Ecuador DEBATE Nº 49
 
 DEBATE AGRARIO

DESARROLLO, CONOCIMIENTO Y PARTICIPACION EN LA COMUNIDAD ANDINA

Víctor Alejandro Campaña*

La comunidad aparece en su conjunto como especialista insustituible en la generación de una línea de base en términos cuantitativos, en la definición de una estructura básica de significado que permita integrar pedagógicamente nuevos conocimientos y en la gestión política de una visión particular de la realidad que sirve a la vez de punto de partida y de esquema interpretativo de proyectos y propuestas de desarrollo.

Esta propuesta sugiere que el énfasis en los procesos de desarrollo local se pongan en los actores más que en los recursos de producción. En segundo lugar cree que los actores deben delimitar sus funciones y campos de intervención en el proceso de desarrollo. Propone que esta delimitación responda a esquemas culturalmente definidos y basados en el conocimiento.
Reconoce que la delimitación de jurisdicciones, como en toda institución, es un proceso dinámico ( de fuerzas) que requiere de una previa comprensión y aceptación por parte de los actores involucrados. La propuesta sugiere una jerarquización del conocimiento en función a su influencia en el proceso de desarrollo local. En este sentido, se pretende demostrar que el conocimiento respecto de la vida cotidiana, en tanto responde a motivos pragmáticos y a la voluntad de los individuos, está más directamente relacionado al proceso de desarrollo que el conocimiento racional (técnico, científico, teológico, etc.). Por último, al hacer relevante la realidad de la vida cotidiana, se vuelven relevantes sus actores, en este caso la comunidad en su conjunto. De este modo, la realidad de la vida cotidiana se constituye en el punto de partida, en el esquema motivacional y en el esquema de interpretación de todas las propuestas y de todos los resultados asociados al proceso de desarrollo local.

EL CONOCIMIENTO DE LA COMUNIDAD
Como veremos en las orientaciones teóricas y en el estudio de caso que se presenta en la tercera parte de este trabajo, la información respecto del ordenamiento y control de los medios de producción está al alcance exclusivo de la comunidad en su conjunto y fuera del alcance de actores externos. Para definir lo que se hace o lo que se deja de hacer con esos recursos es indispensable ocupar un lugar y tener una perspectiva al interior de esa comunidad.
Más adelante, al caracterizar la vida cotidiana veremos que nos referimos a instituciones históricas que definen el comportamiento de esos individuos y no a accidentes biográficos individuales. Veremos que nos referimos a formas alternativas de hacer sociedad que, al mismo tiempo, dan lugar a versiones igualmente alternativas de definir la realidad.
Esta prerrogativa de la comunidad, la de construir y definir su propia realidad, se expresa también como una jurisdicción más o menos grande de personas que asumen su determinada lectura de la realidad.
Declarar al Ecuador como un Estado multiétnico y pluricultural, como lo hace la última Constitución de la República, implica justamente, reconocer igual prestigio a versiones alternativas de la realidad y reconocer los privilegios que esto encierra.
Esta propuesta intenta que estos logros a nivel nacional se expresen también en el nivel local. Como hemos dicho, por su afinidad con todo proceso de desarrollo, la realidad de la vida cotidiana debe prevalecer respecto a otros intentos de lecturas realizados por actores externos (técnicos, científicos, teólogos, etc.). De ningún modo, por su puesto, debemos perder de vista que se trata de una delimitación de campos de acción al interior de un proceso amplio que articula necesariamente a múltiples actores, procedentes de culturas diferentes y que aportan desde diversas especialidades. Una esfera más amplia en la que el conocimiento, en todas sus modalidades, interactúa en forma dialéctica con la realidad.
La propuesta pretende demostrar que el sujeto del desarrollo local no es una recipiente vacío listo para ser llenado con conocimientos ,sino, un orden institucional construido históricamente.
IMPORTANCIA DEL CONOCIMIENTO DE LA COMUNIDAD
Como veremos en la segunda y tercera parte de este trabajo, los instrumentos propuestos facilitan una lectura del ordenamiento y control de los medios de producción en la comunidad andina. Desde esta perspectiva la enumeración y cuantificación de los medios de producción, constituye un paso previo que permite comprender su ordenamiento y control por parte de los actores.

Podremos notar, entonces, el carácter culturalmente determinado del ordenamiento y control de los medios de producción en una sociedad. La asociación de actores procedentes de diversas culturas en un proceso de desarrollo local específico hace aún más relevante tener en cuenta la dimensión cultural.
Debemos aceptar como una exigencia pedagógica la necesidad de partir de las estructuras de significado vigentes, precisamente este ordenamiento, si se quiere garantizar sostenibilidad en las propuestas de innovación.
Debemos reconocer la estrecha relación que existe entre este ordenamiento y las estructuras locales de gobierno. En el nivel interno, el control de los medios de producción se relaciona con la gestión más o menos democrática en la distribución de las oportunidades y de los recursos disponibles para el desarrollo de la comunidad. En el nivel externo, está en juego la capacidad de gestión de una lectura particular de la realidad.

GESTION DEL CONOCIMIENTO DE LA COMUNIDAD
Si bien esta propuesta teórica y metodológica es un simple instrumento de sistematización de elementos de la realidad de la vida cotidiana, queremos anticipar algo sobre la dimensión que adquieren los esfuerzos sintéticos y los discursos de integración de estos elementos.
En primer lugar es importante que sean discursos de autoridad, es decir, que sean realizados por la comunidad en su conjunto o por dirigentes o servidores de la comunidad en tiempos y espacios rituales. En segundo lugar que el material didáctico, las habilidades y destrezas adquiridas en el proceso estén disponibles para lecturas periódicas de la realidad. Esta posibilidad permitirá que el conocimiento de la comunidad se convierta en un punto de partida y en un esquema interpretativo de propuestas y de resultados asociados al desarrollo local.
La comunidad en su conjunto, podrá contar con una estructura de control de las herramientas conceptuales que surjan para promover el cambio o para conservar el orden institucional existente (discursos políticos, técnicos, teológicos, estéticos, etc.). La comunidad en su conjunto y el gobierno local contarán con criterios de intervención que deberán ser tomados en cuenta por actores externos interesados en asociarse al proceso de desarrollo local.
Por último, y aunque sea obvio, el cultivo de esta responsabilidad de construir su propio destino, requiere de una alineación de tiempos y recursos económicos básicos. De este modo, hacemos una distinción entre lo que es construir la realidad y lo que es hacer una gestión del producto final.
La comunidad en su conjunto y el gobierno local, entonces, planifican una semana de trabajo para adquirir conocimientos y destrezas que le permitirá:
Preparar un discurso autorizado que exprese su realidad y su visión del futuro.
Crear una linea de base y un esquema interpretativo de propuestas y de resultados asociados al desarrollo local.
Desarrollar un medio de comunicación (un esquema semántico) útil para actores procedentes de distintas culturas y que aportan desde distintas esferas de la realidad.
Definir funciones y áreas de intervención de la comunidad en su conjunto en todo el proceso de desarrollo local.

