Ecuador DEBATE Nº 55
COYUNTURA
RIESGOS PARA LA RECUPERACION ECONOMICA EN DOLARIZACION
Wilma Salgado
El hecho de que las remesas de los migrantes constituyan el segundo rubro de ingreso de divisas, muestra que el Ecuador se está convirtiendo en un país que exporta pobreza y desempleo, sin que estas problemáticas, a pesar de su gravedad, formen parte de la agenda de trabajo ni del FMI, ni del gobierno nacional que continúan concentrados en objetivos financieros de corto plazo, asegurándose contar con los recursos financieros necesarios para cubrir el pago del servicio de la deuda externa.
La economía ecuatoriana, después de haber tocado fondo en el año 2000, con la tasa de inflación más alta de América Latina 91%, frente a la tasa promedio regional del 9.5%, en condiciones en que los precios en el Ecuador estaban denominados en dólares norteamericanos y los precios de los demás países en su respectiva moneda nacional-, y con una tasa de crecimiento del PIB, del 2.3%, - inferior al promedio regional, del 4%-, en el año 2001, ha tomado la posta del crecimiento económico en la región, con una tasa estimada en el 5.4%, mientras América Latina ha sufrido un brusco deterioro, hundiéndose en la recesión crecimiento del 0.5%, tasa inferior al crecimiento demográfico-, como consecuencia de los efectos de las tendencias recesivas que se registraron en los países industrializados, en particular, en Estados Unidos.
La tasa de inflación del Ecuador a diciembre del año 2001, del 22.4%, aún cuando descendió frente a la tasa del año 2000 del 91%- continua siendo la más elevada de la región, que en promedio fue del 7%, equivalente a ocho veces la correspondiente en los Estados Unidos del 2.8%1, en condiciones en que los precios en los dos países están expresados en la misma moneda, el dólar norteamericano, lo que significa que la producción ecuatoriana se ha venido encareciendo en forma acelerada, frente a la producción importada, perdiendo competitividad.
Por lo tanto, la importante recuperación de la economía ecuatoriana, tiene como su Talón de Aquiles, la pérdida de competitividad de la producción local, que se refleja en el deterioro de la balanza comercial, que varió de un superávit de US$ 1.458 millones en el año 2000, a un déficit de US$ 447 millones en el año 20012, lo que significa que la economía ecuatoriana requiere cada vez de mayores ingresos de capitales para financiar no solamente el crónico déficit en la balanza de servicios, debido al peso de los intereses de la deuda externa, sino además el déficit en la balanza comercial.
Corregir una balanza comercial deficitaria, requiere de la aplicación de políticas de fomento de la producción, para que ésta pueda competir por precios y calidad, tanto en el mercado interno, al que ingresan los productos importados, dada la apertura de la economía ecuatoriana a las importaciones vigente, como en el mercado externo. Cuando la producción local, satisface necesidades del mercado interno, permite ahorrar divisas, que de otra manera se habrían utilizado en importaciones; y, cuando la producción local se orienta al mercado externo, permite aumentar los ingresos de divisas. El déficit comercial se puede corregir, en consecuencia, aumentando las exportaciones o disminuyendo las importaciones, o con una combinación de ambas. Para reemplazar las importaciones o para aumentar las exportaciones, se requiere que la producción local esté en capacidad de competir en el mercado con la del resto del mundo, en las condiciones del libre comercio relativo vigente.
La competitividad es, en consecuencia, un elemento fundamental que influye sobre la capacidad de aumentar las exportaciones o sobre la capacidad de sustituir importaciones con producción local, para lograr un superávit de la balanza comercial, que disminuya la necesidad de ingreso de capitales extranjeros a la economía.
Las experiencias de todos los países que han caído en profundas crisis, como el actual caso de Argentina, la de México en 1994, de los países asiáticos en 1997, y nuestra propia experiencia en 1998-99, muestran los elevados riesgos que enfrenta una economía de recaer en nuevas crisis, cuando depende excesivamente del ingreso de capital extranjero para su funcionamiento, como es el caso actual del Ecuador. Un cambio en la dirección de los flujos de capitales, que pueden desencadenarse por fenómenos de orden interno o internacional, como desconfianza frente a riesgos político-electorales, o una elevación de las tasas de interés internacionales, pueden ser suficientes para provocar no solamente una estampida de los capitales en dirección de los países industrializados, sino además, la falta de acceso a los mercados internacionales de capitales, disminuyendo los ingresos y en consecuencia, precipitándose el país en una nueva crisis financiera. El haber caído en una crisis financiera, no constituye una vacuna contra dicho mal, como muchos analistas creen, cuando afirman que el Ecuador ya pasó por una crisis financiera similar a la Argentina, insinuando con ello que dicho fenómeno es algo del pasado y que no podría repetirse.
Entender la magnitud de los riesgos que enfrentamos, y diseñar una estrategia para afrontarlos, puede permitirnos atemperar la magnitud de la caída posterior, en lugar de simplemente cantar victoria, atribuyéndole a la dolarización, virtudes sobre la recuperación y el crecimiento económico que no las tiene. La actitud del actual gobierno ecuatoriano, se asemeja en ese sentido, a la actitud que tuvo el gobierno del ex presidente Menem de Argentina, cuando atribuyó el elevado crecimiento económico del período 1990-1994 a la convertibilidad, en lugar de atribuirla, como correspondía, al masivo ingreso de capitales registrado, debido al agresivo proceso de privatizaciones emprendido.
Elementos que impulsaron el crecimiento económico
La recuperación de la economía está apoyada en los siguientes elementos:
el mayor volumen de exportaciones de petróleo crudo, que continua siendo la principal fuente de ingreso de divisas, con 89.891 miles de barriles exportados en el año 2001 (4.3 % más que los 86.197 miles de barriles exportados en el año 2000);
las remesas de los trabajadores ecuatorianos migrantes, que constituyen la segunda fuente de ingreso de divisas (US$ 1.065millones en los tres primeros trimestres del año 2001, frente a US$ 974.7 millones del del mismo período para el 2000);
1 Fuente: Banco Central del Ecuador. Información Estadística Mensual, Nº 1799, Enero 31 del 2002, cuadro 3.4.4 Tasas de inflación de Estados Unidos de América y Tasas de Interés Internacionales.
2 Fuente: BCE. Información Estadística Mensual, Nº 1799, Enero 31 del 2002, Cuadro 3.2.2 Balanza comercial, p. 62.
<----