Ecuador DEBATE Nº 55
 
 TEMA CENTRAL

GLOBALIZACIÓN Y CAMBIOS EN EL PARADIGMA TECNO-ECONOMICO: Impactos en la reproducción del capital empresarial. Crítica desde la Economía Política

Mario González Arencibia*

"Lo que distingue a las épocas económicas unas de otras no es lo que se hace sino el cómo se hace, con que instrumentos de trabajo se hace. Los instrumentos de trabajo no son solamente el barómetro indicador del desarrollo de la fuerza de trabajo del hombre, sino también el exponente de las condiciones sociales en que se trabaja".1

El planteamiento de Marx es de particular importancia para la valoración del tránsito hacia una nueva época económica del capitalismo iniciado a finales del siglo XX, en momentos en que la humanidad está asistiendo a una revolución sin precedentes, en lo que es trascendente, el avance impetuoso de la Revolución Científica Técnica y sus efectos en esferas claves para el desarrollo, ampliando la posibilidad de mayores vínculos entre los integrantes de la economía mundial. Tales transformaciones tienen en su base un nuevo paradigma tecno-económico2, resultante de la profunda revolución tecnológica,3 caracterizada como la revolución electrónica-informática, que se traduce en cambios fundamentales en las telecomunicaciones, la microbiología, la computarización etc.

En comparación con las revoluciones anteriores, ahora los impactos de las innovaciones en la esfera tecno-productiva son mucho más radicales y globalizadores. Para establecer el vínculo entre la globalización y el nuevo paradigma tecno-económico existen aseveraciones que señalan que la era previa a la globalización fue construida alrededor de los costos decrecientes del transporte; gracias a la invención del ferrocarril, la máquina de vapor y el automóvil, la gente pudo acceder a los lugares más rápido y con costos baratos, comerciando en las plazas más lejanas a costos muy baratos.4

De otra parte, se plantea por Thomas L. Friedman que "la era de la globalización es construida alrededor de los costos decrecientes de las telecomunicaciones", en lo que es significativo, el desarrollo de los medios de comunicación masiva, desempeñando un papel importante los satélites, sistemas de televisión por cable, fibras ópticas, e Internet. Los cuales en su conjunto han revolucionado las comunicaciones, permitiendo superar las barreras del espacio y el tiempo, uniendo localidades distintas y distantes a lo largo y ancho del sistema global.

También es relevante como resultado de estas transformaciones, la aparición de nuevos productos (edición electrónica, con el CD-ROM, software educativos, microordenadores, terminales multimedia) y nuevos servicios (consulta de banco de datos en el trabajo, o en la casa, Internet). Estos servicios se apoyan en la fusión informática, la televisión, el teléfono, y el satélite a través del dominio de las tecnologías digitales. La puesta en funcionamiento de estas técnicas a través de la generalización de la informática y de los servicios, la miniaturización de los ordenadores y su conexión a redes de escala planetaria, tienden a modificar paulatinamente al mundo, impactando en los mercados financieros y las redes de información. La magnitud de interrelaciones que producen los cambios del paradigma tecno-económico a nivel del mapa mundial, ha hecho plantear la idea de que se está asistiendo a un "fenómeno de transformación civilizacional"5 a escala planetaria. El efecto de estos cambios ha sido una mayor radicación de la globalización.

Tránsito de un paradigma tecno-económico a otro

Desde el punto de vista histórico, se pueden observar algunas características del paradigma tecno-económico anterior al actual, que hacen más visibles la magnitud de los cambios, los cuales indican que la economía mundial globalizada está funcionando con un mecanismo distinto al de antes. El anterior toma cuerpo entre los años 20s y 30s del siglo XX, influyendo sobre el crecimiento logrado por la economía a partir de la Segunda Guerra Mundial, presenta como características básicas los siguientes aspectos6: el paradigma tecno-económico prevaleciente hasta mediados de los años 70´ se basó en el uso del petróleo barato y los materiales intensivos en energía, especialmente los plásticos. El modelo de eficiencia para la organización del trabajo en la planta se basó en el proceso continuo, o línea de ensamblaje para la producción masiva de productos iguales; el tipo de empresa era la "corporación", manejada por una jerarquía administrativa y gerencial, de carácter profesional y separada de la producción; su estructura incluía un departamento de investigación y desarrollo; la competencia en el mercado tomaba forma oligopólica; las ramas motrices eran las gigantes empresas petroleras, petroquímicas y otras productoras de bienes masivos energo-intensivos para los mercados de consumo y militares.