EL CONTEXTO ESPACIAL

Si excluimos el cantón Riobamba, en el cual se concentra el mayor número de población blanco-mestiza, podemos observar que en las jurisdicciones políticas inferiores (cantones, parroquias y comunidades) la importancia numérica de la población quichua aumenta. En el extremo, en las unidades políticas de menor tamaño reconocidas por el Estado ecuatoriano, podemos encontrar centenares de comunidades indígenas en las cuales el 100% de su población es indígena quichua.
Sin duda alguna, en la actualidad, en la Provincia de Chimborazo habita la mayor concentración de población indígena de todo el territorio nacional. "El número de indígenas en Chimborazo que viven en las 552 comunidades es de 186.889 lo que significa que constituyen el 52% de la población total, según nuestra investigación realizada en enero de 1995" .
Es éste contexto geográfico particular el que plantea retos igualmente particulares al proceso de modernización del Estado que vive nuestro país. La idea de descentralizar la responsabilidad del desarrollo a través del fortalecimiento de los gobiernos locales y del apoyo a procesos participativos de planificación, debe tener en cuenta estas particularidades del contexto social.
¿Serán suficientes las estrategias y metodologías que utilizamos para planificar el desarrollo en los municipios y comunidades blaco-mestizas?
¿Cuáles son esos retos particulares que exige una población mayoritariamente indígena quichua en todos estos procesos?
Esta realidad así someramente presentada en el contexto espacial esconde un importante conflicto social existente entre la sociedad blanco-mestiza y las minorías étnicas que comparten el territorio ecuatoriano.

EL CONTEXTO TEMPORAL
Valores y actitudes temporalmente situadas, y que han orientado las practicas de las relaciones interétnicas entre estos grupos sociales, son esquematizados en el gráfico siguiente.Este esquema sugiere que durante una primera etapa de estas relaciones, que se inicia con el Descubrimiento de América y termina con al Constitución de la República, predominó la idea del indio como un ser de naturaleza inferior al hombre blanco y al hombre blanco-mestizo. Esta condición natural atribuida al indio por el pensamiento de la época era suficiente para justificar el despojo de sus bienes y la explotación de su trabajo .
Este rol asignado al Estado Ecuatoriano y a las élites nacionales por el capitalismo mundial, se debilita significativamente, en nuestro país, a partir de 1980. La reducción del Estado (IERAC, IEOS, INERHI, etc.) dispuesta por el programa neoliberal, se percibe también como el debilitamiento del aparato integracionista utilizado por la cultura dominante; y, permite un proporcional re-descubrimiento y reconocimiento de la cultura y de la resistencia cultural del pueblo indio.
El Levantamiento Indígena Nacional de 1990 y la protesta en contra de la Nueva Ley de Desarrollo Agrario (1994) exigen desterrar la idea de la "cultura inferior" que animó el plan integracionista y asumir la noción de "la cultura diferente", de la pluriculturalidad, del Estado plurinacional, y de la diversidad de culturas.
Este esquema refleja como las fuerzas centrifugas, de este proceso de resistencia cultural y de reconstitución étnica, despiden a las propuestas integracionistas y universalistas tanto del capitalismo, como del socialismo real, este último muy presente en el movimiento popular de la época.
En nuestros días, el capitalismo mundial, ante el fracaso del Estado para integrar a los indígenas a sus formas de acumulación, está obligado a referirse a su cultura, ya no como una rémora o como un problema para el desarrollo, sino, como una condición. Una condición para el desarrollo y bienestar del pueblo indio y para la conservación del medio ambiente, ciertamente; y, no para la acumulación capitalista.
Obviamente esta revolución filosófica y simbólica, no garantiza el surgimiento de relaciones interétnicas cotidianas más equitativas; más aún, los indicadores del conflicto pueden agravarse, en tanto las minorías étnicas (como grandes sectores populares no indígenas) han disminuido su importancia en el sistema de acumulación capitalista. Sin embargo, estas transformaciones del capitalismo mundial, expresadas en el modelo neoliberal, voluntaria o involuntariamente han sacrificado los aparatos de control que impidieron el surgimiento de construcciones competitivas de la realidad. Este espacio ha sido aprovechado por la lucha y resistencia cultural de los pueblos indios. Su mayor logro se expresa en el artículo primero de la nueva Constitución de la República vigente desde agosto de 1998 que reconoce, por primera vez, el estatuto pluricultural y multiétnico de nuestro país.
Es en estas coordenadas espaciales y temporales que nos planteamos la siguiente pregunta:
¿Qué oportunidades ofrece esta conquista política para las familias y los gobiernos locales que conforman estas minorías étnicas?
El ámbito de estudio
Desde nuestra lectura, esta declaración contenida en la nueva Constitución de la República, vigente desde agosto de 1998, otorga, por primera vez, el máximo prestigio al orden institucional de todos los pueblos y minorías étnicas que comparten el territorio ecuatoriano con la sociedad blanco mestiza.
Esta importante conquista política, al tiempo que equipara las distintas versiones de la realidad, define jurisdicciones específicas de conocimientos y de esquemas interpretativos y motivacionales que han sido construidos históricamente y que actúan masivamente sobre los individuos que encarnan dichos órdenes institucionales a través del cumplimiento de roles en su vida cotidiana.
Sin detenernos en las ventajas reales de orden político logradas por esta definición de jurisdicciones, tanto para los representantes como para los representados en el nivel nacional, intentamos una aproximación teórica y metodológica que permita que estos logros se expresen también en el nivel local.
El primer paso consiste en recordar la supremacía de la realidad de la vida cotidiana en el conjunto de una variedad de realidades o esferas que interactúan. El proceso supone la existencia de una continuidad entre el organismo humano, la actividad humana, la institucionalización y todos los esquemas explicativos y legitimadores, desde los más simples, hasta los más complejos (esfera científica, política, religiosa, estética, etc.).
Este ejercicio teórico y metodológico puede servir, por una parte, como un instrumento de control de las estructuras sociales de representación política, por parte de la sociedad civil. Ya que, al presentar la realidad de la vida cotidiana como estructura interpretativa y de validación de las reflexiones políticas y de sus resultados prácticos, exige que esta prerrogativa de definir la realidad que asumen sus representantes, se sustente, no solo en expresiones culturales superficiales o en estereotipos, sino, en prácticas vigentes que garantizan la supervivencia biológica y cultural del pueblo que representan. Por otra parte, este ejercicio teórico y metodológico puede servir como un instrumento de control de las esferas científica y técnica por parte de la comunidad en su conjunto. Ya que, presenta a la realidad de la vida cotidiana como estructura interpretativa y de validación de las reflexiones y prácticas científicas y técnicas.
En ambos casos, al estratificar las esferas por su capacidad interpretativa de lo real (de la realidad), quedan estratificados sus actores. El primer plano corresponde a los constructores de la vida cotidiana, es decir a la comunidad en su conjunto; el segundo plano, corresponde a los actores de las esferas política, científica, teológica, estética, etc. Se trata, por lo general de élites y grupos de especialistas dedicados a la reflexión a partir de la vida cotidiana (no la construyen, la estudian).
En resumen, del mismo modo que a nivel nacional se han definido jurisdicciones de conocimiento y de esquemas interpretativos y motivacionales; es preciso que en el nivel local, (sean o no relaciones interétnicas), la comunidad en su conjunto defienda su privilegio de ser la portadora de la realidad pre-teórica y pre-científica. Realidad sin la cual no son posibles o coherentes la construcción de las otras esferas de la realidad.
Con este ejercicio teórico y metodológico se pretende, entonces, una participación activa del gobierno local y de la comunidad en su conjunto al momento de definir su realidad y su destino.
Si bien la propuesta hasta aquí expuesta podría estar orientada a una variedad de grupos étnicos, la propuesta metodológica está orientada a facilitar la construcción de la realidad de la vida cotidiana en comunidades quichuas de los Andes ecuatorianos.
Ya en este ámbito, la propuesta metodológica adquiere mayor especialización al preocuparse preferentemente por la situación de los medios de producción (recursos naturales, recursos humanos, actividades productivas). Su expresión como realidad objetiva, su inscripción en el espacio comunal y su relación con "el aquí y el ahora", ofrecen la cualidad de "auto-evidente" que caracteriza al conocimiento pre-teórico y pre-científico.
Un tercer filtro que es realizado por la comunidad en su conjunto, y que especializa aún más la participación comunitaria, hace referencia a la descripción del ordenamiento y control de los medios de producción. Información sin la cual es arriesgado planificar actividades productivas e invertir recursos .
En tanto que la variedad y la cantidad de los medios de producción aparece como resultado de un análisis fenomenológico de cada uno de ellos, el ordenamiento aparece como resultado de observar la distribución de los medios de producción en el espacio comunal y la presencia más o menos relevante de cada medio. La información del control surge, por otra parte, como resultado de observar la relación entre medios de producción y grupos de edad, medios de producción y grupos de parentesco, medios de producción y autoridades y servidores de la comunidad.
De este modo aparece la comunidad en su conjunto como especialista insustituible en la generación de una línea de base en términos cuantitativos, en la definición de una estructura básica de significado que permita integrar pedagógicamente nuevos conocimientos y en la gestión política de una visión particular de la realidad que sirve a la vez de punto de partida y de esquema interpretativo de proyectos y propuestas de desarrollo.
No podemos seguir adelante sin reconocer la herencia intelectual sobre la cual se han construido estas ideas. A continuación vamos a identificar las fuentes utilizadas para la definición del sujeto y del objeto del conocimiento y la relación entre ellos que establece esta propuesta; las fuentes utilizadas para hablar de la realidad como compuesta por múltiples esferas; las fuentes que hacen referencia a la construcción social de la realidad, a una caracterización de la vida cotidiana, al surgimiento, conservación y cambio de universos simbólicos, a la necesidad de desarrollar estructuras conversacionales para institucionalizar versiones y propuestas alternativas. Trataremos sobre el concepto de cultura utilizado, sobre la relación propuesta entre cultura y desarrollo, el concepto de comunidad andina y sus implicaciones para la planificación del desarrollo, la dimensión política de la propuesta, y el carácter dinámico de la cultura.

