una dimensión a la vez cultural y política.

Los procesos migratorios son parte inseparable de la historia de esta "Patria Grande", somos el resultado del mestizaje de las grandes corrientes migratorias; las inmigraciones de ultramar, las migraciones internas en cada país y entre los países de América Latina y la emigración creciente hoy hacia los EEUU, Canadá, mientras la corriente de inmigrantes hacia América Latina va disminuyendo permanentemente en intensidad y en incidencia. La creación de polos de desarrollo y las grandes diferencias económicas y sociales impulsaron flujos migratorios permanentes en cada país y de un país a otro, viajando de regiones empobrecidas a regiones prósperas, proceso que se mantiene sin variaciones significativas. Sin embargo las corrientes migratorias han tenido en la última década un incremento considerable. Si en los años 90 se hablaba por ejemplo de 9 millones de hispanos en EEUU, hoy se habla de 22 millones. En Europa Occidental viven algo más de 18 millones de inmigrantes. Alemania tiene hoy más de 6 millones y medio de extranjeros, 12 millones de Asiáticos migraron a los países petroleros de Cercano Oriente, y Japón y los "Tigres" del sudeste Asiático atrajeron a millones de trabajadores3.

Los informes de las Naciones Unidas sobre población para la década de los 90, señalan que la migración internacional de todos los tipos involucró a 100 millones de personas, la OIT, calcula en 120 millones. De este número 17 millones huyeron de la persecución en sus países, mientras que 20 millones se desplazaron para escapar de la violencia, las sequías, o la destrucción ecológica, el resto, o sea 63 millones fueron migrantes económicos que buscaron una vida mejor. Por tener una referencia en 1990, 35 millones de migrantes estaban en el Africa del Sur, de 13 a 15 millones en Europa Occidental y la misma cantidad en América del Norte, otros 15 millones en Asia y Oriente Medio (informe FNUAP)4. En España se habla oficialmente de cerca de 2 millones de inmigrantes y de 150.000 indocumentados5.

Las pautas de migración internacional para los últimos años dejan ver que los inmigrantes son atraídos hacia Europa, a los países productores de petróleo, a las economías de reciente industrialización en el Asia Oriental y Sudoriental, Japón, Australia y Africa Occidental conocen grandes corrientes de


* Sociólogo. Sacerdote. Director del CECCA.
1 IRIARTE, Gregorio O.M.I- "La globalización: Un gran desafío a la ética cristiana" - artículo del libro Globalizar la Esperanza. Ed. Indo American Press Service - Bolivia - 1997.
2 Págs. 41 - 45, art. Cit. Iriarte G.
3 Castles Stephen "La era inmigratoria" Rev. Nueva Sociedad- 127.
4 Brisson Maryre "Migraciones" ¿Alternativa Insólita? Ed. DEI. Costa Rica - 1997
5 Periódico " El Mundo" 8 feb - 2001 - Valencia - España.

 
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