El crecimiento complementario de estas ramas permitió el desarrollo de un sector de servicios que abarcaban desde estaciones de gasolina y supermercados hasta la industria publicitaria y el sector financiero diversificado, de manera similar ocurrió en la industria de la construcción. Este sistema requería una creciente mano de obra especializada, tanto en la planta productiva como de oficina, se beneficiaba de economías de aglomeración. A nivel socio-institucional, en este contexto es relevante el papel del Estado como redistribuidor de riqueza, comprometido activamente directa e indirectamente con la economía.

A diferencia del patrón tecno-económico anterior, en el actual, con el rápido crecimiento y la amplia disponibilidad de la microelectrónica barata y, el bajo costo del manejo de la información, se están conformando y difundiendo características seculares que dan muestras de cambios en las fuerzas productivas y con ello se denota el desenvolvimiento de nuevas relaciones de producción, en la base de la reproducción capitalista. En la actualidad el uso intensivo de energía cede terreno al de información.7 El resultado es el desenvolvimiento de un nuevo paradigma tecno-económico, basado principalmente en la informática y las telecomunicaciones, y en un nuevo modelo gerencial puesto en práctica a gran escala, originalmente experimentado por los japoneses y asumido con diversas modificaciones por los países más avanzados.


* Profesor de Economía Política y Relaciones Económicas Internacionales. Universidad de Oriente. Cuba.
1 Carlos Marx. El Capital. T1 Editorial de Ciencias Sociales. Instituto Cubano del libro, la Habana, 1975 p. 139.
2 La noción de paradigma tecno-económico que usamos aquí, comparte el criterio de Carlota Pérez, quien plantea que un paradigma tecno-económico representa el modelo rector de progreso tecnológico comercial durante varios decenios. Siendo un modelo de sentido común ­plantea Carlota- para identificar y desarrollar productos y procesos productivos económicamente rentables, partiendo de la gama de los tecnológicamente viables. Carlota Pérez. Cambio técnico, reestructuración competitiva y reforma institucional en los países en desarrollo. En Material de Estudio, preparado por el profesor Pedro Talavera, para Doctorado en Economía . Internacional, CIEI, La Habana enero 1999 p. 27.
3 Las primeras innovaciones aparecen a mediados de los sesenta, pero la maquinaria basada en la microelectrónica necesitó de la década de los ochenta para penetrar plenamente en el proceso de producción. Los ordenadores interconectados se difunden por todas las actividades de procesamiento de la información en la década del 90´, sin embargo, es sólo a mediados de esa década cuando el nuevo paradigma informacional está listo para desarrollarse de forma masiva. Manuel Castells: La era de la información: Vol. 1: La sociedad red, Alianza Editor ial Barcelona, 1997 p. 269.
4 Friedman, Tomas L The LEXUS and the OLIVE TREE. Farrar Straus Giroux, New York 1999 p. XV.
5 Ignacio Ramonet. Un mundo sin rumbo. Crisis de fin de siglo. Madrid, mayo de 1997 p. 212-213.
6 Ver: Carlota Pérez. Microelectronics, Long Waves and World Structural Change: New Perspectives for Developing Countries. En: Materiales de Lectura Tomo II, preparado por el Dr. Oscar Ugarteche, para la impartición de curso sobre "La economía internacional y su impacto en América Latina en Maestría de Economía Internacional del CIEI, Universidad de la Habana, FESCARIBE, La Habana, septiembre 1996.pp.590-591.
7 Osvaldo Rosales. Competitividad, productividad e inserción externa de América Latina. Comercio Exterior, Vol. 40 No. 8, México, agosto de 1990, pp.717-719.

 
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