 

 

 

Los límites de la propuesta
El método está diseñado para aproximarnos al "depósito general de conocimientos" de la comunidad. Esto es, hacia los comportamientos habituales, institucionalizados.
Esta orientación, por un lado garantiza una auténtica participación de la comunidad en los talleres; por otro lado, no recaba el conocimientos de los especialistas existentes en la comunidad; y, menos aún recaba información pertinente para especialistas externos a la comunidad. Por su naturaleza, ésta importante información para el desarrollo, puede construirse sin convocar a toda la comunidad, en tiempos y espacios complementarios a estos talleres.

ORIENTACIONES TEORICAS

La mayor pretensión de esta propuesta teórica y metodológica consiste en convertir a las poderosas reflexiones sobre la construcción social de la realidad en un instrumentos para la gestión del desarrollo local articulándolas a procesos sociales específicos, en este caso a la comunidad andina.
Una vez lograda esta articulación hemos desarrollado una propuesta metodológica para que este intento pueda replicarse. Por lo tanto, no nos atribuimos originalidad en los conceptos que vamos a enunciar a continuación, sino, en el modo de usarlos.
El concepto de desarrollo
Para los fines que persigue esta propuesta hemos definido el desarrollo como una exigencia que tiene la comunidad de armonizar el aumento permanente de la población con un ambiente ecológico relativamente fijo. Esto supone una actitud expectante y una adecuación permanente de los medios y de las tecnologías de producción existentes.
Sobre el sujeto y el objeto del conocimiento
Esta debe ser la primera definición al momento de iniciar procesos de desarrollo local.
¿Los estándares de aprendizaje están dirigidos a los técnicos, a las estructuras ejecutivas o a miembros de la comunidad?
¿Cómo expresar las experiencias en términos de desarrollo de la comunidad?
En relación al objeto del conocimiento sería bueno preguntarse si:
¿Es algo que reposa en la cabeza de los técnicos, listo para ser transferido a la comunidad?
¿Si son esquemas eficientes probados en otras partes del mundo listos para ser adaptados?
¿Si la aprehensión del objeto depende de la capacidad e inteligencia de los técnicos?
¿Si la realidad que se quiere aprehender ha sido culturalmente construida?
Por último deberían plantearse preguntas respecto de la relación entre conocimiento y realidad.
La problemática que presentan estas preguntas constituye una de las tareas fundamentales de la filosofía y su estudio detallado no es el objetivo del presente trabajo . Sin embargo esta breve enumeración de preguntas sirve para profundizar en la orientación, alcance y limitaciones de la metodología propuesta.
En primer lugar el desarrollo local no debe ser definido y ejecutado por técnicos o estudiantes universitarios con la ayuda de la comunidad. Sino que, debe ser definido y ejecutado por la comunidad con ayuda de los técnicos. La mayor responsabilidad sobre los resultados alcanzados debe recaer en la comunidad, aunque los problemas sean de orden técnico.
Para que esto pueda ser posible en el contexto socio-cultural específico en el que se ha desarrollado esta propuesta, los planes, el seguimiento y los resultados deben expresarse en campos semánticos de dominio de la comunidad. Como veremos más adelante, todas las esferas y perspectivas de conocimiento de la realidad pueden y deben interpretarse con la ayuda de las estructuras de significación vigentes en la vida cotidiana.
Por lo tanto, ni en la comunidad andina, ni en mi comunidad indio-mestiza, tenemos la obligación de pasar masivamente exámenes de especialización en asuntos agrícolas, ganaderos, de salud, de educación, etc. Como veremos más adelante, el conocimiento de la vida cotidiana se reduce a la identificación de especialistas existentes y a lo que se puede esperar de ellos. Conocimiento este último que todos debemos cultivar y que varía de una sociedad a otra en función de la división social del trabajo.
Por otra parte, aún los proyectos probados en comunidades vecinas de una misma parroquia, no están listos para ser "adaptados" en forma "eficiente". Si privilegiamos estrictamente la idea del sujeto de conocimiento aquí anotada, debemos acordar que las buenas experiencias de un técnico no son experiencias de la comunidad. Además los procesos de diferenciación social y el ordenamiento y control de los medios de producción difieren de una comunidad a otra. Esto exige el aporte preliminar de conocimientos especializados y exclusivos de la comunidad en su conjunto.
La aprehensión del objeto no depende exclusivamente de la capacidad y experiencia de los técnicos, aunque esto es importante, la aprehensión de nuevos conocimientos y de nuevas prácticas por parte de la comunidad depende en mayor medida del cumplimiento de los roles específicos y exclusivos que corresponden a la comunidad en su conjunto. Particularmente en la definición preliminar de instituciones, roles y estructuras simbólicas y de significado que permitan articular nuevos procesos o mejorar los existentes.
Desde la perspectiva adoptada por esta metodología, aunque el objeto existe en forma independiente de la conciencia individual, su significación no es independiente, sino que responde a estructuras de ordenamiento culturales e históricas específicas. Estructuras que son internalizadas por el individuo en sus primeros años de vida, en procesos con fuertes contenidos afectivos como son los que corresponden a la socialización primaria en este contexto y en muchos contextos del mundo.
Como veremos al describir la realidad de la vida cotidiana, los hábitos que desarrolla el individuo, y el desarrollo institucional que de esto resulta, constituyen programas coercitivos de comportamiento con los que deben competir los procesos de innovación cuidadosamente articulados. Sólo una observación atenta al proceso de desarrollo de estas instituciones y a sus estructuras de legitimación (en segundo orden), nos permitirá valorar en su real dimensión el conocimiento de la vida cotidiana y el carácter fundamental de su presencia en todos los procesos de desarrollo local.
Múltiples esferas de la realidad
Las múltiples perspectivas de la realidad están determinadas por una variedad de facultades cognitivas del organismo humano como son: el pensamiento humano o intuición racional; el sentimiento o intuición emocional y la voluntad o intuición volitiva. En forma correlativa el objeto del conocimiento (en nuestro caso la sociedad) presenta tres aspectos o elementos: esencia, existencia y valor; la primera coincide con la racional, la segunda con la volitiva y la tercera con la emocional .
La orientación evidente de las prácticas de desarrollo hacia los intereses pragmáticos del individuo ("lo que hago", lo que voy a hacer, lo que hice" ) ha sugerido que nuestra aproximación cognitiva se encause en la esfera existencial del objeto y en la facultad volitiva de la estructura psíquica del hombre. Dicho de otro modo, para el desarrollo de esta propuesta teórica y metodológica hacemos gravitar a los problemas relativos al desarrollo, no en el lado teórico del hombre, sino, en el lado práctico.
