Ecuador DEBATE Nº 54
 
 DEBATE AGRARIO

CONSIDERACIONES SOBRE LA MIGRACION RURAL: DIÁSPORA, MITIMAES*

Carlos Pérez

"Yo casado y con hijos decidí salir hacia la montaña caliente;..... todo era diferente, la gente, los árboles, los animales, la comida, el clima"1

La migración, fenómeno actual

La migración es un hecho histórico que en la actualidad es objeto de connotaciones negativas. Su valoración depende de la serie de mecanismos de resistencia cultural, elaborados tanto por las sociedades receptoras como por las de origen; a estos, tales mecanismos le permiten enfrentar la movilización y la agresión a sus principales instituciones, manteniendo así su identidad étnica y cultural2.

No se trata aquí de retomar y discutir serios e importantes trabajos sobre la migración de origen rural3; se intenta mostrar desde un caso, la migración desde el páramo andino hacia el Subtrópico en la Provincia del Cotopaxi, las condiciones en que este desarraigo y readaptación resultan en adaptaciones y reorganizaciones de las estrategias de vida en condiciones no traumáticas y favorables.

La migración andina, como las de otros pueblos, la de los semitas que nos cuenta la Biblia judeo-cristiana, es tan antigua como la conformación misma de sus sociedades originarias: ayllus, parcialidades o cacicazgos, para nuestro caso. Hay mucha literatura al respecto. Así, David Cook, en su estudio: La población del mundo Andino4, nos dice que: "la migración interna en los Andes en el período 1550-1700 fue extensa y tuvo un impacto vital en la historia demográfica de la región. "La institución prehispánica-inca de los mitimaes (mitmag), puede también ser entendida, como formas de "migración controlada" (op. cit), de carácter temporal-estacionario, hacia adquirir y/o producir, alimentos y bienes que no se obtenían en el espacio (territorio), controlado por los ayllus y las llagtas. Jürgen Golte, así lo ratifica: "Desde muy temprano, mucho antes de la Conquista, estos mismos grupos sociales, han tenido que manejar migraciones temporales de sus miembros (J. Golte pg. 114)5.

Sin embargo, vivimos nuevos tiempos, de transnacionalización, globalización que provocan exclusiones y que a diferencia de tiempos anteriores, los cambios observables provienen más de las externalidades, es decir de la voluntad y de las decisiones de los otros, diferente por lo tanto a aquellas en las que la sociedad misma, tomaba decisiones más o menos autónomas hacia intensificar, modelar o limitar procesos migratorios.

En este contexto si la migración es tan antigua y forma parte de una racionalidad de reproducción social, por lo tanto no constituye en si mismo un conflicto, dónde podemos ubicar los problemas relacionados con el actual proceso migratorio, particularmente el campesino.

"a los 15 años me fui de la casa quería usar zapatos, trabajé de jornalero pero eso era lo mismo o peor, me despreciaban por indígena, y casi no sabía castellano ..." (entrevista a Juan N.).

Existen al menos dos elementos que configuran la actual migración campesina: La necesidad de encontrar formas para su reproducción que en su espacio de origen se han tornado inviables; el otro constituido por un efecto de atracción, de la incorporación de nuevos imaginarios y símbolos, de percepciones idealizadas del mundo urbano.

La permanentemente mentada crisis de la sociedad ecuatoriana, en las últimas décadas, que al parecer no verá "la salida del túnel" en otras próximas décadas, aunadas a las propias condiciones de pérdida de valor productivo de los suelos, la explosión demográfica, a un entorno internacional cada vez más dependiente-excluyente, son los elementos constitutivos de este escenario que deja poco espacio a la subsistencia tanto vital como cultural. Obligados a migrar, y ya no organizados para ello, el encuentro con el otro, que a su vez también es víctima del contexto de la crisis mencionada, vuelven al proceso migratorio un hecho traumático, desorganizador y desorientador. "...exigencias y acomodos del desarrollo económico mundial, similares al proceso geológico del universo, normales en su conjunto pero catastróficos en el epicentro (M. Del Olmo/M. Quijada op. cit. pp 147)6.

La "desadaptación" de Juan al mundo urbano, es explicada por J. Golte (op.cit.) como el hecho de que: "...los migrantes, al llegar a las ciudades criollas se encontraron con el hecho de que las estructuras productivas instaladas no tenían la capacidad de acogerlos e integrarlos". Como lo reconoce Lentz y es de sentido y observación común, la ciudad de los criollos-blanco-mestizos, recibe a los migrantes campesinos con rechazo, con signos de un mal disimulado racismo, como "la insoportable diferencia del otro" 7. Si en los momentos anteriores la migración se consideraba como un recurso de las estrategias reproductivas, como la posibilidad de obtener liquidez monetaria para reinvertir en la agricultura, en las situaciones actuales esta racionalidad ya no existe. El hecho de que cada vez se les dificulta más la consecución de recursos monetarios, obliga a incrementar tanto el número de miembros de las familias obligados a migrar, particularmente notorio en la migración femenina, volviéndose también nociva y casi permanente por lo que encontramos en ciudades como Quito familias enteras sobreviviendo de actividades que van desde la venta ambulante precaria a la mendicidad.

Este nuevo encuentro con el otro espacio, el de la ciudad, condiciona reinvenciones constantes y depuraciones constantes en sus culturas (J. Golte op. cit.), cuyos resultados dependiendo de las condiciones resultantes de la reinserción, provocarán ambigüedades, reelaboraciones culturales, ruptura de redes sociales con las gentes de sus pueblos de origen, lo que en muchos casos provocará su aislamiento, aunque también es posible reconocer, siguiendo a J. Golte, que esta reinserción puede significar ..."la creación de algo nuevo, de nuevos ritos y nuevas costumbres, cuyo entroncamiento andino es insoslayable". Esta creación en nuevos contextos, en la que se mantiene una matriz andina, es la que destacamos en este artículo; aunque este proceso supondrá el que..."se deje atrás y se pierde un sinnúmero de conocimientos, comportamientos y capacidades", (J. Golte op. cit.) sin embargo, como mencionamos antes este proceso no necesariamente es negativo en tanto las culturas siempre se reinventan.


* Una primera versión de este trabajo fue presentado en el Seminario MIGRACION Y VIVIENDA, organizado por el Departamento de Migración de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
1 Entrevista a Juan N. Guasaganda-La Maná.
2 Allan, Castelnuovo: La desarticulación del Mundo Andino, 1987, PUCE- Abya Yala, pág, 142.
3 Ver por ejemplo los trabajos presentados en Ecuador Debate Nº 8; Migraciones y Migrantes Abril 1985.
- Carol Lentz. Migración e Identidad étnica. Abya-Yala. 1999. Quito.
4 Nabel David Cook. La población del mundo 1550-1700 pg. 285. Las Migraciones Andinas. Historia Andina, Vol. 2. Universidad Andina Simón Bolívar, Quito 2000.
5 Jürgen Golte. Cultura, racionalidad y migración andina. IEP. Lima Mayo 2001.
6 Migraciones: Desorganización y reorganización cultural. Revista Antropología Nº 2. Marzo 1992. Madrid.
7 Marie Astrid Dupret. La insoportable diferencia del otro. Ecuador Debate Nº 38, Agosto 1996. CAAP. Quito.

 
  <----

--->