Ecuador DEBATE Nº 55
TEMA CENTRAL
La desmaterialización de la economía
Fander Falconí*
La desmaterialización o el supuesto no demostrado, ni empírica como tampoco conceptualmente de que: los ricos son limpios y los pobres son contaminadores, rebasa el campo técnico y se convierte en ideología (¿o propaganda?) para defender, garantizar y justificar un determinado concepto de desarrollo y progreso desde una visión absolutamente unilateral.
La desmaterialización de la economía no está comprobada y además está en entredicho, especialmente cuando la examinamos desde el global de materiales y energía utilizados por las economías del Norte o ricas y desde el tipo de indicadores que se utiliza para medirla. Este artículo intentará fundamentar que la propuesta de la desmaterialización de la economía es apresurada y tiene una carga ideológica muy fuerte, y que a pesar de la sofisticación de algunos modelos y técnicas econométricas utilizadas aún no hay una evidencia empírica, peor aún una certeza física concluyente de este hecho.
La desmaterialización se asocia con la noción de que el crecimiento económico, calculado por uno de sus indicadores estándar, el producto interno bruto (PIB) por habitante p.c., provoca una menor presión ambiental o uso de los recursos naturales en el tiempo. Esta relación (los materiales consumidos en toneladas divididos para el PIB p.c.) se conoció como el índice de intensidad de uso. En 1977, Malenbaum introdujo la hipótesis de la intensidad de uso, bajo la cual el ingreso se presenta como la principal razón que explica el consumo de materiales (Jackson, 1996; Bunker, 1996). De acuerdo con esta hipótesis, durante el proceso de desarrollo económico, los países incrementan su consumo de energía y de materiales siguiendo el crecimiento en ingreso hasta que se alcance un nivel de ingreso definido. Después de ese nivel, existe una relación inversa entre el crecimiento económico, el consumo de energía y de materiales. La representación de esta relación es la denominada curva de la U-invertida o la curva ambiental de Kuznets 1.
Para simplificar esta relación, generalmente se utiliza el decrecimiento de la relación Consumo de energía/PIB real o la intensidad energética2 (de ahora en adelante la simplificaremos como E/PIB) como evidencia de que los países ricos están en una etapa de desmaterialización de sus economías debido a que estos países, requieren menos cantidad de energía para obtener una unidad de valor añadido en términos constantes.
Este acercamiento, relaciona los altos niveles de ingreso con la "des-polución", en otras palabras, las economías ricas no solo requerirían de menos energía para obtener la misma cantidad de energía y de materiales, sino que también producirían menos contaminación. Así, se supone que, a medida que aumenta el ingreso, en un momento del tiempo en el que supuestamente, se emitiría una menor cantidad de dióxido de azufre (SO2), dióxido de carbono (CO2), o se produciría una menor cantidad de basura por habitante en las ciudades. Dicho de otro modo, los ricos son más ecológicos, o los pobres son "muy pobres para ser verdes", tal como señala Martínez-Alier (1995).
Este artículo recoge una parte del extenso y rico debate acerca de la desmaterialización, tomando como eje la disminución de la relación entre el consumo de energía y el PIB expresado en términos reales, que habrían experimentado las economías del Norte. Más adelante se revisa la relación E/PIB para el caso de la economía ecuatoriana. Por último, se plantean algunas conclusiones sobre la desmaterialización, cuya discusión al rebasar ampliamente el campo técnico se sitúa necesariamente en el ámbito social y político.
La relación Energía/PIB real
Los partidarios de la desmaterialización de la economía (especialmente el Banco Mundial a partir en su informe sobre el Desarrollo Mundial en 1992) argumentan, en el ámbito conceptual y empírico, que hay una tendencia descendente en el ámbito relativo y absoluto en el uso de materiales y energía a medida que las economías crecen. En esta dirección, se inscriben los llamados a incrementar la eficiencia, de materiales y energía por un Factor 4 y un Factor 10 respectivamente, por parte del Wuppertal Institute de Alemania3.
Hacia sostener estas afirmaciones se asume que la disminución del cociente de E/PIB, a través del tiempo, se utiliza frecuentemente como evidencia de que los países más ricos se encuentran en una etapa de desmaterialización de sus economías, debido a que requieren de una menor proporción de energía para obtener una unidad de valor agregado constante.
Sin embargo, la primera observación es que los resultados empíricos de la causalidad en la relación E/PIB se encuentran sometidos a dudas4. Cuando se han obtenido resultados significativos, éstos indican una causalidad que va de la producción hacia la demanda de energía, como algunos autores han señalado (Cleveland et al., 1998). Estos autores indican que el uso de índices ajustados a la calidad, tienen efectos claros e importantes sobre los hallazgos de la prueba de causalidad de Granger, así como sobre los análisis de co-integración. Cuando la energía se mide en equivalentes térmicos, las investigaciones
* Doctor en Economía Ecológica. Coordinador del Programa de Economía de la FLACSO, Sede Ecuador.
1 Estas curvas tienen su nombre en honor a Simón Kuznets, economista nacido en Ucrania y luego nacionalizado estadounidense, que obtuvo el Premio Nobel de Economía en 1971 por sus numerosos trabajos empíricos que aportan a la comprensión de la teoría del crecimiento económico.
2 Este indicador representa la cantidad de energía consumida en la obtención de una unidad de PIB expresado en valor constante.
3 El Wuppertal Institute desarrolló extensamente estas idea en el libro: "Factor Four. Doubling Wealth, Halving Resource Use", publicado por EARTHSCAN en 1998.
4 Mediante el uso de una técnica estadística conocida como la Prueba de Causalidad de Granger, propuesta por Granger (1969) y difundida por Sims (1972), algunos estudios han examinado si el crecimiento económico se debe al uso de energía o a los precios de ésta, o si el consumo y el precio de energía están determinados por el nivel de producción. La Prueba de Causalidad de Granger utiliza la prueba F para analizar si la información tomada de un intervalo de la variable independiente (Y) proporciona alguna información estadísticamente significativa sobre la variable dependiente (X), en presencia de un intervalo tomado de la variable X. De otra manera, "Y no es un causante Granger de X."
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