Apropiados de esta perspectiva filosófica descrita por Juan Hessen hemos visto oportunas la definiciones de realidad y de conocimiento propuestas por los sociólogos Peter Berger y Thomas Luckmannn: realidad, "como una cualidad propia de los fenómenos que reconocemos como independientes de nuestra propia volición (no podemos "hacerlos desaparecer"); y, conocimiento, "como la certidumbre de que los fenómenos son reales y poseen características propias" .
En relación a la existencia de realidades múltiples, dicen estos autores:
"Objetos diferentes aparecen ante mi conciencia como constitutivos de las diferentes esferas de la realidad. Dicho de otra forma, tengo conciencia de que el mundo consiste de realidades múltiples. Cuando paso de una realidad a otra (como del mundo de los sueños, del arte, de la religión, de lo cotidiano), experimento por esta transición una especie de impacto
Entre estas múltiples realidades existe una que se presenta como la realidad por excelencia. Es la realidad de la vida cotidiana. Su ubicación privilegiada le da derecho a que se la llame suprema realidad. La tensión de la conciencia llega a su apogeo en la vida cotidiana, es decir, ésta se impone sobre la conciencia de manera masiva, urgente e intensa en el más alto grado."
El antropólogo Clifford Geertz, que será muy citado por nosotros al hablar de estructuras de interpretación y de mantenimiento de la vida cotidiana, construye también, como Berger y Luckmann buena parte de sus refecciones sobre la vida cotidiana con ayuda de la herencia intelectual dejada por Alfred Schutz . En su trabajo nos ofrece una breve descripción de estas múltiples esferas de la realidad.
"Lo que distingue al sentido común como modo de ver es, como lo ha señalado Schutz, una simple aceptación del mundo, de sus objetos y de sus procesos tales como parecen ser y el motivo pragmático, el deseo de obrar sobre ese mundo para doblegarlo a los propios fines pragmáticos de uno, para dominarlo o , si resulta imposible, para ajustarse a él. El mundo de la vida cotidiana es el escenario establecido y el objeto dado de nuestras acciones
En la perspectiva científica desaparece el objeto dado y surge la duda deliberada y la indagación sistemática, la suspensión del motivo pragmático a favor de la observación desinteresada, el intento de analizar el mundo mediante conceptos formales
La perspectiva estética en lugar de cuestionar los títulos de la experiencia cotidiana uno sencillamente ignora esa experiencia a favor de permanecer ávidamente en las apariencias, en la superficie de las cosas ´en sí mismas´: la intensión de la función artística es, no ´hacer creer´ sino todo lo contrario, desembarazar de la creencia la contemplación de las cualidades sensoriales sin sus habituales significaciones.
La perspectiva religiosa va más allá de las realidades de la vida cotidiana para moverse en las realidades más amplias que corrigen y completan las primeras, y el interés que la define es, no la acción sobre esas realidades más amplias, sino la aceptación de ellas, la fe en ellas."
Geertz, como antropólogo, se interesa en la cultura como estructura simbólica, como trama de significación; sin embargo, parece reconocer el carácter dominante de la realidad de la vida cotidiana cuando afirma:
"Hay que atender a la conducta y hacerlo con cierto rigor porque es en el fluir de la conducta o, más precisamente, de la acción social, donde las formas culturales encuentran articulaciónCualesquiera que sean los sistemas simbólicos ´en sus propios términos´ tenemos acceso empírico a ellos estructurando los hechos, y no disponiendo unidades abstractas en esquemas unificados" .
La construcción social de la realidad
Esta propuesta asume en forma consciente y con cierta fascinación el poder transformador de las orientaciones de Peter Berger y Thomas Luckmann, explícitas en su libro "La construcción social de la realidad" . Y no solo de ellos, sino de las fuentes intelectuales en que se nutren.
Con estos autores el problema del conocimiento es abordado desde una perspectiva sociológica, distinta a la perspectiva filosófica tradicional. Entre los antecedentes intelectuales de esta perspectiva sociológica y que citan los mismos autores podemos identificar los siguientes, como centrales y más significativos:
De Marx, su proposición básica: la conciencia del hombre está determinada por su ser social. De Nietzsche, la idea del pensamiento humano como instrumento por la supervivencia y el poder. De Dilthey, la historicidad inevitable del pensamiento.
Como podemos ver se trata de tres aspectos estrechamente ligados con la realidad de la vida cotidiana: las coordenadas sociales del individuo, el motivo pragmático y su ubicación histórica.
Entre los antecedentes intelectuales que permitieron a estos autores completar su propuesta (que supone la externalización, la objetivación y la internalización del orden institucional), anotan:
De Alfred Schutz, la estructura del mundo del sentido común en la vida cotidiana.
De Marx, presupuestos antropológicos de sus primeros escritos.
De Durkheim La naturaleza de la realidad social modificada con una perspectiva dialéctica derivada de Marx.
De Weber: significados subjetivos y la construcción de la realidad social.
De George Herbert Mead, presupuestos socio-psicológicos para el análisis de la internalización de la realidad social.
La reflexión propuesta por estos autores pretende demostrar la validez de tres proposiciones fundamentales: la sociedad es un producto humano, la sociedad es una realidad objetiva y el hombre es un producto social.
La sociedad es un producto humano
Nos hacen notar como toda actividad humana está sujeta a la habituación, y cómo esta habituación provee el rumbo y la especialización de la actividad que hacen falta en el equipo biológico del hombre (en comparación con otros organismos vivos), aliviando de esa manera las tensiones resultantes de los impulsos no dirigidos .
Las instituciones aparecen como resultado de tipificaciones recíprocas entre acciones habitualizadas y tipos de actores; y la sociedad se entiende como un conglomerado institucional.
La importancia de las acciones rutinarias en una comunidad determinada aumenta si se tiene en cuenta que las instituciones implican historicidad y control. Las tipificaciones recíprocas se construyen en el curso de una historia compartida y no pueden crearse en un instante. Por el solo hecho de existir canalizan en comportamiento humano en una dirección determinada en oposición a muchas otras que podrían darse teóricamente .
Estas breves referencias podrían ser suficientes para justificar esta especie de ritual que sugiere nuestra propuesta metodológica y que consiste en una representación colectiva de las principales actividades productivas en el espacio comunal. Podemos estar seguros que alrededor de la casa, sus animales y sus cultivos, en los casos ilustrados en este documento, se producen acciones habituales y acciones típicas ejecutadas por actores típicos (como la visita del promotor pecuario o la visita del lechero).
La sociedad es una realidad objetiva
La realidad de la vida cotidiana se presenta ya objetivada, o sea, constituida por un orden de objetos que han sido designados como tales antes de que yo entre en escena. Aquellas instituciones que se transmiten a una nueva generación, se convierten en instituciones históricas, poseen realidad propia y se presentan al individuo como un hecho externo, objetivo y coercitivo. El mundo institucional precede al individuo y continúa después de su muerte .
