Ecuador DEBATE Nº 54
 
 TEMA CENTRAL

En un contexto como el anterior de "hambre de pan y horizontes" la emigración hacia el exterior se plantea como una opción válida, máxime cuando los medios de comunicación proyectan imágenes de un primer mundo opulento y con futuro, y las noticias de los familiares y amigos que han emigrado al exterior contribuyen, en muchos casos, a alimentar esa ilusión.

La mirada hacia Europa:

Los destinos de las migraciones ecuatorianas al exterior habían sido tradicionalmente los Estados Unidos (Nueva York principalmente) y el origen de esta migración, mestiza en su inmensa mayoría, eran las provincias de Azuay y Loja .Hasta principios de los años 90 las migraciones hacia Europa eran poco significativas. Sin embargo, las cada vez mayores dificultades para entrar a los Estados Unidos y los altos precios que los coyoteros ponían para cruzar la frontera han situado a Europa como una opción más atractiva y barata para migrar, y ello principalmente porque algunos países de la Unión Europea no exigen visado a los ecuatorianos para entrar como turistas (que es como entra la inmensa mayoría). Ello sucede en Francia, Holanda o España, además de otros países. Lo cual permite que, merced al Convenio de Schengen, una vez atravesada la primera frontera de la Unión, los ecuatorianos puedan en la práctica desplazarse libremente por los distintos países sin apenas control y asentarse allá donde estén sus familiares o amigos, donde encuentren trabajo o simplemente, donde exista un proceso de regularización o unos "cupos" que puedan darle "papeles" para estar "legalmente".

En el caso de España hay que considerar además otros factores como son la lengua común, las facilidades para el acceso a la nacionalidad española o el hecho, absolutamente favorable y que se producía hasta el 16 de agosto de 2000, de que a un ecuatoriano que presentaba una oferta de trabajo ésta no iba a poder serle denegada por el hecho de que existieran españoles en situación de desempleo.

Por último, y en relación a lo expresado en el apartado "Cultura e identidad nacional", es necesario hacer constar que las migraciones, tanto interiores como a otros países, no se producen con la misma intensidad en todas las nacionalidades del Ecuador. La migración es ostensiblemente menor en aquellos grupos étnicos que tienen un sentido comunitario de la vida y de la producción (por ejemplo, en la provincia de Loja, la emigración entre los indígenas saraguros no es tan frecuente como entre la población mestiza). Lo mismo se puede decir del caso de los Tsáchilas en Santo Domingo de los Colorados. El caso de los otavaleños de Imbabura es distinto pues se trata de un pueblo eminentemente comerciante y que viaja para vender su mercancía.

España como horizonte Migratorio

A la hora de estudiar por qué los ecuatorianos, en su inmensa mayoría mestizos, eligen España como destino migratorio no podemos obviar el marco legal y jurídico que regula su situación en este país. Existen tres elementos fundamentales que definen este marco: En primer lugar Convenio de Doble nacionalidad Hispano-Ecuatoriano de 22 de diciembre de 1964. En segundo, el Canje de Notas de 30 de octubre de 1963 por el que se suprimen los visados de estancia entre Ecuador y España y por último los artículos 17 a 28 del Código Civil. En virtud del primer instrumento, el nacional de Ecuador no tenía limitado hasta el 16 de agosto de 2000, su acceso al mercado laboral español por la situación de empleo que existe en España. Dicho de otra manera, el ecuatoriano podía concurrir a una oferta de trabajo, en igualdad de condiciones que un español, un residente legal en España o un ciudadano comunitario, sin perjuicio de que posteriormente se tuviera que proveer del preceptivo visado para trabajar.

