Ecuador DEBATE Nº 56
 
 TEMA CENTRAL

¿QUÉ MISMO ES ESA COSA LLAMADA FAMILIA?:
ESBOZO DE LOS NUEVOS PARADIGMAS COMPRENSIVOS

Hernán Reyes Aguinaga*

Se podría argüir que se ha construido toda una "mitología" sobre la familia y su historia, basada en una especie de consenso simplista acerca de la evolución de sus "formas naturales". Este posicionamiento esencialista mira acusatoriamente toda forma que tome distancia de un modelo de familia que aparece visto como una constante histórica.

Hacia fines de la denominada "década perdida", más específicamente en 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó a 1994 como el Año Internacional de la Familia. De la serie de encuentros preparatorios que se realizaron antes del año designado, se desprendieron algunas conclusiones que identificaron, para el caso de América Latina, tendencias globales en la evolución de las familias: "reducción de su tamaño, creciente inestabilidad que se refleja en la tasa de divorcio y separaciones, aumento de la sexualidad pre-marital y la declinación del doble estándar sexual, el aumento del número de hogares con ambos cónyuges en el mercado de trabajo y el mayor peso de los hogares uni-parentales de convivientes que no formalizan su unión, y de segundas y terceras nupcias en que se observan diversas modalidades para el cuidado de los niños"

Si bien esta cita anterior revela la oportunidad y actualidad de las reflexiones y estudios regionales sobre la familia que han venido ocupando a los cientistas sociales y a los políticos desde hace más de una década, una mirada más profunda que se sumerja en el territorio de la cultura nos alerta que persisten aún viejas percepciones sobre las nuevas realidades familiares que obligan a plantear nuevas y quizá más radicales preguntas.

¿Sigue siendo la familia la célula básica de la sociedad? ¿Se debe dejar de hablar de familia "como tal" parea acuñar un nuevo término que englobe las actuales configuraciones y arreglos que se presentan en los hogares y en la vida cotidiana? ¿Se está viviendo un momento de cambio radical en el cual el peso del parentesco sanguíneo o co-sanguíneo deja paso a otras formas de afiliación y con-vivencia basadas en otros tipos de afinidades orientadas por una decisión libre e individual?

Ante estos desafíos comprensivos, el presente artículo pretende hacer un acercamiento interrogativo respecto de la familia en cuanto a la actual complejidad, diversidad y alcance de los cambios referidos desde una perspectiva anclada en la dimensión social y de la cultura.

No hay duda de que los cambios a nivel de las estructuras, configuraciones y, dinámicas y prácticas familiares normalmente inspiran temor, pues la visión de tales cambios viene asociada a la imagen de ruptura o fragmentación de esta "unidad básica" de la sociedad.

Se podría argüir que se ha construido toda una "mitología" sobre la familia y su historia, basada en una especie de consenso simplista acerca de la evolución de sus "formas naturales". Este posicionamiento esencialista mira acusatoriamente toda forma que tome distancia de un modelo de familia que aparece visto como una constante histórica.1

En abierta confrontación con este imaginario, en el presente trabajo se plantea que, aplicando una aproximación sociológica, histórica y política adecuada a los nuevos paradigmas y saberes contemporáneos se puede reemplazar esta visión con otra más abierta y realista que asuma y explique que los cambios estructurales de la familia se han producido a cuestas de los cambios históricos de la sociedad, aunque de hecho también las voluntades de los sujetos sociales han producido esos cambios societales mayores.2

En el caso del Ecuador, por ejemplo, procesos vinculados a crisis económica y a los niveles de afectación social tales como la migración interna y externa, las tasas de divorcio entre otras variables, ahondan más esta situación, a la vez que la necesidad de repensar a la familia desde el reconocimiento de nuevos y recientes patrones de pluralidad e incluso de precariedad en cuanto a los alcances y la duración de sus arreglos.

Así, a pesar del aumento progresivo de nuevas formas de familia como las monoparentales, forma que cuestiona la legitimidad del tradicional modelo del estado asistencialista, cuyo pilar fundamental se basaba en la estabilidad de la familia nuclear bi-parental asimétrica, sigue siendo aún cuasi-hegemónica la narrativa social que, sobre todo en América Latina, sigue pensando y hablando de la familia en términos de su encapsulamiento en la estructura conyugal - heterosexual - nuclear, figura que implica la cohabitación de padre, madre e hijos compartiendo una casa y que ve en esta composición familiar el "tipo-ideal" frente al que se debe contrastar otras configuraciones familiares nuevas y/o diferentes.

¿Qué implicaciones conceptuales, normativas y aún político-culturales
3 tiene la superación de esa "brecha" entre los discursos, representaciones e imaginarios tradicionales sobre la familia y las nuevas configuraciones, dinámicas y prácticas que ésta ofrece?

En el plano conceptual, se posibilitaría la visibilización y atención teórica sobre determinados segmentos poblacionales y nuevos tipos de relaciones familiares que hasta ahora habían sido vistos como "casos excepcionales" o peor aún como "desviaciones o patologías" al momento de analizar la realidad contemporánea de la familia.


* Ecuatoriano. Sociólogo, especialista en género. Catedrático de planta de la Universidad Andina Simón Bolívar y de Facultad de Comunicación Social de la Universidad Central del Ecuador. Consultor de proyectos de desarrollo en el campo de la participación ciudadana para la salud y de la edu-comunicación con jóvenes y adolescentes.
1 COONTZ Stephanie, The Way We Never Were
2 A este respecto, resulta importante reconocer el aporte de la teoría de la estructuración social de Anthony Giddens que revela la mutua influencia entre la acción de los agentes sociales ("agency") y las estructuras sociales que se evidenciaría a nivel de la mirada micro-sociológica de las instituciones. Ver también los trabajos de James Lull, donde se aplica esta teoría para el análisis de la inter-acción entre la familia y los medios de comunicación social.
3 "Políticas" en el sentido más amplio del término, es decir aquel que hace referencia al mismo tiempo a las estructuras y dinámicas del poder, así como a su acepción más estrecha y usual que lo acerca al campo de lo "público y de la institucionalidad, especialmente estatal.
 
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