Al mismo tiempo, la objetivación del mundo social puede presentar el problema de la reificación, que consiste en "la aprensión de productos de la actividad humana como si fueran hechos de la naturaleza, como resultados de leyes cósmicas o manifestaciones de la voluntad divina.." . El hombre necesita re-encontrarse permanentemente como productor y protagonista del orden social. La relación dialéctica entre la producción social y el mundo objetivado que es su producto, es en sí misma un factor de cambio.
El carácter fundamentalmente material y objetivo que presentan el territorio comunal y los medios de producción en la comunidad andina, nos permite acceder a la realidad de la vida cotidiana por una puerta auto-evidente, la de la objetivación de la actividad humana, distinta a los procesos de externalización o internalización que exigen de estructuras de plausividad para validarse.
El hombre es un producto social.
A través de un proceso de socialización, el individuo cuando nace es introducido en el mundo objetivo de una forma amplia y coherente. Las personas encargadas de su socialización le son impuestas. La fuerte carga afectiva de este proceso hace que el niño acepte su mundo como el único existente. Acepta los roles que cumplen sus padres y se apropia de ellos. Sobre todo el niño internaliza el lenguaje y con el esquemas motivacionales e interpretativos y programas institucionalizados para la vida cotidiana .
Berger y Luckmann, así como Geertz, ocupan importantes espacios en sus libros para demostrar que la cultura "es un elemento constitutivo y no complementario del pensamiento humanoque "las herramientas, la organización de la familia, la religión y la ciencia moldearon somáticamente al hombre" .
"El hombre está biológicamente predestinado a construir y a habitar un mundo con otros. Ese mundo se convierte para él en la realidad dominante y definitiva. Sus límites los traza la naturaleza, pero una vez construido ese mundo vuelve a actuar sobre la naturaleza. En la dialéctica entre la naturaleza y mundo socialmente construido, el propio organismo humano se transforma. En esa misma dialéctica, el hombre produce la realidad y por tanto se produce así mismo" .
Estas orientaciones justifican la intención de nuestra propuesta metodológica de aprehender el mundo de nuestros interlocutores en una forma global y no fragmentada. La importancia de articular al contexto cualquier innovación sea de transformación del hombre o de la realidad existente.
Caracterización de la vida cotidiana
La definición de variables en nuestro intento de caracterizar la vida cotidiana, ha tenido en cuenta los siguientes principios:
En la vida cotidiana mi conciencia está dominada por el motivo pragmático: por lo que hago, por lo que hice y por lo que pienso hacer . En este sentido, los talleres de campo propuestos inician con una representación de la conformación del territorio comunal y con una representación en el espacio comunal y en forma cronológica de todos los acontecimientos protagonizados por la comunidad en el pasado. Luego se representan las actividades actuales y, por último la comunidad expresa lo que piensa hacer en el futuro.
La realidad de la vida cotidiana se estructura "desde el aquí de mi cuerpo y desde el ahora de mi presente. La experimento en grados de proximidad y alejamiento espacial y temporal... La estructura temporal de la vida cotidiana se impone en mi agenda diaria y en mi biografía en conjunto . En este sentido, los talleres de campo propuestos parten de la ubicación de la residencia familiar en el punto que le corresponda del espacio comunal. Una vez ubicada su residencia, cada uno de los miembros de la comunidad, representa en forma progresiva, temporal y espacial, las distintas actividades y recursos de su entorno.
En la vida cotidiana el encuentro "cara a cara" se desarrolla en el marco del "acopio social de conocimiento". Este marco permite diferenciar lo que es conocido por los interlocutores o lo no problemático, de aquello que no es conocido y es problemático. Mi conocimiento en la vida cotidiana se estructura en términos de relevancias, lo importante es conocer las estructuras de relevancias de los otros. La distribución social del conocimiento crea esquemas tipificadores en cuyos términos los otros son aprehendidos y tratados. La estructura social es la suma de las tipificaciones y de las pautas recurrentes de interacción. En este sentido la estructura social es un elemento esencial de la realidad de la vida cotidiana .
Como veremos en nuestra propuesta metodológica, el taller de campo número cinco está dedicado a poner en relieve la suma de las tipificaciones en cuyos términos los otros son aprehendidos y tratados al interior de la comunidad. En primer lugar son identificados los servidores de la comunidad: dirigentes y servidores de la comunidad, de grupos de mujeres, de juntas de aguas, de comités de padres de familia, de grupos de mujeres, de cooperativas de ahorro y crédito, de las iglesias, etc. También los promotores agrícolas, pecuarios, de salud, etc.
Luego, en otro ejercicio de este mismo taller, los miembros de la comunidad son representados en el espacio comunal como "mayores y fundadores", "jóvenes o renacientes", por grupos de parentesco, por su ubicación respecto a la disponibilidad de medios de producción, instrucción formal y diversificación (o innovación) de actividades productivas.
Los talleres están diseñados para permitir la participación de toda la comunidad. Este encuentro cara a cara de cinco días exige que los esquemas tipificadores multidireccionales, por medio de los cuales los otros son aprehendidos, entren en un intenso proceso de negociación y revisión. Ideas tales como somos pobres, somos solidarios, entre otras, son analizadas a profundidad.
La vida cotidiana no es el mundo de mis percepciones individuales, ni el mundo de mis discursos formales acerca de la realidad. Es el mundo que comparto con los otros. Sé que ellos aceptan las objetivaciones por las cuales se ordena el mundo, entre ellas el lenguaje, sé que también ellos organizan su tiempo en torno al aquí y al ahora, y que se proponen actuar .
Es ésta la importancia particular que adquiere la participación masiva en este tipo de diagnóstico. Encontrarse con el mundo compartido, con el mapa de sus estructuras relevantes. No se trata de "sacar" la mayor cantidad de información que tiene la comunidad con preguntas especializadas sobre salud, nutrición, educación , producción, agro-ecología, etc.
Vemos guías de "Diagnósticos comunitarios participativos" con cientos de preguntas como estas:
"¿Qué nivel de formación tiene los profesores de la escuela?"
"¿Qué tipo de libros tienen la biblioteca?"
"¿Cuántos grados en promedio repite un alumno?"
"¿Cuántos niños menores de un año mueren cada año?"
"¿Cuánto se vende y cuánto se consume?"
"¿Cuáles son los principales problemas en la producción artesanal y micro-empresarial?"