Esta situación se modificó como ya hemos apuntado, a partir del 16 de agosto de 2000, fecha en la que entró en vigor la modificación del art. 8 del Convenio. Por otra parte el Canje de notas entre España y Ecuador de 30 de octubre de 1963 exime de la obligatoriedad de proveerse de visado a todo ecuatoriano que entre en España con ánimo de permanecer por período inferior o igual a tres meses. Por último, la legislación en materia de nacionalidad recogida en el Código Civil Español, posibilita al nacional ecuatoriano el acceso a la nacionalidad española con tal de que tenga tan sólo dos años de residencia legal y continuada en nuestro país, los cuales quedan reducidos a uno en caso de matrimonio con español o española. Además de ello, muchos niños nacidos en España hijos de padres ecuatorianos han venido obteniendo el acceso, por la vía de la simple presunción, a la nacionalidad española.

Sin embargo, si bien al elemento anterior tiene una cierta importancia, no es éste el único motivo para migrar. Indirectamente influyen, como hemos visto la desastrosa situación socioeconómica del país, las dificultades para migrar a los Estados Unidos y las posibilidades que una España económicamente próspera ofrece a la hora de poder acceder a determinados empleos que, si bien no son cualificados ni están especialmente bien remunerados, comparativamente hablando suponen unos ingresos mucho mayores a los que estas personas podrán percibir en Ecuador . Finalmente, la apertura de fronteras interiores en la Unión Europea posibilita el desplazamiento hacia otros estados miembros y permite aprovechar oportunidades de trabajo y regularizaciones que se produzcan en uno u otro país. Los medios de comunicación, las inversiones producidas a consecuencia de las remesas, y las historias migratorias son asimismo, elementos que también influyen a la hora de tomar la decisión de emigrar.

Lugares de procedencia de los inmigrantes ecuatorianos

Según los datos fruto de nuestra investigación que parte de una muestra de 5.832 registros recogidos en el Consulado General del Ecuador en España, la mayor parte de la población ecuatoriana proviene de la Sierra (un 73.76%). Los inmigrantes provenientes de la Costa representarían el segundo rubro (con un 23.35% de las personas registradas). Un 3% proviene, según estos datos de las provincias de Oriente y menos del 1% vendría de Galápagos.

En cuanto a las provincias de procedencia destacan Pichincha y en ella por este orden: Quito (la capital) en primer lugar, situándose en segundo lugar Santo Domingo de los Colorados, a continuación se sitúan Mejía, Cayambe y Calderón. La segunda provincia más importante en cuanto a número de migrantes se refiere es Loja destacando su capital y a continuación las localidades de Cariamanga, (cabeza del cantón Calvas), Catamayo (y en concreto La Toma), Paltas (y particularmente Catacocha) y Gonzanamá. Guayas con Guayaquil, la segunda ciudad del país y Azuay provincia tradicionalmente migrante a los Estados Unidos (en la que destacan Cuenca, Sigsig, Baños, Paute y Gualaceo por orden de importancia) se sitúan en tercer y cuarto lugar. Pero como hemos dicho la migración ecuatoriana se ha generalizado y así existen flujos migratorios procedentes de otras provincias por ejemplo de la Provincia de Bolívar, donde destacan por orden de importancia las poblaciones de Guaranda, San Miguel, Chimbo y Chillos. En Cañar destacan por su intensidad migratoria las localidades de Azogues, Cañar y la Troncal.


4 La emigración de lojanos hacia el exterior es mucho menor que la de azuayos. centrándose más esta última hacia otras provincias, así , como bien dice Anne-Lise- Pietri-Levy en el capítulo III de su libro "Loja: Una provincia del Ecuador", los lojanos han migrado tradicionalmente a Quito, Guayaquil y también a zonas de repoblación como Santo Domingo de los Colorados o Lago Agrio, "Nueva Loja".
5 Así una empleada de hogar interna cobra mensualmente una cantidad de 95.000 pesetas mensuales, lo cual equivale aproximadamente a 500 dólares estadounidenses. Por otro lado, todo inmigrante que se encuentre en España tiene reconocidos por Ley los derechos a la sanidad pública gratuita ambulatoria y de urgencia en toda su extensión
 
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