El planteamiento de este tipo de preguntas en una asamblea comunitaria únicamente logran una contaminación múltiple. Primero entre esferas del conocimiento (cotidiano, científico, religioso, estético, etc.). Segundo entre lo que es el "depósito general de conocimiento" compartido, con lo que es el conocimiento de los especialistas de la comunidad.
La propuesta metodológica que aquí presentamos se basa principalmente en ejercicios de representación de objetos dispersos en el espacio comunal. Objetivados y auto-evidentes, cuya existencia es compartida no solo por los miembros de la comunidad, sino, por actores externos que se asocian en sus procesos de desarrollo.
El taller número 10, el único en esta metodología que propone una reflexión, plantea únicamente dos preguntas abiertas: indique una fortaleza que tenga la comunidad para impulsar su propio desarrollo e indique una debilidad o problema que sea urgente atender.
Actualizado el proceso histórico de construcción de la comunidad, con el apoyo de la maqueta, todos los miembros de la comunidad, iniciando con dirigentes y servidores, expresan en forma oral sus respuestas a las preguntas planteadas. Múltiples elementos de la comunidad han sido distribuidos en forma espacial y temporal y se encuentran ante sus ojos facilitando una "lectura global" de todo el proceso.
Esta participación oral también esta orientada a recuperar un producto social sumamente importante en la vida cotidiana, el lenguaje. Como anotan Berger y Luckmann, el lenguaje marca las coordenadas de mi vida en la sociedad y llena esa vida de objetos significativos. El cúmulo social de conocimiento, al presentarse como un todo integrado, a través del lenguaje, me ofrece los medios para integrar elementos aislados a mi propio conocimiento. El lenguaje tipifica las experiencias, permitiéndome incluirlas en categorías amplias en cuyos términos adquieren significado para mí y para mis semejantes. El lenguaje constituye campos semánticos o zonas de significado lingüísticamente circunscritas. Dentro de cada campo semántico posibilita la objetivación, retención y acumulación selectiva de la experiencia biográfica e histórica. El lenguaje puede trascender la realidad de la vida cotidiana y, también, en sentido contrario, integrar esferas de conocimiento diferentes a la realidad de la vida cotidiana .
Desde esta perspectiva, lo que se escucha en el taller número 10 de nuestra propuesta, son esquemas explicativos y mecanismos conceptuales, primeros productos de la conciencia externalizados en forma sistemática en el desarrollo de estos talleres, orientados a integrar procesos institucionales representados en la maqueta.
Las personas encargadas de elaborar estos discursos, en su mayoría, han sido citadas formalmente por el Equipo Local de Facilitadores en base al listado de Servidores de la Comunidad construido en el segundo día de trabajo. Su intervención es precedida por una presentación y por la ubicación en puesto previamente designado frente a la maqueta de la comunidad. Esta o cualquiera otra forma de presentación de estos discursos podrán ser descritas como procesos rituales propios de los discursos de autoridad. Cualesquiera sea el nivel de elaboración o de análisis de un agente local o externo (llámese antropólogo, sociólogo o agrónomo), no podrá contar con la autoridad requerida para la elaboración de una lectura de la realidad culturalmente jerarquizada. Y, lo que es aún más importante, no podrá contar con la "perspectiva estructural " de quienes al fin de cuentas decidirán por el destino de lo que se hace o se deja de hacer en la comunidad (nótese aquí nuevamente la primacía otorgada a la acción y a la voluntad en oposición al conocimiento racional).
Además el interés que tenemos por la visión del futuro desde la perspectiva de la vida cotidiana no está motivado tanto por lo que sabe o por lo que debe aprender la comunidad, como por descubrir la estructura básica de significado a la cual debe articularse cualquier conocimiento o acción.
Esquemas explicativos surgen de una visión de la totalidad que, aún en un nivel pre-teórico y pre-científico, permite asociar a los autores de estos discursos con su ubicación en la estructura social y con sus niveles mayores o menores de acceso a los medios de producción y a nichos ecológicos, etc.
Surgimiento, conservación y cambio de los universos simbólicos
Los universos simbólicos permiten explicar y justificar los procesos institucionales. Todas las instituciones y todas las experiencias humanas se realizan en su interior. Asignan rangos a los diversos fenómenos y a los diversos tipos de hombres. Ubican los acontecimientos en una unidad coherente que incluye pasado, presente y futuro. Ofrecen pertenencia, identidad y la seguridad de que el individuo vive correctamente. La identidad se legitima definitivamente ubicándola al interior de un universo simbólico .
Podemos identificar al menos cuatro niveles en el surgimiento de los universos simbólicos:
Pre-teórico, fundamento de conocimiento auto-evidente sobre el que deben descansar todas las teorías subsiguientes.
Esquemas explicativos, que se refieren a grupos de significados objetivos, sumamente pragmáticos y relacionados con acciones concretas.
Teorías legitimadoras, elaboradas por especialistas, trascienden la explicación pragmática para convertirse en teoría pura.
Universos simbólicos, procesos de significación que se refieren a realidades que no son de la experiencia cotidiana .
Como toda sociedad, también los universos simbólicos están sujetos al cambio. Por su relación con la vida cotidiana y con la institucionalización, el surgimiento de versiones divergentes de universos simbólicos constituyen una amenaza teórica y práctica. En este sentido el mantenimiento o el cambio de universos simbólicos es un asunto de poder. Desde los más elementales sistemas explicativos de la realidad hasta los más complejos (mitología, teología, ciencia, aniquilación o terapia) constituyen mecanismos conceptuales asociados al mantenimiento o al cambio .
El lenguaje objetiviza el mundo al tiempo que ubica la experiencia en un orden coherente. Todos los que usan el mismo lenguaje son otros mantenedores de la realidad. El vehículo más importante para el mantenimiento de la realidad es el diálogo. Por lo general esta función se cumple en forma implícita, no explícita. Para ser eficaz el aparato conversacional debe ser continuo y coherente. La ruptura del diálogo significativo con los mediadores de las estructuras de plausividad respectivas amenaza las realidades subjetivas de que se trate. Las estructuras de plausividad constituyen la base social para la suspensión particular de dudas .
La posibilidad de un cambio en la definición de la realidad supone la organización de un aparato conversacional y de una base social como estructura de plausividad. Los accidentes biográficos no permiten la institucionalización de anti-identidades y de la anti-realidad. El aparato legitimador del cambio coloca la estructura nómica anterior en una categoría negativa .
Aún la distribución mínima de conocimientos plantea jurisdicciones específicas para las diferentes versiones de la realidad. La versión femenina, por ejemplo, se define como carente de jurisdicción sobre el niño varón. Como en este caso, todos los niveles de la estructura social, en tanto productores de áreas limitadas de significado pueden reivindicar jurisdicciones específicas .

Nuestra propuesta metodológica en tanto análisis fenomenológico, brinda elementos para la construcción de universos, pero carece de autoridad para construirlos. Esta es la oportunidad de los gobiernos locales en la medida que conozcan su propia alteridad y fortalezcan su identidad. En otra forma, es por este camino que se vuelve interesante, nuevamente en la perspectiva pragmática, la construcción de la identidad y el fortalecimiento de la propia cultura.
Estas orientaciones revelan la importancia de la declaración constitucional que afirma que el Ecuador es un Estado pluriétnico y pluricultural; y, la importancia que adquieren las comunidades indígenas si toman conciencia que son portadoras de la realidad pre-teórica que da sustento y legitima a las versiones políticas, científicas y religiosas que pretenden abarcar su realidad.

ORIENTACIONES METODOLOGICAS

El método
Partimos de la premisa de que el método es el instrumento de la actividad científica de que nos servimos para conocer la naturaleza y la sociedad, esto se encuentra íntimamente ligada a diversas disciplinas y áreas de conocimiento .
Esta propuesta metodológica para planificar el desarrollo en la comunidad andina ha utilizado como método la etnografía, una forma de conocimiento de la sociedad privilegiada por la Antropología, por su alcance potencial; y, el método fenomenológico por su alcance real.
"Y hacer etnografía (en el marco del concepto de cultura utilizado) es aproximarse a una jerarquía estratificada de estructuras significativas atendiendo a las cuales se producen, se perciben y se interpretan los mensajes" .
En esta perspectiva, la función de la teoría se limita a "suministrar un vocabulario en el cual pueda expresarse lo que la acción simbólica tiene que decir sobre sí misma, es decir, sobre el papel de la cultura en la vida humana" .
Por su parte, el análisis fenomenológico, es un método puramente descriptivo y como tal empírico pero no científico . Su misión no es resolver el problema del conocimiento (en este caso construir una versión de la realidad local), sino, conducirnos hasta el problema. Antes de filosofar sobre un objeto es necesario examinar escrupulosamente el objeto. Una exacta explicación y descripción del objeto debe preceder a toda explicación o interpretación . En nuestro caso, la observación está dirigida al ordenamiento y control de los medios de producción en la comunidad andina, como código, cadena sintagmática o estructura de significado que nos aproxima a una lectura de la realidad en la comunidad andina.

 

Técnica e Instrumentos
Gracias al aporte y orientaciones tomadas de estudios pre-existentes y que serán comentados más adelante, esta propuesta metodológica para planificar el desarrollo en la comunidad andina opta por la representación de la comunidad como técnica y por la utilización de una maqueta como instrumento de esa representación.
La maqueta en tanto vehículo de un significado fue evaluada con el instrumental teórico ofertado por la teoría de los signos .
La maqueta por su relación entre el vehículo y el referente, o entre el significante y el significado, corresponde al tipo de signos iconos (como las fotos, los retratos u otras imágenes). Se diferencia de los signos simbólicos cuya relación es arbitraria y absolutamente convencional, y de los signos índices (como el reloj, el humo o la huella) cuya relación es de casualidad .
Los signos iconos (como la maqueta o las fotos) son altamente motivados y requieren de mucho menos aprendizaje de convenciones o acuerdos que los sonidos o las letras (que son signos inmotivados) .

 

 

 

Esto es de particular importancia si tenemos presente que en la planificación del desarrollo participan personas de diferentes culturas y con diferentes idiomas (financieras internacionales, ONGs blanco-mestizas e hispanas; clientes o beneficiarios quichuas). Más aún cuando un alto porcentaje de la población no sabe leer ni escribir.
Entre la realidad y la fotografía (y también la maqueta) se manifiesta un continum que contrasta con su representación en palabras escritas o en sonidos. Por esta razón la maqueta se incluye entre los signos analógicos en oposición a los signos digitales que son unidades discretas .
La forma de los signos utilizados hace referencia a mayores o menores niveles de confiabilidad .

 

 

CONFIABILIDAD POR LA FORMA
MAYOR MENOR
Tridimensional Plano
Detallado Abstracto
Color monocromo
Editado No editado
Movimiento Quieto

Según esto podemos decir que el instrumento adoptado, la maqueta, y el informe final de resultados, cuentan con los indicadores de alta confiabilidad, pues, son tridimensionales, detallados, en color y editados.
Por otra parte, los siguientes pares opuestos constituyen indicadores que ofrecen mayores y menores niveles de confiabilidad en cuanto al contenido:

CONFIABILIDAD POR EL CONTENIDO
MAYOR MENOR
Posible Imposible
Plausible Objetable
Familiar No conocido
Actual Distante
Local Distante

Los procedimientos recomendados hacen énfasis en los actual y en lo local. El hecho de trabajar con casas familiares y conocidas ha permitido la participación de toda la comunidad, sin restricciones de edad, sexo y aún de instrucción formal.
Conscientes de las distintas posibilidades de ordenamiento y jerarquización de las partes, el procedimiento recomendado evita y posterga ordenamientos "externos" y la emisión de juicios de valor en el proceso. Las evidencias presentadas por los miembros de la comunidad se asumen como plausibles y se abandonan posiciones objetables.
El criterio de verdad es exigido por la comunidad en su conjunto. El aporte de cada comunero, que se ubica a sí mismo en una posición socio-económica determinada, esta condicionado por el juicio den cada uno de sus vecinos que lo están observando.
Territorio, parentesco, servidores de la comunidad, etc., interactúan para formar una totalidad significativa, la secuencia es expresada en términos espaciales.
Un análisis paradigmático hace evidente entre otras cosas, que el discurso sintagmático que propone la maqueta y el procedimiento, privilegia o marca el nivel familiar, en posición al nivel comunal, también presente .
El concepto de cultura utilizado y su recomendación de identificar cadenas o estructuras de significación, converge con el carácter totalizador atribuido al pensamiento y al planteamiento en la comunidad andina.
Para Galo Ramón, "el planteamiento que hoy realizan las comunidades andinas tiene seis características centrales : Primero, es totalizador porque no desglosa para el análisis una por una las distintas variables, sino que mantiene su compleja relación: el todo precede a las partes. Segundo, es objetivo. Para el análisis parte de las realidades concretas y llega a propuestas objetivas, como las maquetas de barro, que sintetizan de manera clara las nuevas opciones. Tercero, es un pensamiento espontáneo que recupera la realidad inmediatamente de manera analítica y sintética. Cuarto, es un pensamiento analógico, por comparación percibe el sentido de los diversos elementos de la naturaleza y de la sociedad.....Quinto, define un tiempo y un espacio concretos en los que tiene validez el fenómeno analizado....Sexto, concebida una propuesta, ella se ejecuta en un tiempo que se acomoda a las variaciones de los ciclos campesinos....
En el mismo sentido Annette Diestschy recoge los aportes de Horton y afirma que "los campesinos andinos son especialistas locales, son sintéticos y están enmarcados dentro de la práctica cotidiana de la vida. Se interesan por la particular de su ámbito de producción local.
En oposición la sabiduría occidental que es instrumental, universalizadora, cuantificadora, analítica e intangible. Se interesa por la abstracción de los acontecimientos en forma de leyes generales" .
En referencia al contexto andino afirma además: "La racionalidad entre práctica productiva y conocimientos se encuentra en franco proceso de deterioro. Lo que necesitan pues, los campesinos , es un conocimiento adecuado a sus condiciones de vida y de producción" .
Una advertencia similar hace Levi Strauss al referirse en formas tradicionales de pensamiento opuesto al pensamiento occidental: "si no se comprende todo, no se puede explicar nada. Lo cual es absolutamente contrario al modo de proceder del pensamiento científico que consiste en avanzar etapa por etapa....Como ya dijo Descartes, divide la dificultad en tantas partes como sea necesario para resolverla" .
La imagen como explica Meslin "permite un percepción inmediata y global del mundo y, a través de un test proyectivo; pone en juego el inconsciente colectivo" .
Otras orientaciones teóricas que facilitan una evaluación de la metodología propuesta vienen de la reflexiones de Sánchez Parga sobre las características de la comunicación en una cultura oral:
Sánchez Parga nos recuerda que la escritura segmenta el flujo y la circulación de mensajes, que establece una diferente competencia técnica y socio-política entre los sectores emisores y receptores de mensajes. Que en las culturas orales observamos un sistema de transmisión de mensajes fuertemente socializado, en el cual el actor principal es la colectividad en su indiferenciación más anónima. Sugiere el autor, que en estas sociedades no existen condiciones políticas para que los signos se transformen en escritura .
Como vemos en las fotografías que ilustran los informes de la aplicación de la metodología propuesta, la maqueta permite una amplia participación de hombres y mujeres de todas las edades, sin la condición de que sepan leer o escribir.
La identificación de cada uno de los habitantes con su casa y con sus espacios en el territorio comunal, permite una participación simultanea en los distintos ejercicios, participación simultanea que no sería posible con instrumentos escritos.


* Antropólogo. Asesor de la Federación de organizaciones indígenas de las faldas del Chimborazo

 
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